MONTAÑA

Consejos del médico deportivo Pablo Díez Munio

Cómo alimentarse a 8.000 metros de altura

Pablo Díez Munio -segundo por la izquierda- junto a Edurne Pasabán y su equipo.

Pablo Díez Munio, médico deportivo y miembro del equipo de Edurne Pasabán, nos da algunos consejos sobre cómo las pautas de alimentación que tienen que seguir los alpinistas a 8.000 metros de altura.

La alimentación es un elemento clave a la hora de atacar una cima. De ahí que cada vez sea más frecuente que un médico especialista se encargue de establecer las comidas de los alpinistas antes y durante la ascensión. “Es un tema muy serio”, asegura el médico deportivo y componente del equipo de Edurne Pasabán en varias expediciones al Himalaya, Pablo Díez Munio, quien para empezar hace referencia a la falta de oxígeno como factor a tener en cuenta a la hora de preparar la dieta: “La poca disponibilidad de oxígeno que hay en altura, hace que la digestión sea muy complicada. Si lleváramos una dieta convencional, no podríamos hacer la digestión y esto provocaría diarrea o vómitos”.

La infraestructura es otro de los problemas. De ahí que “normalmente se haga una comida diaria, fundamentalmente arroz, pasta o sopas” y luego los alpinistas van comiendo durante el día barritas de cereales, chocolates, etc.”. “Lo ideal sería comer muchas veces al día y poca cantidad, pero durante una expedición no es posible cocinar en cualquier momento”, comenta Munio.

Complementos vitamínicos
“Yo no soy partidario de las pastillas pero está claro que en ambientes tan agresivos como la alta montaña, los complementos vitamínicos permiten asegurarnos de que a pesar de no comer verduras, frutas… no tendremos un déficit vitamínico”, afirma Díaz Munio, quien añade que “nosotros no tomamos ni un solo suplemento antes de la expedición. Luego sí, uno diario”.

Por otra parte, explica que uno de los triunfos para los alpinistas es el famoso ‘Ensure’. Se trata de una marca de batidos vitamínicos con distintos sabores. “Derretidos con agua o con leche en polvo se dejan comer, son muy nutritivos y fáciles de preparar”, informa.

Ni palomitas ni cola
La hidratación es muy importante y difícil de conseguir durante un ascenso. De ahí que no sea aconsejable comer ciertos alimentos. Edurne Pasabán ha contado en varias ocasiones que Pablo les prohibió comer palomitas y beber cola. “Realmente, prohibir no prohibí pero sí restringí”, asegura el médico que acompaña a Pasabán, “en la primera expedición con el equipo no fui el encargado de seleccionar los alimentos. Estábamos en el campo base del Annapurna, a 4.200 metros y vi aparecer a los sherpas nepalíes con un bol de palomitas y Cocacola. Pensé; ¡azúcar y sales minerales!, pero lo dejé pasar. El segundo día vi un segundo bol, otra botella de cola y dije; ¡esto no puede ser! Hay que tener en cuenta que mantener el nivel de hidratación es complicado y con estos productos lo que se consigue es el efecto contrario. Durante la segunda expedición lo que hicimos fue recurrir a los encurtidos y frutos secos”.

Ser contante, mantener una rutina y adaptarse al medio y a los recursos de los que se dispone son algunas de las claves a la hora de escoger alimentos que aporten los elementos necesarios para conseguir el objetivo: la cima.


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