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Pilates, ¿con máquinas o en suelo?

Looking after both their bodies and souls

A group of elderly people exercising together on balance balls

(8-5-2015). Entre la gente que quiere practicar Pilates y que desconoce a fondo el método siempre surge la misma duda: ¿Es mejor practicarlo con máquinas o en suelo? Realmente, ¿se puede escoger entre una modalidad u otra?

A la hora de plantearnos cómo practicar Pilates, si con máquinas o en suelo, hay que tener en cuenta que el método Pilates es, sin duda, un entrenamiento intenso porque constantemente el cuerpo está desafiándose y ejercitándose en contra de la fuerza de la gravedad. Para una persona poco entrenada o con ciertas debilidades musculares, el suelo puede ser más duro y más exigente a la hora de ejecutar los movimientos adecuadamente, sin riesgos de sufrir lesiones.

Como comenta David Belío, instructor certificado en Pilates, “siempre se aconseja combinar desde el primer día tanto máquinas como suelo. Las máquinas están construidas y diseñadas para mejorar el rendimiento del suelo. Cuando a una persona le resulta complicado realizar, por ejemplo, una flexión o extensión de espalda o bien tiene unos abductores o glúteos débiles, las máquinas ayudan a trabajar esas carencias y a mejorarlas notablemente”.

Es importante recordar que el Método Pilates es un sistema de entrenamiento que conecta cuerpo y mente mediante un toma de conciencia de los movimientos manteniendo el control desde el llamado “powerhouse”, (lumbares, faja abdominal, suelo pélvico y glúteos) hacia las extremidades para trabajar la musculatura profunda.

David Belío es instructor de Pilates.

David Belío es instructor de Pilates.

Técnicas complementarias

Las máquinas de Pilates permiten, por tanto, facilitar y preparar el cuerpo para posteriormente poder realizar sobre la colchoneta los diferentes ejercicios de forma eficaz y saludable. “Por regla general, una persona que empieza a hacer Pilates no tiene una conexión entre su musculatura interna y externa. Lo más habitual es que trabaje, al principio, los músculos externos. Las máquinas de Pilates permiten empezar a trabajar esa musculatura interna y a que se conecten ambas, de tal forma que cuando los llevas al suelo, el rendimiento va a ser mucho mejor”, asegura David.

Resistencia

Aunque se puede pensar que el Pilates en máquinas puede acostumbrar a quien lo practica a trabajar con una asistencia o resistencia que le prive posteriormente a realizar el ejercicio en el suelo con la menor ayuda externa posible, no es así. “Lo que hace la máquina es retar y permitir al alumno ir progresando”, explica Belío. “Además existe una enorme variedad de ejercicios y también existen diferentes ritmos a la hora de trabajar”.

La resistencia es uno de los factores que precisamente hay que tener en cuenta cuando se trabaja en máquinas. Ésta variará dependiendo del perfil de persona y de sus condiciones físicas. Según comenta David, “en personas mayores que muestren una musculatura y un estructura ósea más débil, se trabajará en ofreciendo muy poca resistencia. En adultos o gente joven, que no presente ningún tipo de patología, realizaríamos los ejercicios con tres o cuatro muelles donde la resistencia es mayor”.

A modo de resumen

En conclusión, aunque puedan verse como técnicas u opciones diferentes a escoger, nada más lejos de la realidad. Para David Belío es importante dejar claro que tanto las máquinas (trapecio, reformer, chair…) como el suelo (MAT) “son disciplinas complementarias y que siempre tienen que ir de la mano y alternarse adecuadamente. El monitor será el encargado de orientar al alumno y decirle en qué proporción debe practicar Pilates en sus dos actividades, siempre atendiendo a su estado físico”.

Más información: www.davidbeliopilateszaragoza.es


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