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Consejos y recomendaciones de Low Pressure Fitness

Hipopresivos para corregir los efectos de los deportes de impacto en la mujer

Hipopresivos para compensar los efectos de los deportes de impacto 2

Con la práctica repetitiva de deportes o ejercicios de impacto o de esfuerzo, cuando no se gestionan bien los aumentos de presión, pueden aparecer hernias y caídas de los órganos. Imagen: Freepik.

(23-4-2021). La práctica de los deportes de impacto ocasiona diversas lesiones y patologías en la mujer. Piti Pinsach, de LPF, nos lo explica y aclara cómo realizar ejercicios hipopresivos, como el Maia, ayuda a paliar esos efectos negativos.

Piti Pinsach es co-fundador de Low Pressure Fitness (LPF), y Licenciado en Ciencias Actividad Física y DEA en Morfología Médica.

Los deportes de impacto afectan al organismo humano, aunque de forma diferente en hombres y mujeres. Piti Pinsach, Co-fundador de Low Pressure Fitness (LPF), y Licenciado en Ciencias Actividad Física y DEA en Morfología Médica, explica que “conviene tener presente que la práctica físico-deportiva generalizada es muy reciente, especialmente en la mujer. Comprobaremos esta situación con sólo preguntarles a nuestras abuelas si iban a correr, a jugar a voleibol, básquet, fútbol o practicar ballet de modo sistemático, dos o tres días a la semana. Trabajaban mucho pero no hacían siempre los mismos gestos, no recibían los mismos impactos como sucede en la práctica físico-deportiva”.

Pinsach añade que hay diferencias morfológicas en el caso de las deportistas femeninas, entre otras, una pelvis más ancha por arriba, por abajo y la vagina. A raíz de las mismas, no afectan igual los deportes de impacto.

Con la práctica repetitiva de deportes o ejercicios de impacto o de esfuerzo cuando no se gestionan bien los aumentos de presión, la vagina se convierte en una zona de hernias, de caídas de los órganos, detalla el especialista.

“La caída de la vejiga”, añade, “se denomina cistocele y uno de los síntomas son las pérdidas de orina ante esfuerzos, saltos, tos, risa, gritos. Esta caída suele arrastrar, por tener un ligamento común, al útero, uterocele, y la mujer nota una sensación de pesadez vaginal. También el recto, por los repetidos impactos y por la vinculación fascial con los demás órganos, cae, rectocele, y puede derivar en dificultad en evacuar”.

En el caso de los hombres, al no tener una zona de hernias, los esfuerzos repetitivos, si no están bien gestionados los lógicos aumentos de presión, la pared abdominal cede por algún lado y tienen más posibilidades de hernias inguinales, abdominales, discales o pubalgias.

El porcentaje de incontinencia en la mujer deportista según algunas publicaciones, es:

  • 88,9% gimnastas de artística y saltadoras de trampolín (Almeida, et al., 2015)
  • 67,7% jugadoras de voleibol (Schettino M.T and cols., 2014)
  • 62,8% deportistas de competición de 21,5 años (Elleuch, M. et al., 1998)
  • 62,2% corredoras larga distancia sin hijos (Araújo et al., 2008)

“Como se puede ver por el porcentaje, esto es una epidemia y los entrenadores no hacen nada o muy poco al respecto. Probablemente ni saben del problema o no han querido saberlo”, sentencia Pinsach.

Cómo ayudan los hipopresivos

El especialista destaca que “la práctica de técnicas Hipopresivas, como LPF, logra elevar la vejiga y recolocarla como puede luego observarse con una simple ecografía. Hay publicaciones al respecto que confirman una elevación de 7 cm (Latorre, G., and cols., 2011). Repetir esta acción antes, para preparar, y después de la práctica deportiva, ayuda a recolocar los órganos internos y frenar esta problemática”.

Un buen ejercicio para sentir cómo la faja abdominal y el suelo pélvico actúan en la práctica de LPF es el ejercicio Maia, cuya posición, (en la imagen con la modelo Jana Nogueira), se detalla a continuación.

Otro beneficio que trae “ésta práctica de LPF es la de aportar una musculatura de la faja abdominal y del suelo pélvico competentes. Con los esfuerzos, con la inactividad y con el envejecimiento, la faja deja de hacer de faja y ante un esfuerzo se abomba. Lo mismo le sucede al suelo pélvico que se hunde”, asegura.

Recuperar la acción de faja y del suelo pasa por practicar ejercicios en los que la faja se ciña sola y el suelo pélvico se eleve. Estos ejercicios repetitivos harán que la gestión de los aumentos de presión sea correcta y que faja y suelo pélvico protejan, evitando hernias vaginales, abdominales, inguinales, discales y pubalgias.

Los mejores ejercicios

Piti Pinsach aclara que es el conjunto de ejercicios, realizados en diferentes posiciones y prescritos después de evaluar a la persona, en función de unos test, los que proporcionan los resultados.

Un buen ejercicio para sentir como la faja abdominal y el suelo pélvico actúan en la práctica de LPF es el ejercicio Maia:

Maia se realiza en cuadrupedia: En la posición de cuadrupedia que se muestra en la foto. Con los 5 dedos de cada pie anclados en el suelo, tobillos en flexión, fémur vertical al suelo, columna con sus curvas naturales, antebrazos en el suelo con los dedos índices de cada mano, que se tocan y debajo de ellos se apoya suavemente la parte alta de la frente. Intenta empujar suavemente esta parte de tu cabeza como queriendo crecer. Procura que tus codos se separen lo máximo, la mayor parte del peso recae en ellos, no en la cabeza y haz que se abran tanto como puedas sintiendo tu espalda ancha.

La parte respiratoria: trata de inspirar en 3 segundos, exhalar en 6 procurando abrir y cerrar la caja torácica con máxima amplitud. Al finalizar la tercera exhalación y sin tomar aire procurar, sin tomar aire, ir abriendo lentamente la caja torácica durante 4 a 6 segundos. En este ejercicio sentirás como la cintura se reduce espectacularmente y como el suelo pélvico asciende, es un giño a los resultados que te esperan.

Pinsach finaliza recordando que “LPF probablemente es el sistema de entrenamiento más suave que existe. Se trata de mantener la postura explicada en cuadrupedia, lo mismo con la persona de pie, rodillas, sentada o tumbada y respirar, inspirar en 2 o 3 segundos, exhalar en 4 a 6 y que la postura adoptada sea extremadamente correcta, bonita de ver”.

“La apnea espiratoria”, advierte, “sin aire, que es fisiológica, son unos pocos segundos como cuando nos quedamos mirando algo con la boca abierta, se puede realizar o no. En el caso de embarazadas no se realiza y en hipertensos, el profesional cualificado lo evalúa y decide la prescripción y progresión más adecuada”, concluye.


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