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Consejos de Trainsplant

Los mejores y peores entrenamientos tras un trasplante renal

Los mejores y peores entrenamientos tras un trasplante renal

Tras un trasplante, sobre todo en los primeros 6 meses, la recomendación para realizar ciclismo o bicicleta estática es evitar hiperflexión de tronco. (Foto facilitada por Trainsplant).

(4-10-2019). El ejercicio físico y los entrenamientos de fuerza y de resistencia son positivos para los pacientes de un trasplante renal. Sonsoles Hernández Sánchez, fundadora y CEO de Trainsplant, una plataforma especializada, nos aconseja y recomienda los mejores y peores ejercicios en cada caso.

Sonsoles Hernández Sánchez es la fundadora y CEO de Trainsplant, una plataforma especializada en ejercicio físico para personas trasplantadas. Es un espacio donde pacientes y profesionales de la salud puedan acudir para un buen asesoramiento sobre movimiento y deporte.

Esta especialista explica que el trasplante de órgano sólido, en el caso del trasplante renal,  “es la mejor opción de tratamiento para los pacientes con enfermedad terminal, pero esta situación no está exenta de complicaciones. El aumento de peso, la debilidad muscular, la escasa tolerancia al ejercicio y la disminución de la capacidad aeróbica están presentes en los receptores del trasplante de órgano sólido. Todo esto se debe al reposo prolongado en cama, la inactividad, el uso de medicamentos inmunosupresores y la pérdida de condición física y masa muscular”.

Sonsoles Hernández Sánchez es la fundadora y CEO de Trainsplant

La enfermedad cardiovascular es la principal causa de mortalidad y morbilidad en pacientes receptores de trasplantes de órganos sólidos, con una tasa de mortalidad de 5 a 10 veces mayor que la de la población general.

Los programas de ejercicio físico en receptores de trasplantes de órganos sólidos referencian efectos positivos sobre la condición física y la calidad de vida de estos pacientes. Aunque no se han demostrado daños significativos ni efectos adversos en los programas de ejercicios incluidos en la revisión sistemática realizada por Sonsoles Hernández Sánchez y el grupo de investigación, siempre es necesario actuar con precaución y monitorización de las variables, llevándolos a cabo desde una perspectiva multidisciplinaria para evitar posibles daños a los pacientes.

Los ejercicios

Hernández Sánchez especifica cada ejercicio y su recomendación o no y la alternativa propuesta:

 

Ejercicio Contraindicación Recomendación
Bicicleta Tras un trasplante, sobre todo en los primeros 6 meses, la recomendación para realizar ciclismo o bicicleta estática evitar hiperflexión de tronco para disminuir el dolor en la zona y el exceso de presión. Una alternativa es realizar ciclismo en una posición más erguida y coordinarlo con una respiración rítmica y fluida para mantener la presión arterial estable.
Prensa de piernas Los ejercicios con peso que supongan excesiva flexión del tronco, sobre todo con una carga externa añadida.

 

Los ejercicios de bloqueo de la articulación de la rodilla, ya que podría facilitar la presencia de lesiones tendinosas y ligamentosas.

Disminuir el recorrido articular o realizando un ejercicio de flexo-extensión de rodilla con elásticos en lugar de en máquina.
Sentadilla Realizar la maniobra de valsalva, ya que incrementa la prensión intraabdominal. La sentadilla con apoyo en fitball (gran balón) y sin peso son recomendadas en los primeros meses tras un trasplante. A medida que la fuerza muscular incremente el peso se puede aumentar colocando una  barra tras la nuca o con un disco con peso apoyado en la zona del pecho.
Caminata o carrera Flexionar el tronco de forma excesiva hacia el hemicuerpo de la intervención. Esa situación puede modificar la biomecánica de la marcha y por tanto alterara el equilibrio dinámico y el riesgo de caída y las descompensaciones musculares de miembro superior e inferior. Si la caminata se realiza en tapiz rodante el paciente puede ayudarse de los asideros para mantener una posición erguida. Si la caminata o carrera es outdoor mirar a un punto fijo a la altura de los ojos o establecer una línea de ruta. La coordinación con el braceo de brazos ayuda a mantener una postura más adecuada.
Peso muerto Flexión excesiva del tronco para recoger un peso determinado del suelo.

Una contraindicación importante es la de mantener una posición curvada en la espalda, ya que puede derivar en hernia discal al recoger el peso y/o hernia inguinal al extender el tronco por la falta de musculatura de la zona abdominal.

