MONTAÑA

Tras la compleja metereología imperante que mermó los resultados de la pasada campaña de invierno

La adversidad climatológica también se ceba en el verano (CMD Nº227 / 14-9-2007)

Detallistas especializados en montaña reconocen a CMD regresiones de entre el 10 y el 25% en su sell out estival

Tras los estragos, más o menos generalizados, que causó el extraño clima del pasado invierno en todo el mercado deportivo, pero especialmente en el especializado en esquí y montaña, los detallistas ansiaban una buena campaña de verano que paliase, en parte, el mal inicio de 2007 que la mayoría de ellos vivió. CMD ha hablado con diversos comerciantes de distintas zonas de la geografía española para que valoraran la campaña de verano cuando esta llega prácticamente a su término.

En primera instancia, una de las primeras conclusiones que podemos extraer es que los resultados de este verano han sido en general inferiores –en mayor o menor grado- a los obtenidos en el estío de 2006. Así, José María Juncà, gerente de Sports Yeti (Vielha), cifra en un 20% el retroceso experimentado en relación al anterior verano, que sumado a un nefasto invierno, hacen de este 2007 un año para olvidar: “Hemos notado un bajón generalizado. Digamos que, el pinchazo de invierno se ha prolongado en verano. Cada cinco o seis años suele haber un ejercicio negativo. De los 20 años de los que dispongo de estadícticas, este es el peor junto con el año 2000. Pero hay que ser valiente, no quedarse corto en género de cara al próximo invierno y esperar que se normalice el sector”.

A su vez, el gerente de Arista (Zarautz) Pedro Marcos, situa en un 25% el retroceso de las ventas en comparación con la campaña de verano anterior: “Ha sido un año nefasto, el más raro que he visto. La climatología no acompañó al inicio de la temporada. No ha existido invierno ni verano. En mayo y junio teníamos las colecciones de verano en el escaparate y prácticamente no paró de llover, llegando con mal tiempo hasta casi las rebajas. Además, luego, en pleno verano, hemos visto que mucha gente no renovaba equipo ni indumentaria y pasaba con lo que tenía del año anterior”.

Por su parte, el propietario de Ski Service (Gijón), David Argüelles, relativiza el descenso que también ha experimentado su tienda, observando que “el 10% que hemos bajado en relación al verano de 2006 no resulta catastrófico, dado que las líneas de verano no son tan caras como el material de invierno. No es lo mismo que te queden por vender una serie de chanclas que un equipo de esquí. Quizás el problema que tuvimos es que el tiempo hizo que subieran las ventas de sudaderas, cuando habíamos preparado un stock de ropa muy ligera para el verano. Además, lo peor es que este verano viene precedido de un invierno muy malo y dos campañas malas consecutivas fastidian el doble. Sólo nos queda esperar que el clima nos sea propicio el próximo invierno”.

Bajada del consumo
A la hora de atribuir las causas de este descenso de ventas, Juncà señala que “la situación económica del consumidor ha empeorado en los últimos meses, lo que ha repercutido en la afluencia de público y, por tanto, en el volumen de ventas”.

En el caso de Patrick Sport (Madrid), el análisis no puede ser más alarmante. Su gerente, Patrick Besson afirma haber sufrido un 50% de descenso en sus ventas veraniegas: “Además de la climatología adversa, hemos detectado una bajada en los presupuestos de los clientes a la hora de hacer sus compras. La incertidumbre socio-económica se ha traducido en miedo a gastar y, cuando antes la mayoría renovaba su equipo e indumentaria cada temporada, ahora la gente tiene muchos reparos para animarse a comprar”. Besson añade que buena parte de su clientela ha aducido a las subidas hipotecarias, el cambio de trabajo, la reducción de días de vacaciones –“gente que marchaba un mes ahora marcha una semana”- y el menor poder adquisitivo para explicar un comportamiento más prudente y esperar a las rebajas.

El gerente de Deportes Aigualluts (Benasque), Alberto Lacau, coincide con esta opinión al apuntar que “la gente dispone de menos dinero y el consumo ha caído. Este verano hemos perdido un 15% en relación al año pasado. Ninguna línea de las que tocamos ha crecido, todo ha bajado o como mucho se ha mantenido. Nosotros estamos especializados en material duro y es lo que más se ha resentido”.

