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Dolor crónico y ejercicio físico ¿puede combinarse?

Dolor crónico y ejercicio físico, cómo combinarlo

El objetivo del ejercicio es que el paciente vaya mejorando su tolerancia física y aumentando los umbrales de dolor a través de un ejercicio físico progresivo.

(24-52019). El dolor crónico supone para muchas personas una incapacidad física que, en realidad, no es del todo incompatible con una actividad física. Sergio Sukunza, director de Osasun Sport Clinic, nos explica cómo afecta el dolor crónico, qué beneficios aporta el ejercicio físico y sus precauciones.

Clásicamente se ha dicho que el dolor crónico era aquel que duraba más de 3 meses, pero esa definición es del todo insuficiente. Así lo aclara Sergio Sukunza, el director de Osasun Sport Clinic, un centro de rehabilitación y entrenamiento multidisciplinar con fisioterapia, osteopatía, entrenamiento personal, electroestimulación muscular y coaching nutricional.

Sergio Sukunza, el director de Osasun Sport Clinic, atiende a un usuario.

“El dolor crónico”, añade, “es aquel que persiste más allá del tiempo de curación normal de los tejidos, que altera la vida del paciente, convirtiéndose en fuente de sufrimiento y discapacidad”.

El dolor agudo tiene una función protectora, es útil porque previene el daño en los tejidos y cuando estos ya se han lesionado, promueve la curación de los mismos. En el dolor crónico, éste ha perdido su función protectora como sistema de alarma y no hay una relación entre la lesión y el dolor o discapacidad que sufre el paciente, asegura Sukunza.

Dolor crónico y ejercicio físico

No hay una receta única para abordar al paciente con dolor crónico, afirma el director de Osasun Sport Clinic.

“El ejercicio y el reacondicionamiento físico en el paciente con dolor crónico es muy importante, pero más importante es si cabe que el paciente conozca los mecanismos que están detrás de su dolor”, continúa.

El objetivo del ejercicio es que el paciente vaya mejorando su tolerancia física y aumentando los umbrales de dolor a través de un ejercicio físico progresivo. Pero, para ello es imprescindible que el paciente entienda que su dolor no está asociado a una patología activa o daño en sus tejidos, para lo que es necesaria la educación en neurofisiología del dolor. Es decir, cómo puedo tener dolor sin lesión, qué cosas pueden hacerlo aumentar o disminuir, el papel que juegan mis creencias, miedos, aprendizaje, el papel de la atención-distracción, etc., explica el especialista.

El ejercicio y el reacondicionamiento físico en el paciente con dolor crónico es muy importante.

Ejercicios

Sergio Sukunza adviertes: de nuevo, no hay una receta única a seguir en el paciente con dolor crónico y debemos individualizar cada caso.

“Pero el ejercicio al aire libre, las actividades lúdicas y funcionales suelen responder mejor que ejercicios muy específicos en las que el paciente está muy pendiente de sus percepciones corporales”, aconseja.

Los ejercicios con láser (mostrados en el vídeo) son una herramienta de neurorehabilitación sensoriomotora utilizada en rehabilitación para crear cambios neuroplásticos positivos provocando un proceso de reorganización o remodelación adaptativa disminuyendo los errores de juicio de nuestro cerebro, causados por el dolor crónico, consiguiendo una disminución de la percepción dolorosa.

Precauciones

Sukunza explica que, como precaución, podríamos señalar que el seguimiento y supervisión de estos pacientes se haga con un profesional adecuado.

Lo primero es determinar que el paciente tiene un dolor crónico, para lo que es imprescindible descartar por parte de un profesional sanitario que los síntomas del paciente se correspondan con una patología en curso o una lesión activa de los tejidos. Una vez descartado esto, se iniciaría un programa de educación en dolor y ejercicio físico supervisado por un profesional especializado en dolor.


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