FITNESS

Protocolo a seguir de primeros auxilios

Cómo actuar en caso de sufrir una lesión en el gimnasio

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Los primeros pasos tras una lesión en el gimnasio son importantes para no acentuar el daño causado en el cuerpo.

(23-12-2016). Cuando una persona practica fitness, siempre hay riesgo de sufrir algún tipo de lesión. Aunque se tomen las medidas oportunas y se ejecuten los ejercicios con una técnica depurada, la posibilidad existe. ¿Cómo hay que actuar?

Óscar Tafur, técnico deportivo de Duet Sports Badalona y fisioterapeuta

Óscar Tafur es técnico deportivo de Duet Sports Badalona y fisioterapeuta.

Dentro de una instalación deportiva se pueden producir diferentes tipos de lesión. Como comenta Óscar Tafur, técnico deportivo de Duet Sports Badalona y fisioterapeuta, “las más habituales por orden de importancia son, en primer lugar, las musculares, seguidas de las tendinosas, posteriormente las articulares y, por último, las luxaciones”.

Cada categoría engloba, a su vez, varios tipos. Dentro de las musculares se encuentran las agujetas, las roturas musculares, los calambres y las contracturas. En el caso de lesiones tendinosas, las posibilidades son la tendinitis y la rotura tendinosa. Las articulares hacen referencia a los esguinces que pueden ser de primer, segundo o tercer grado. Por último, la luxación es cuando se produce una pérdida total o parcial de la relación entre las superficies óseas.

Factores internos y externos

Como explica el técnico de Duet Sports Badalona, en una lesión interviene una serie de factores que pueden ser de naturaleza externa o interna. “Los primeros tienen que ver con golpes, saltos, caídas, choques o con elementos de equipamiento deportivo en mal estado como, por ejemplo, zapatillas desgastadas. En el caso de que la lesión se deba a factores internos nos encontraríamos con lesiones previas que no se han resuelto o curado correctamente, ejercicios mal ejecutados, exigencias superiores a la capacidad física de la persona o una rápida progresión de las cargas de entrenamiento sin dejar pasar el tiempo de adaptación pertinente, entre otros”.

Protocolo a seguir

Pero independientemente del tipo y el factor que ha desencadenado la lesión, ¿qué protocolo de primeros auxilios hay que seguir?. El especialista detalla un procedimiento muy concreto que se puede resumir en los siguientes puntos:

1.- Avisar al técnico de sala: “Ante una lesión durante el entrenamiento es fundamental avisar de inmediato al monitor que haya en ese momento en la instalación para que pueda comprobar el tipo de lesión y se actúe en consecuencia”, argumenta Tafur.

2.- Protocolo RICE: Ante cualquier lesión, leve o aguda, se debería actuar acorde con este estándar que consta de las fases siguientes:

– Rest (Reposo): Es fundamental dejar de hacer ejercicio inmediatamente.

– Ice (Hielo): Se trata de aplicar frío en la zona lesionada. “Se puede colocar desde bolsas de gel frío hasta cubitos de hielo o una botella de agua fría”, explica Óscar. “En cualquier caso, siempre pondremos un paño o tela entre la piel y el frío para que no se produzca ningún tipo de quemadura”. Respecto al tiempo, el especialista comenta que irá en función de si se quiere buscar un efecto antiinflamatorio o analgésico. “En el primer caso, hay que mantener el frío entre 20 y 30 minutos y en el segundo caso, entre 15 y 20 minutos. De todas formas, el protocolo de emergencia siempre recomienda aplicarlo durante aproximadamente media hora”.

– Compression (Compresión): Se procederá a realizar una vendaje con lo que se tenga a mano para comprimir la zona lesionada y así proceder a su contención. “Lo ideal sería hacerlo con una venda, pero si nos lesionamos en la sala de musculación, puede ser difícil disponer al instante de una, así que podríamos recurrir a una toalla. De todas formas, hay que tener cuidado con no comprimir en exceso”.

– Elevation (Elevación): Se realiza principalmente para favorecer el retorno venoso y favorecer la circulación. “Elevaremos la zona lesionada independientemente del tipo de lesión siempre y cuando no se comprometa otra parte del cuerpo”, detalla el técnico. “En el caso de que nos hayamos hecho una luxación en el hombro y nos resulte imposible mover el brazo y levantarlo, lo dejaremos tal cual para no causar mayor daño”.

Segunda fase

Tras este protocolo de emergencia, hay que pasar a una segunda fase. “En nuestro caso concreto, contamos con un socorrista que es el que hace una valoración y emite un parte. En él se estipula si hay que acudir de inmediato al médico de urgencias, llamar a una ambulancia o proceder de otra manera. Haya o no socorrista en el centro, lo ideal es consultar siempre con un profesional para que haga una valoración e indique el tratamiento a seguir “, comenta Óscar.

En función de la gravedad de la lesión, el tiempo de recuperación variará. “El mínimo cuando se ha producido una rotura de fibras suele ser de un par de semanas. Si estamos ante lesiones mucho más serias como, por ejemplo, una rotura ósea, se puede alargar hasta un mes e incluso más”, precisa Tafur.

Durante todo este tiempo es fundamental ser muy prudente. “Habría que evitar cualquier gesto que curse dolor en la zona y eso implica no forzar ni hacer ejercicio que afecte a esa parte lesionada. Si nos ponemos en manos de un profesional, deberemos seguir la pauta que nos marque”, argumenta el especialista.

Por último, no todo se limita a actuar conforme un protocolo de emergencia y seguir las pautas e indicaciones posteriores. Como comenta el técnico de Duet Sports Badalona, “tras una lesión, hay que volver al entrenamiento de manera paulatina. Se trataría de empezar con el 50% de la carga que se cogía antes de la lesión y comprobar si sentimos alguna molestia durante el ejercicio, a posteriori o al día siguiente. Si no hay malestar, podremos subir al 60% y así de manera progresiva”.

Más información: www.duetsports.com


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