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MONTAÑA

Según el cofundador de la cadena Sala Batec

La creación de la Asociación Catalana de Rocódromos se estanca por falta de liderazgo

Lleva paralizada desde 2021

Una mujer escalando en un rocódromo

La asociación permitirá “acceder a elementos como servicios jurídicos, titulaciones requeridas en los rocódromos, negociaciones con proveedores y seguros y a las federaciones de montaña y escalada, además de a las administraciones públicas”.

(15-5-2024). La creación de la Asociación Catalana de Rocódromos no progresa debido a la “falta de recursos, tiempo, liderazgo y al creciente número de operadores”, según argumenta el cofundador de Sala Batec, Carles Bosch, quién añade que esta organización sería “clave para unir fuerzas dentro del sector”.

Los rocódromos en Catalunya no logran unirse. En 2021, la comunidad autónoma ultimaba la creación de la primera Asociación Empresarial de Rocódromos en España, tras la fuerte afectación de las restricciones derivadas de la pandemia en las empresas del sector.

En ese momento, la necesidad imperiosa de unir fuerzas impulsó a 25 empresas del sector a su creación, lideradas por Carles Bosch, cofundador de Sala Batec, quién se postuló como el primer presidente de la asociación. “Durante la pandemia, todos compartíamos un sentimiento de injusticia por los cierres y, a la vez, teníamos mucho tiempo para organizarnos, pero eso cambió”, explica Bosch.

PRIMERA INICIATIVA

A mediados de 2021, incluso se celebró un acta fundacional, quedando pendientes los trámites burocráticos para formalizar su creación. El reto era incluir a todos los rocódromos privados que había en Catalunya. Actualmente, en España existen 360 rocódromos operativos (entre públicos y privados), de los cuales 68 están en Catalunya, la segunda comunidad en España por número de instalaciones.

Tres años más tarde, el directivo reconoce que el proyecto se quedó estancado por “falta de recursos, tiempo, liderazgo y organización”, especialmente con el aumento de empresas que se suman constantemente al sector. Según sentencia, “no hay fecha para retomar el proyecto”.

SINERGIAS ENTRE LOS OPERADORES

Sin embargo, Bosch reconoce que la asociación se materializará “tarde o temprano” por los beneficios que comportaría a todos los actores del sector: “Vale la pena que nos asociemos. Es cuestión de volver a ponernos en contacto y trabajar para ello, aunque eso requiere recursos, que actualmente también representan una barrera”.

Bosch destaca que esta asociación permitiría “acceder a elementos como servicios jurídicos, titulaciones requeridas en los rocódromos, negociaciones con proveedores y seguros y con las federaciones de montaña y escalada, además de con las administraciones públicas”.

UNA FIGURA DE LIDERAZGO

El empresario añade que lo ideal sería que hubiera una figura “que animara al sector a avanzar con el proyecto”, pero reconoce también que será complicado por la falta de tiempo. “Lo difícil es empezar, luego todo será más sencillo”.

Otro factor que debería impulsar esta asociación a juicio de Carles Bosch es que los rocódromos buscan profesionalizarse, especialmente después de que la disciplina de escalada deportiva entrara en los Juegos Olímpicos en 2020.


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