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Consejos de Judith Sánchez, presidenta de la Asociación Española de Fisioterapeutas Expertos en Pilates y la fisioterapeuta Paz Membibre

Pilates: no es lo mismo para mujeres que para hombres

(19-7-2013). La versatilidad del entrenamiento es la clave para que hombres y mujeres obtengan los resultados deseados en pilates. Aún así, está científicamente probado que las estructuras ósea y muscular de cada género implica una concepción diferente en la práctica de esta disciplina. En la respiración, la musculatura, el suelo pélvico, el transverso y la cintura escapular radican muchas de las diferencias a la hora de trabajar el pilates en mujeres y hombres.

Judith Sánchez, presidenta de Asociación Española de Fisioterapeutas Expertos en Pilates (AEFEP), explica que “los procesos hormonales como el aumento de laxitud de los ligamentos provocada por la oxitocina y la elasticidad muscular conseguida gracias a la elastina, permiten una mejor ejecución de los ejercicios de esta disciplina que trabaja sobre la base de la musculatura estabilizadora de las mujeres”. Por lo tanto, puede decirse que “genéticamente, la mujer está mejor preparada para practicar pilates”.

El género masculino “trabaja prioritariamente la musculatura movilizadora a través de la fuerza bruta. Aquí radica la principal diferencia por la que no pueden realizar el mismo entrenamiento de Pilates que una mujer. El hombre debe comenzar trabajando principios como la estabilidad, flexibilidad y control de la respiración para obtener los mejores resultados y prevenir cualquier tipo de lesión” expone Judith Sánchez.

La respiración, base del entrenamiento
Durante el desarrollo de “cualquier tipo de entrenamiento físico, el hombre tiende a reclutar el diafragma como parte de la musculatura abdominal con lo que le falta el aire. En pilates se trabaja con la resistencia del propio cuerpo, con lo que los movimientos se ven alterados y limitados inmediatamente puesto que se trabajan sobre la base de una respiración adecuada”.

En cambio, en “la mujer es menos habitual, debe verse sobrepasada para reclutar el diafragma y por lo tanto cuando aparece la apnea es más corta”.

Principales diferencias entre hombres y mujeres
Para la fisioterapeuta Paz Membibre, “la principal musculatura estabilizadora de la región lumbopélvica, el transverso, al ser la más profunda, es la que da más problemas a la hora de sentir el trabajo realizado en los ejercicios. Tanto hombres como mujeres, de manera inconsciente, tienden a tirar del recto del abdomen, comúnmente llamado ‘Tableta de chocolate’. Pero no trabajar correctamente el transverso puede provocar graves problemas como hernias inguinales o abdominales en el hombre y prolapsos de vejiga en la mujer”.

En suelo pélvico, otro de los principios básicos del Pilates, “encontramos otra de las grandes diferencias entre los géneros masculino y femenino. En la mujer hallamos tres orificios, mientras que el hombre solo posee uno. Esto hace que la propieocepción en la mujer sea cuantitativamente superior. Trabajar este punto es de vital importancia para las mujeres para la preparación al parto y su recuperación tras éste”.

En el caso de “la cintura escapular, es donde el hombre realmente despunta frente a la mujer, especialmente en los ejercicios en lo que hay que sostener el cuerpo sobre los brazos”, según la especialista.

La predisposición genética de “la mujer le permite realizar los ejercicios en los que se requiera mayor elasticidad y equilibrio. Sin embargo el método pone a prueba tanto a hombres como mujeres para trabajar de manera integral ambas musculaturas. La gran ventaja del método Pilates es la facilidad de adaptación de los ejercicios a la condición física, edad y características específicas de cada alumno”.

Más información en www.aefep.org y en http://www.sportswingstyle.com/es/


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