MONTAÑA

El guía de montaña Jesús Espinosa propone una ascensión al pico más alto de la Península Ibérica

Coronar el Mulhacén en primavera

(Foto: Nevadensis)

(15-5-2012). Buen tiempo, días largos, deshielo, neveros, agua, floración, lagunas… Sin duda la primavera es la mejor época para hacer cima en el Mulhacén, que, con 3.482 metros de altitud, es el pico más alto de la Península Ibérica. Jesús Espinosa, gerente y guía de montaña de Nevadensis, nos da algunas claves para disfrutar de esta experiencia.

La primera pregunta que puede surgir entre los montañeros que desconocen la ruta es cuál es la dificultad de este ascenso a nivel técnico. En este sentido, Jesús Espinosa, gerente y guía de montaña de Nevadensis, explica que “en condiciones normales y si elegimos la ruta convencional de ascensión, no tiene por qué haber dificultades técnicas. Éstas se pueden presentar si todavía en primavera hay nieve en abundancia y ascendemos al Mulhacén por sus vertientes norte, oeste o sureste. En estos casos  es necesario tener experiencia y saber utilizar material específico de montaña: crampones y piolets. Y si elegimos la vertiente norte, material alpino: cuerda, arnés, seguros, etc.”.

Una buena preparación física es imprescindible, así como tener experiencia en la montaña. Y es que “se trata de una actividad que se desarrolla por encima de los 3.000 metros de altitud”, apunta Espinosa.

¿Pueden surgir problemas por falta de oxígeno?

“Normalmente no, aunque nunca se sabe…”, afirma el guía de montaña, quienexplica que en este sentido “tenemos que ser conscientes de que estamos haciendo una actividad física a más de 3.000 metros de altitud y esto es físicamente más exigente. No nos podemos mover al mismo ritmo e intensidad que si estuviésemos paseando por nuestro pueblo o ciudad”.

Posibles riesgos

Ya de entrada, uno de los riesgos más importantes a tener en cuenta es la altitud. Pero las especiales condiciones de Sierra Nevada, su aparente fácil acceso, su situación tan al sur que hace que siempre parezca que hace buen tiempo o su forma, a veces tan suave pero tan alta, son factores  que convierten a Sierra Nevada en  una montaña que lleva a engaños. Los cambios bruscos de tiempo, el frío, la nieve, el viento e incluso el calor sofocante de la primavera y el verano, son riesgos a tener en cuenta.

Qué ruta escoger

Entre las varias opciones que hay para subir al Mulhacén, Jesús Espinosa, aconseja hacerlo desde Trevélez o Capileira haciendo noche en el Refugio de Poqueira: “Esto nos permite subir por un valle, Poqueira o Trevélez,  y bajar por el otro. De esta manera ascendemos al Mulhacén por una de sus vertientes y descendemos por la otra.  Los paisajes son espectaculares y los valles  muy diferentes e interesantes”. 

Para aquellos que estén en buena forma la ruta se puede hacer en un solo día, pero “tendrán que tener en cuenta que son unos 2.000 metros de desnivel tanto de subida como de bajada. En función la forma física el tiempo necesario será de entre 6 y7 horas de ascensión y unas 4 o 5 de descenso”, recuerda.

Una ruta que permitirá a aquellos que se animen disfrutar del paisaje, la altura, las vistas al Mediterráneo y el norte de África y, por supuesto, el reto de coronar el techo de la Península Ibérica.

Más información: www.nevadensis.com


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