Para trabajar el peso muerto se puede elevar éste en un banco, apoyo o relive, evitando así las contraindicaciones.
Leg extension Extender o flexionar excesivamente la articulación de la rodilla, lo que puede derivar en tendinitis rotuliana, propia de esta población. Realizar un rango de movimiento articular más pequeño y con poco peso.

Para iniciarse en el trabajo específico de fuerza muscular este ejercicio se puede realizar con elásticos (atando el elástico en la pata posterior de la silla y extendiendo la rodilla).

Biceps Realizar la maniobra de Valsalva, extender excesivamente el codo o compensar con todo el cuerpo el movimiento de flexión de codo.

En pacientes con fístula funcionante realizar el ejercicio con mucho peso o con agarres que supongan mucha fuerza de prensión manual.

Para pacientes con fístula funcionante la mejor opciones realizar este ejercicio de forma unilateral (primero un brazo y después el otro). De esta manera podrá autoajustar la intensidad de la carga en el brazo.

Mantener una respiración rítmica en ejercicios de miembro superior es fundamental, ya que la tensión arterial es mayor en ejercicios de miembro superior que inferior y la respiración puede controlar esta situación. Inspirar al extender el codo y espirar al flexionar.

Remo con elástico Extensión de tronco en lugar de realizar el ejercicio con los brazos. Este ejercicio es de gran importancia para pacientes que hayan estado encamados durante un tiempo prolongado, aquellos que dediquen mucho tiempo al trabajo de ordenador o manualidades, ya que se acentúa la cifosis, lo que provoca una postura inadecuada y una descompensación muscular entre la parte anterior y posterior de la musculatura del tronco, el hombro e incluso la biomecánica de la marcha.
Abdominales Flexión excesiva del tronco y flexión excesiva de cuello. Los abdominales isométricos (posición mantenida) de no más de 5 segundos pueden ayudar a la mejora de la estabilidad y fuerza muscular de la musculatura abdominal sin necesidad de flexionar el tronco.

La intensidad se incrementa si el paciente quita alguno de los apoyos (una mano o un pie del suelo, por ejemplo).

Elíptica Realizar rotación de tronco y exagerar el movimiento de brazos.

Bloquear las rodillas.

Se recomienda iniciar las sesiones de elíptica con velocidad moderada y con agarre en los asideros estáticos.

Los entrenamientos en elípticas son ideales para pacientes trasplantados con sobrepeso, diabetes y con  tratamiento con corticoides prolongado.

 

Con el entrenamiento de fuerza existen mejoras en la capacidad de ejercicio y la fuerza muscular, un mejor control de la presión arterial y evidencia de remodelación ósea.

Entrenamiento de resistencia

La especialista de Trainsplant añade que el entrenamiento de resistencia tiende a disminuir los marcadores de índices inflamatorios propios de estos pacientes y se aumenta el anabolismo muscular, lo que permite incrementa el consumo de oxígeno y la capacidad cardiorrespiratoria.

“Dado que la atrofia muscular en esta población está muy desarrollada, incluso el entrenamiento con ejercicios de resistencia puede aumentar el tamaño y fuerza muscular en personas trasplantadas de riñón. El entrenamiento aeróbico entrenamiento aumenta el área transversal de todos los tipos de fibras de los músculos implicados. Las personas trasplantadas que participan regularmente en programas de entrenamiento muestran un incremento constante y sustancial de los indicadores de la capacidad aeróbica como el consumo de oxígeno”, asegura.

El entrenamiento de resistencia es seguro y efectivo, mejorando la función muscular y cardiovascular de personas con trasplante renal.

Entrenamiento de fuerza

Con el entrenamiento de fuerza existen mejoras en la capacidad de ejercicio y la fuerza muscular, un mejor control de la presión arterial y evidencia de remodelación ósea. Debido al reposo en cama prolongado y la medicación inmunosupresora utilizada, los receptores de trasplante de riñón ganan peso y pierden fuerza muscular y tolerancia al ejercicio. Se ha informado que estos pacientes pierden la función física en parte debido a la atrofia de las fibras musculares y la neuropatía, factores que se han relacionado directamente con un mayor riesgo de morbilidad, mortalidad y hospitalización.

La inactividad física en estos pacientes se ha asociado con una función renal deficiente y un mayor riesgo de muerte. El uso de corticosteroides y la función renal reducida del injerto pueden tener un impacto negativo adicional sobre la masa muscular, la estructura muscular y el metabolismo. Existe evidencia sobre el impacto de los programas de entrenamiento de fuerza en pacientes con trasplante renal sobre la función muscular, fuerza muscular, aptitud cardiorrespiratoria y calidad de vida, concluye Sonsoles Hernández Sánchez.


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