El socio gerente de Sólo Aventura (Granada), Gerardo Garrido, reconoce que la campaña de verano que ahora finaliza ha sido ligeramente floja, pero relativiza el perjuicio que ha supuesto: “No disponemos todavía de cifra exactas pero, por poner una cifra, diría que como mucho hemos bajado un 10%. No hemos detectado cambios en el comportamiento del consumidor. Ninguna línea ha crecido por encima de otra. Además, nosotros estamos especializados en venta y alquiler de material para el descenso de barrancos y escalada y este verano se han trabajado muy bien estos lineales. Si a esto añadimos que el invierno pasado no sufrimos demasiado al tocar mucho montaña en general y no depender del esquí, podemos decir que 2007 no está siendo malo para nosotros. No ha sido especialmente bueno, pero tampoco nos ha afectado demasiado”.

También en Granada encontramos al único detallista que manifestó haber crecido más que el verano anterior. Miguel Pérez, propietario de Sherpa, indica que el verano empezó tranquilo y paulatinamente fueron subiendo las ventas: “Tuvimos un buen mes de julio, pero lo mejor es que agosto no fue a menos. El clima ha ayudado, ha sido bueno, más suave de lo habitual pero no fue malo para las ventas. Además, quizás no lo hemos notado tanto como otros comerciantes porque solemos mantener unas líneas de productos semejantes durante todo el año, con artículos puntuales de temporada pero sin basarnos en una gran rotación”.

Campaña de rebajas
En cuanto al mejor periodo de ventas durante el verano, los detallistas mayoritariamente han señalado que registraron una mayor afluencia de público coincidiendo con las rebajas. De esta manera, José María Juncà detalla que las ventas “se han concentrado entre el 2 y el 20 de agosto. No soy partidario de centrar el verano en la campaña de rebajas, pero en julio vino poco público y nos quedaba demasiado stock del invierno pasado. Aunque, a pesar de ello, muchos clientes piensan que en las rebajas encontrarán gangas increíbles. Consideran caros artículos rebajados un 60% cuando más tarde tendrán que pagar sin descuento”.

Alberto Lacau coincide con Juncà a la hora de determinar el mejor periodo de ventas del verano –“las tres primeras semanas de agosto, que es cuando Benasque recibe más tursimo en verano”- y afirma que no realiza de manera estricta una campaña de rebajas, sinó que ofrece grandes descuentos en material que se va quedando viejo.

En cambio, Miguel Pérez, de Sherpa (Granada), señala que la segunda y cuarta semana de julio han sido muy buenas, junto con la primera quincena de agosto y apunta que el senderismo como la práctica que más público ha traído a su tienda, dado que es una actividad “más popular, menos técnica y física, que llega a más gente y, por tanto, atrae a mucho más público que la escadala o el descenso de barrancos”. Su paisano, Gerardo Garrido también indica que julio fue un buen mes, incluso junio tampoco fue mal, pero afirma que “en las rebajas no nos estamos sacando demasiado stock de invierno. Quizás en septiembre se anime un poco la gente”. Para David Argüelles las ventas se han escalonado a lo largo de todo el verano: “Al principio de la temporada te compra la gente de la ciudad y, como estamos en la costa, el turismo suele animar la temporada en pleno verano. Quizás este verano ha pinchado algo el turismo a causa del clima lluvioso que hemos tenido. A pesar de ello, los mayores registros de público y de ventas los hemos tenido la primera quincena de agosto, de manera que las rebajas han servido para paliar lo que se perdió a inicios de verano”.

En opinión de Pedro Marcos, las rebajas también han sido el periodo más animado en ventas, aunque considera que “no arreglan una mala campaña como la de este verano. Las rebajas apenas atenuan un mal trimestre, aportan cierto movimiento a la tienda y te permiten desprenderte de stock, aunque no se gane nada”.

Patrick Besson se muestra muy crítico con el público que atraen las rebajas: “Nosotros estamos ubicados en un centro comercial y hemos visto que el tipo de público ha cambiado. Tiene peores modales y viene en rebajas para comprarte por 10 euros material que vale 100 euros y encima pretende pagarte con tarjeta. Nos hubiéramos planteado cerrar, pero al estar ubicados en un centro comercial no tenemos esa posibilidad”.


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