FITNESS

La nueva Ley de Comunicación Audiovisual protegerá a los usuarios de fitness online

Entidades como Consejo COLEF reclaman un mayor esfuerzo legislativo

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La nueva Ley de Comunicación Audiovisual incorporará medidas que regularán los contenidos de los influencers de ámbitos como el fitness

(24-8-2022) La nueva Ley de Comunicación Audiovisual supondrá un pequeño aliado en la lucha del sector del fitness para combatir el intrusismo. La nueva normativa incluye algunas restricciones que regularán los contenidos de determinados ‘pseudo-influencers’.

El pasado mes, el Gobierno de España publicó en el Boletín Oficial del Estado la Ley 13/2022, de 7 de julio (Ley General de Comunicación Audiovisual). El texto, que supone una transposición de la Directiva (UE) 2018/1808 de Servicios de Comunicación Audiovisual, define un nuevo marco legal que beneficiará y protegerá a los usuarios de fitness online. 

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Dentro de sus 166 artículos se definen las nuevas condiciones que regularán la creación y difusión de contenidos audiovisuales, con especial atención a aquellos pseudo-influencers de fitness que llevan varios años (especialmente tras el estallido de la pandemia) creando contenidos digitales pese a no disponer de una formación calificada suficiente. Todos ellos deberán inscribirse en un registro estatal. 

Uno de los puntos clave de la nueva ley es el que hace referencia a las obligaciones para determinados contenidos a las que quedarán sujetos los influencers, especialmente para las  comunicaciones individuales que puedan dirigir para menores de edad. La ley especifica que los prestadores de servicio de intercambio de vídeos a través de plataforma optarán medidas para proteger “a los menores de los programas, de los vídeos generados por usuarios y de las comunicaciones comerciales audiovisuales que puedan perjudicar su desarrollo físico, mental o moral”. 

“INFORMACIÓN SUFICIENTE E INEQUÍVOCA”

A su vez, se incide en la necesidad de facilitar a los usuarios “información suficiente e inequívoca acerca de la naturaleza potencialmente perjudicial para el desarrollo físico, mental o moral de los menores de los programas y contenidos audiovisuales mediante la utilización de un sistema de descripción del contenido, advertencia acústica, símbolo visual o cualquier otro medio técnico que describa la naturaleza del contenido”.

Las comunicaciones comerciales audiovisuales tampoco podrán incurrir en conductas como “promover el culto al cuerpo y el rechazo a la autoimagen mediante comunicaciones comerciales audiovisuales de productos adelgazantes, intervenciones quirúrgicas o tratamientos de estética, que apelen al rechazo social por la condición física, o al éxito debido a factores de peso o estética”. 

Será tipificado como “infracción grave” el incumplimiento de la  la obligación de tomar las medidas para la protección de los menores y del público en general en el servicio de intercambio de vídeos a través de plataforma respecto de los programas, los vídeos generados por usuarios y las comunicaciones comerciales audiovisuales que puedan perjudicar su desarrollo físico, mental o moral, previstas en el artículo 89.1”. 

PROTECCIÓN A LA SALUD

Asimismo, no se podrán realizar comunicaciones audiovisuales “que fomenten comportamientos nocivos para la seguridad” ni, tampoco, que “produzcan perjuicio físico, mental o moral a los menores”.  

Otros artículos hacen referencia al fomento de la salud a través de incentivos para aquellos contenidos que promuevan hábitos saludables y, a su vez, a partir de restricciones para aquellas comunicaciones audiovisuales que fomenten comportamientos nocivos para la salud. 

El punto 4.b del artículo 15 (Códigos de conducta de autorregulación y corregulación) explicita claramente que se promoverán, tanto a nivel estatal como autonómico, códigos de conducta en el ámbito de la “protección de la salud pública en el ámbito audiovisual”. 

En puntos posteriores del mismo artículo se defiende la “reducción efectiva” de la exposición de los menores a las comunicaciones comerciales audiovisuales relativas a “alimentos y bebidas con alto contenido en sal, azúcares, grasa, grasas saturadas o ácidos grasos trans”, así como a “bebidas alcohólicas”, unos productos que no se ajustan a las directrices nacionales o internacionales. 

También se reivindica la “protección de los usuarios respecto de la desinformación” (artículo 15, 4.j), algo que choca directamente con los contenidos de algunos pseudo-influencers del fitness que ejercen sin calificación suficiente. 

VALORACIÓN POSITIVA DEL CONSEJO COLEF

Entidades como el Consejo COLEF llevan tiempo alertando sobre el riesgo que suponen los pseudo-influencers del fitness para la salud pública, al tratarse de personas sin formación que no tienen en cuenta las características físicas de las personas que verán sin contenidos. Esta entidad define como “práctica imprudente e irresponsable” los contenidos que generan, y alerta que “puede causar accidentes, lesiones y agravar patologías crónicas”. 

El Consejo COLEF celebra los avances que se producirán con la nueva ley, pero avisa que será necesaria una legislación estatal “específica y robusta” sobre los servicios digitales que vaya “más allá” de los contenidos audiovisuales de estos influencers. 

También defienden la necesidad de que la futura Ley estatal de ordenación de profesionales del deporte incluya un articulado que haga referencia a la prestación de servicios por medios digitales. Algo que, consideran, permitiría al sector deportivo poder ir más allá de la Ley de Servicios Digitales, que aunque no define qué es ilegal en línea, sí establece una serie de normas a escala de la Unión Europea que abarcan la detección, la indicación y la retirada de contenidos ilícitos. 


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