MONTAÑA

Horizon Naturaleza y Aventura propone esa actividad en este Parque Natural gaditano

Descubriendo Grazalema desde la vía ferrata de Benaoján

(Foto: Horizon Naturaleza y Aventura).

(24-7-2012). A media distancia entre Grazalema y Ronda y a un par de kilómetros al sur de Montejaque se encuentra el municipio de Benaoján, un pueblo con encanto que forma parte del Parque Natural de Grazalema (Cádiz). José Ovalle, técnico de la empresa Horizon Naturaleza y Aventura, nos propone descubrirlo de una forma peculiar, disfrutando de unas impresionantes vistas desde su vía ferrata. Una actividad de dificultad media-alta, para la que no es necesario tener conocimientos técnicos pero sí una buena forma física, resistencia, equilibrio y poco vértigo.

Emociones, aventura y deporte en un paraje idílico rodeado de naturaleza, estos son los componentes de la propuesta que nos hace José Ovalle, técnico de  la empresa  Horizon Naturaleza y Aventura. Se trata de una vía ferrata que según explica Ovalle, “alcanza aproximadamente los 80 metros de altura, tiene alejes en desplome un poco separados y un puente tibetano de metros. Está localizada a la salida del pueblo de Benaoján dirección Ronda”.

La ruta

Los que se animen a probar tardarán desde la zona de aparcamiento unos cinco minutos en llegar a pié al inicio de la ferrata. “Desde la carretera accedemos a una posición elevada sobre piedra caliza y dejamos a nuestra izquierda algunas vías de escalada a las que podremos volver más tarde. A unos 30 metros, siguiendo la línea de la misma pared nos encontramos con las primeras grapas, los primeros peldaños de nuestro paseo vertical”, dice Ovalle.

Es en este punto donde comienza la vía. “Tras unos tramos verticales en los que encontramos algún pequeño desplome,  Benaoján comienza a ofrecernos unas vistas impresionantes. A medida que vamos cogiendo altura se aprecian pequeños huecos y buenos apoyos donde tomar una par de bocanadas de aire puro, hacer una buena foto y, según los días, oír algún “’¡pilla!’ de los escaladores de alrededor” apunta el técnico. Una vez en este punto solo quedan unos metros para llegar a la parte más alta de la primera zona. “Aprovecharemos para disfrutar de la vista y podremos descansar un poco en esta zona antes de enfrentarnos al puente tibetano”, aconseja  José Ovalle quien añade que “una vez crucemos el puente solo nos quedarán unos metros más de ascenso y ya estaremos arriba”.

Una vez arriba, seguimos con el descenso, “para salir se toma un camino marcado con hitos y se tarda unos 10 o 15 minutos en bajar para poder hacerla de nuevo o cambiar a la escalada”, dice Ovalle.

El recorrido se realiza aproximadamente en una hora y media y  ofrece unas formidables vistas del pueblo de Benaoján y su sierra caliza y kárstica.

Material necesario

Para realizar esta actividad es necesario que nuestro equipo cuente con un casco, arnés, anclaje especial con disipador, botas preferiblemente  de suela dura y unos guantes.

Se trata de una propuesta que a pesar de no ser necesario contar con conocimientos técnicos previos, no es apta para todos los públicos ya que además de ganas de aventura es necesario estar en forma. Y sobre todo, que se abstengan aquellas personas que tengan vértigo ya que la experiencia podría convertirse en una tortura.

Más información: http://www.horizonaventura.com/

 


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