FITNESS

Los beneficios de practicar Pilates y Yoga en la playa

yoga pilates playa

Realizar una sesión de Pilates y Yoga en la arena de la playa significa adentrarse en un estado cambiante del espacio, el viento, el ruido, que obliga a mantener una concentración constante y a aprender a abstraerte del exterior. Imagen: Freepik.

(23-7-2021). La superficie inestable de la arena de la playa proporciona varios beneficios, como un trabajo más funcional y la contracción de la musculatura estabilizadora. Los instructores Mercedes Salaverry y Santi Ostolaza, del centro Agora Yoga & Pilates Bilbao, nos lo explican.

El verano y el calor invitan a practicar las disciplinas de fitness en el exterior. Es el caso del Pilates y el Yoga, cuyos ejercicios y asanas podemos realizar sobre una superficie inestable como es la arena de la playa.

Los instructores Mercedes Salaverry y Santi Ostolaza, del centro Agora Yoga & Pilates Bilbao.

Los instructores Mercedes Salaverry y Santi Ostolaza, del centro Agora Yoga & Pilates Bilbao, son especialistas en practicar de forma outdoor ambas disciplinas. Los dos nos explican que “cuando se realiza una sesión tanto de Yoga como de Pilates en la sala sueles tener controlados elementos como la luz, el ruido o el espacio. Los agentes externos que te pueden distraer están dominados y sabes cómo se desarrollará la sesión”.

“Sin embargo”, añade, “cuando practicas la sesión en la playa, en plena naturaleza, cambia totalmente. Ese estado cambiante del espacio, el viento, el ruido, te obliga a mantener una concentración constante y consigues aprender a abstraerte del exterior para conectar más contigo mismo”.

Beneficios

Los beneficios que aporta realizar Yoga y Pilates sobre la arena, como superficie inestable que es, son numerosos. Salaverry y Ostolaza afirman que “a los beneficios que ya ofrecen en general (flexibilidad, reducción del estrés y de la ansiedad, alivio de dolores de espalda entre otros muchos) se le añaden los beneficios del mar, de la playa, del efecto desestresante que produce estar en contacto con la naturaleza. El baño de sol y practicar al aire libre nos ayudará a regular nuestros ritmos circadianos”.

“Además”, aseguran, “al tratarse de una superficie inestable te ayuda a trabajar en profundidad la concentración. Si ya en sala te cuestan los equilibrios se intensifican sobre la arena. En las superficies inestables el cuerpo, inteligentemente, trabaja de manera funcional y contrae esa musculatura estabilizadora que te ayudará en tu práctica. Asimismo hay que tener en cuenta el hecho de tener que contraer la musculatura específica para una u otra asana, y para un ejercicio u otro de Pilates”.

Ambos destacan otro factor relevante, y es que “en la playa es más difícil encontrar un punto de referencia fijo que ayude en el equilibrio por lo que sin duda volvemos a necesitar una mayor concentración. Y cuando te concentras aumentas tu rendimiento, estimulas la memoria, favoreces el desarrollo de tu imaginación y de tu creatividad, y generas más confianza en ti mismo y en los demás”.

Sesión

Una sesión de yoga sobre la arena de la playa comienza con una fase de relax inicial o una pequeña meditación. Suele sumarse  un ejercicio de respiración o pranayama, seguido de un calentamiento que se puede hacer con los saludos al sol. Tras ellos habitualmente se comienzan a trabajar las posturas seleccionadas y se acaba con un relax final o Savasana. En Pilates, en cambio, el principio y el final, son un poco más flexibles y puede variar.

Mercedes Salaverry realizando la asana Natarajasana y la Virabhadra III.

Los especialistas recomiendan que, siempre, para practicar Yoga y Pilates, es recomendable usar ropa cómoda a poder ser con tejidos naturales. En la playa puedes practicar en bañador pues será más fácil desprenderse de la arena tras la sesión. Conviene que se acuda con una esterilla o en su defecto una toalla y que practiques sobre ella.

Precauciones

Mercedes Salaverry y Santi Ostolaza, en cuanto a la práctica en sí se refiere, recomiendan que se tomarán “las mismas precauciones se deben adoptar en una sala que en la playa. Cuidar de tu cuerpo, respetar sus límites y escucharlo ya que no siempre nos encontramos igual”.

Pero, resaltan que, al ser una actividad outdoor y, en pleno verano, “en la playa hay que tener cuidado con el sol y con el viento por la arena que se pueda levantar de forma involuntaria y que puede afectar a los ojos y la piel, entre otras consideraciones”, concluyen.

Más información en Agora Yoga & Pilates Bilbao


No hay comentarios

Añade el tuyo