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Las toallas de microfibras, un comodín en la piscina

(4-5-2009). Se caracterizan por su gran capacidad de absorción y reducido volumen. A pesar de ser tremendamente funcionales y prácticas, las toallas de microfibras aún son, hoy en día, unas grandes desconocidas.

No son un producto nuevo en el mercado, pero cada vez se están popularizando más y los nadadores lo están incorporando paulatinamente en su equipamiento como toalla única o como anexa a la convencional. A pesar de esto, resulta ciertamente sorprendente que un considerable número de los detallistas sondeados por CMD no sólo no trabajen, sino que sencillamente desconozcan las toallas de microfibras, cuya principal característica es su gran funcionalidad. Su reducido volumen, escaso peso y su gran capacidad de absorción, además de la suavidad de su tacto, configuran la carta de presentación de un producto compuesto en un 80% de poliéster y en un 20% de poliamida o elastán.

El Directivo de Turbo, Isidro Espiga, ha recordado que “los saltadores de trampolín usan desde hace mucho tiempo estas toallas”, de las que ha destacado su gran capacidad de absorción. “Por eso nos referimos a ellas coloquialmente como ‘spontex’, al contar con un mayor potencial para secar el agua respecto a una toalla convencional”. Por su parte, el responsable de exportaciones y marketing de Joluvi & Meyer, David Garrido, ha admitido que se trata de “un producto poco promocionado y, por lo tanto, bastante desconocido, a no ser que el detallista esté realmente especializado en piscina”. El directivo ha señalado la ligereza como principal ventaja de este tipo de toalla, además de su carácter de comodín a la hora del secado. “Es una buena opción para no pasar frío cuando se sale de la piscina, a pesar de que luego se pueda utilizar una toalla convencional después de la ducha”, apunta.

Pros y contras
La Responsable de textil de la tienda Tornal Moya de Madrid, Sara Tornal, ha recordado que “trabajamos con ellas desde hace tiempo y cada vez se venden más, especialmente en los últimos años, en los que se han popularizado para su uso en el ámbito de la natación”. La detallista ha percibido que “la gente cada vez pide más tamaños más grandes” y que “actualmente, representan el 70% de nuestras ventas de toallas”. También ha señalado como su principal ventaja “el ahorro de espacio y de peso que conllevan”, mientras que Garrido destacado la posibilidad de ser usadas como segunda toalla. “Cuando sales de la piscina te puedes secar con la toalla de microfibras, mientras que luego, después de la ducha, puedes usar la convencional”, ha explicado el directivo.

En cuanto a mantenimiento, Tornal ha indicado que “después de ser utilizadas, deben enjuagarse con agua dulce, escurrirse y guardarse en el envase aún húmedas para evitar que se acartonen”.

Pero, a pesar de que, aparentemente, todo son ventajas, las toallas de microfibras también tienen sus hándicaps. Tanto Tornal como Garrido han coincidido en señalar como su ‘talón de Aquiles’, su escasa confortabilidad. El Directivo de Joluvi & Meyer ha sido claro al afirmar que “a pesar de su eficacia, no ofrecen el mismo grado de confortabilidad en el secado respecto a una toalla convencional”.


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