MULTIDEPORTE

Según el secretario general del IICEFS, Felipe Isidro

Los aforos de los gimnasios no se flexibilizarán hasta que baje el índice de contagios

"Que no haya contagios en los centros avala la buena gestión de sus equipos"

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DIFICIL ANTES DE SEMANA SANTA DE 2021. Incluso aunque ya hubiera una vacuna a principios de 2021, Felipe Isidro, secretario general del Instituto Internacional de Ciencias del Ejercicio Físico y Salud, ve poco probable que haya normalidad deportiva antes de Semana Santa del año que viene.

(4-9-2020). El secretario general del Instituto Internacional de Ciencias del Ejercicio Físico y Salud, Felipe Isidro, da por hecho que los gimnasios deberán resistir con las actuales medidas restrictivas de aforos, entre otras, hasta que aparezca una vacuna contra el Covid-19.

Felipe Isidro (Barcelona, 1966) cree que el hecho de que no esté habiendo contagios dentro de los gimnasios y centros de fitness habla bien de la labor que está realizando el sector deportivo a la hora de aplicar las medidas impuestas por las autoridades. “Se está demostrando a la administración que los centros deportivos no suponen un riesgo mayor que otros negocios”, apunta.

Sin embargo, para este catedrático en ejercicio físico y Salud y CEO de Physical Exercise Health Consulting, entre otros cargos, aún es precipitado flexibilizar limitaciones como aumentar el aforo actual, que es del 50%. “Lo más seguro, por ahora, es mantener esta limitación. Si se elevara, aunque fuera al 75%, el riesgo aumentaría potencialmente. Y si hubiera algún rebrote, no se volvería al 50%, sino que acabarían cerrando los centros”, avisa.

Las evidencias científicas indican que se necesita un aforo limitado en todos los negocios

Aunque asume que, con estas condiciones, habrá gimnasios pequeños que sufrirán mucho para mantenerse en pie económicamente, defiende que, por ahora, “lo mejor a nivel sanitario es mantenerse con unos márgenes de seguridad que permitan seguir funcionando, ya que las evidencias científicas indican que se necesita un aforo limitado en todos los negocios”.

EL ÍNDICE DE CONTAGIOS, CLAVE

Felipe Isidro indica que el momento clave a partir del cual se podría empezar a estudiar una flexibilización de las medidas será “cuando se baje de los 100 contagiados por cada 100.000 habitantes. En Cataluña superamos los 160, en Madrid están por encima de los 200”.

Isidro ve “difícil” que las comunidades autónomas vean con buenos ojos levantar parcial o totalmente las restricciones y, por lo tanto, permitan “abordar aforos más grandes” hasta que se reduzca el índice de contagios. “Aún es alto. No podemos hablar de nueva normalidad porque aún hay rebrotes”, advierte.

MÁS APOYO INSTITUCIONAL

Por otra parte, este experto considera que “las instituciones sanitarias, políticas y económicas deberían animar a hacer deporte a la sociedad porque constituye otra medida preventiva para hacer frente a la amenaza de contagio, como lo pueden ser las mascarillas o las vacunas”.

Es una pena que las administraciones sigan tratando a los gimnasios sólo como un negocio y no como herramienta de salud

En ese sentido, Isidro lamenta que se siga tratando al fitness “como solo un negocio” y no como una herramienta que permita mejorar la salud de la población.

DIFICULTADES PARA EL DEPORTE DE BASE

El catedrático, por otro lado, anticipa una gran problemática en el deporte de base, básicamente en los deportes colectivos de contacto. “Me parece inviable. Dudo mucho que las competiciones no profesionales, especialmente las escolares y de base, puedan empezar por la falta de control que habrá sobre estas actividades”, expone.

“Si un niño va a la escuela y a entrenar y al día siguiente da positivo, habría que poner en cuarentena a toda la clase y al equipo. Creo que este escenario es insostenible para el deporte base e incluso para la escuela”, comenta Isidro. En ese sentido, el experto en actividad física y salud no descarta que a partir de septiembre u octubre empiecen a darse casos de escuelas que tengan que cerrar por múltiples contagios de alumnos o profesores.

Si yo fuera entrenador de un equipo, daría la temporada 2020-2021 por perdida

Según Isidro, “aunque los colegios tengan que tirar para adelante, por ahora”, la opción más “sensata” para el deporte de base sería “aplazarlo hasta nueva orden” por el “caos” que puede generar. “Si se inician las competiciones, será probablemente para tener problemas. Habrá que aprender a entrenar con medidas y sin competir. Porque si no se hace así, cuando haya contagios, habrá algún equipo que se dará de baja o padres que no querrán llevar a sus hijos, avisa.

La principal dificultad de reanudar el deporte no profesional, para el catedrático, es la imposibilidad de mantener las ‘burbujas de contactos’ que, en principio, sí se deberían mantener en sitios como los colegios. “Si compites, te enfrentas a personas de fuera, por lo que sería una gran contradicción. Si yo fuera entrenador de un equipo, daría la temporada 2020-2021 por perdida. Veo imposible competir por equipos en deportes de contacto”, sentencia.

Incluso aunque ya hubiera una vacuna a principios de 2021, Felipe Isidro concluye reconociendo que ve “poco probable que haya normalidad deportiva antes de Semana Santa”.


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