FITNESS

¿Qué beneficios aportan y cuándo se recomiendan?

Los beneficios del cheat meal

Josep Ausensi Errores entrenamiento

Josep Ausensi, entrenador personal y nutricionista.

(17-6-2016). Muchos practicantes de fitness llevan dietas muy estrictas para lograr sus objetivos. Los cheat meals son esas licencias en la alimentación que pueden permitirse con cierta periodicidad. ¿Qué beneficios aportan y cuándo se recomiendan?

Aunque parece que el término anglosajón es el que finalmente se ha impuesto en el mundo del fitness, un “cheat meal” puede traducirse perfectamente como una comida trampa. Como comenta Josep Ausensi, entrenador personal y nutricionista, “para considerarlo como tal, es importante que la persona esté llevando un dieta muy estricta y bien pautada con una ingesta calórica diaria determinada y realice una actividad física para lograr un fin. Si se dan estas circunstancias, el cheat meal es aquella comida en donde nos podemos permitir comer lo que queramos, saltarnos la dieta e ingerir lo que nos apetezca. Aquí no habría que contar las calorías sino simplemente disfrutar antes de volver a nuestros buenos hábitos”.

Sólo hace referencia a una comida concreta que puede ser el desayuno, la comida, merienda o cena, pero nunca a las cinco ingestas diarias.

Aunque en el entorno del fitness también existe el Cheat Day, nunca hay que confundirlo con el cheat meal que, como explica Ausensi, “sólo hace referencia a una comida concreta que puede ser el desayuno, la comida, merienda o cena, pero nunca a las cinco ingestas diarias”.

Cómo y cuándo hacer un cheat meal

De la misma forma que ocurre con la dieta, los cheat meals también tienen que estar pautados y bajo control. “Lo aconsejable es hacer una comida trampa una vez por semana o cada quince días. El tiempo variará en función de la persona y de los objetivos que se estén trabajando, pero en cualquier caso, nunca habría que superar la cantidad de dos cheat meals a la semana”. Como explica el técnico, cada persona es libre de marcarse el día o momento para hacerlo aunque como apunta, “quizás lo idóneo es aprovechar el fin de semana que es cuando más compromisos sociales se tienen y así no tener que estar tan pendientes de lo que se come”.

La comida trampa no tiene que asociarse necesariamente con la ingesta de comida basura.

La comida trampa no tiene que asociarse necesariamente con la ingesta de comida basura. “Es evidente que uno puede comer lo que quiera desde pizzas, pasando por hamburguesas y bollería”, explica Josep, “pero también podemos hacer esta comida manteniendo una alimentación sana simplemente disfrutando de otra forma de prepararla o incorporando alimentos que tenemos prohibidos en la dieta, pero que igualmente son sanos”.

Beneficios del cheat meal

Realizar comidas trampas periódicas cuando se está llevando una alimentación estricta y muy cuadriculada, aporta también a la persona interesantes beneficios no sólo psicológicos sino también a su organismo y músculos.

– Incrementa la motivación por seguir: Para Ausensi, “psicológicamente es un respiro a la rutina de hacer una dieta estricta. El darte un “capricho” a modo de recompensa por el sacrificio y el trabajo realizado, ayuda a afrontar con más positividad y motivación el continuar con tu dieta”.

– Elimina la ansiedad: Determinadas dietas que son bajas en calorías o que restringen mucho la alimentación pueden generar frustración en la persona y nerviosismo. Como argumenta el especialista, “algunos estudios sugieren que las personas que realizan un cheat meal semanal, controlan mejor las “tentaciones” a lo largo de la semana y abandonan menos el plan de dieta que aquellos que no lo hacen”.

– Acelera el metabolismo: “Cuando al organismo lo acostumbras a comer muy sano y le metes una bomba calórica con un cheat meal, el cuerpo quema muchas más calorías para digerir ese alimento que le has dado y, por tanto, aumenta el metabolismo”, explica Josep.

– Aumentan las reservas de glucógeno: Muchas semanas o meses a dieta puede desembocar en que la cantidad de glucógeno vaya disminuyendo y que se manifieste con cierta fatiga, cansancio o falta de energía. “Una comida trampa puede ayudar a subirlo hasta niveles normales y, por tanto, a cargar las pilas”, detalla el técnico y nutricionista.

No tiene efectos negativos

Hay mucha gente que piensa que permitirse este tipo de licencias va a ir en contra de los resultados que ha obtenido o de los avances conseguidos. “Para nada”, explica Josep. “Sólo es una comida y no va a repercutir en lo que hayamos logrado durante el tiempo de sacrificio con la dieta y el entrenamiento. Tampoco se va a notar en una ganancia de grasa. Si de treinta días que tiene un mes, te has portado bien veintiocho, ¿crees que va a perjudicarte? En absoluto. Es más, el cheat meal es necesario para hacer ese reset que todos necesitamos de vez en cuando”, concluye.

Más información: www.josepausensi.com


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