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Consejos de la fisioterapeuta Ana Galeote

Guía para afrontar un entrenamiento saludable y evitar las lesiones

Importante, el trabajo de prevención

Guía para afrontar un entrenamiento saludable y evitar las lesiones

Es fundamental el desarrollo de la condición física de base. Más allá de especializarnos en lo que un deporte concreto nos pide, es importante que el deportista tenga una base atlética lo más genérica posible. Imagen: Freepik.

(31-5-2024). Para que la práctica deportiva sea saludable, implica que debe existir un componente de adherencia y continuidad. La fisioterapeuta Ana Galeote nos explica los mejores trabajos de prevención de lesiones, los entrenamientos saludables en el gimnasio y el trabajo post ejercicio.

Ana Galeote es fisioterapeuta deportiva especializada en CrossFit y fundadora de PhysioWods. Nos explica que, cuando hablamos de lesiones del deportista, tenemos que dividirlas en dos grupos. Por un lado, las lesiones traumáticas y/o accidentales que pueden surgir en el entrenamiento o en una competición, como puede ser un esguince de tobillo, una fractura ósea o un traumatismo. Y, por otro, las lesiones crónicas, que se desarrollan fruto de la sobrecarga repetida sobre una estructura a lo largo de un tiempo. Aquí encontramos patología como la tendinopatía, la pubalgia, el síndrome de la cintilla o la fascitis crónica.

Ana Galeote es la fundadora de PhysioWods, Graduada en Fisioterapia y Graduada en Antropología Social y Cultural. Se ha especializado en Fisioterapia Deportiva y ha cursado distintos Másters en Fisioterapia Pediátrica, Osteopatía Músculo Esquelética y Psiconeuroinmunología.

Luego, si queremos especializarnos en un deporte concreto, necesitamos estudiar las exigencias de esa práctica deportiva, no son las mismas lesiones las que tiene un judoka que las que tiene un jugador de baloncesto o un maratoniano.

Trabajo de prevención

 Galeote afirma que el trabajo de prevención es fundamental y lo concreto principalmente en 5 aspectos:

  1. El perfeccionamiento del gesto técnico. Cuanto más eficiente sean estos deportistas realizando la técnica concreta de su deporte, más reduciremos la sobrecarga y optimizaremos la recuperación del atleta.
  2. El desarrollo de la condición física de base. Más allá de especializarnos en lo que ese deporte nos pide, es importante que el deportista tenga una base atlética lo más genérica posible. Por ejemplo, aunque un maratoniano utilice principalmente su capacidad aeróbica, es importante que incluya en su entrenamiento trabajo de fuerza y movilidad.
  3. Una nutrición óptima. La calidad del tejido conjuntivo: músculos, tendones, huesos, etc. depende en gran manera de lo que comemos y de cómo nos hidratamos. Por lo tanto, asegurar el consumo de proteína adecuado, y de los macros y micronutrientes necesarios es indispensable en la prevención.
  4. Un buen descanso y una buena calidad de sueño. Se ha observado que la falta de sueño es uno de los principales factores en el aumento de lesiones. Aunque no se le dé la relevancia que tiene, hay veces que es preferible dormir una hora más que ir a entrenar.
  5. Visitas al fisioterapeuta. Conviene acudir al fisioterapeuta al menos una vez al mes, para revisar nuestro estado y, al menos, recibir una sesión de descarga.

La fisioterapeuta añade que  “no podemos hablar de unos ejercicios que prevengan lesiones y que ayuden a todo el mundo. Primero, porque no es realista y porque al ser tan genérico no se previene ninguna lesión en concreto. De lo que sí se puede y debe hablar en la prevención es del desarrollo de una base atlética general”.

Esto implica incluir ejercicios donde entre la fuerza, la movilidad, la resistencia, la potencia, la estamina, el equilibrio, la coordinación, la velocidad y la precisión. Un atleta bien entrenado tiene una base atlética global y además se ha especializado mucho en el desarrollo de las capacidades físicas necesarias para su deporte, asegura. “La clave está en la constancia y en conseguir que una persona se enamore del ejercicio y se divierta”, remarca.

Entrenamientos saludables en el gimnasio

La especialista recuerda que “los entrenamientos han de adecuarse al contexto y las capacidades de cada persona. No es lo mismo un entrenamiento saludable para alguien de 70 y 35 años, que se inicia en la práctica deportiva que para alguien de 55 años que lleva toda su vida haciendo deporte”.

Un entrenamiento saludable respeta la capacidad física y psicológica de la persona y busca guiarle de una manera segura y eficiente en un esfuerzo físico. Lo primero es dejarse acompañar y solicitar la guía de un buen profesional que escuche los objetivos de la persona y que diseñe un plan acorde a sus necesidades y sus capacidades, destaca.

Para que la práctica deportiva sea saludable, implica que debe existir un componente de adherencia y continuidad a la práctica. Si una persona realiza un entrenamiento tan intenso que necesita una semana de descanso antes de volver al entrenamiento, quiere decir que se ha pasado y que es importante bajar el ritmo. La clave está en la constancia y en conseguir que una persona se enamore del ejercicio y se divierta. Todo ello va a tener repercusiones positivas en su estado emocional, en su motivación, en su descanso, en su salud mental, que sobrepasan con creces los beneficios puramente físicos del entrenamiento.

“Un entrenamiento saludable respeta la capacidad física y psicológica de la persona”, resalta.

Cuanto más eficiente sean los deportistas realizando la técnica concreta de su deporte, más reduciremos la sobrecarga y optimizaremos la recuperación del atleta. Imagen: Freepik.

¿Y tras la práctica deportiva?

Galeote recomienda que, una vez que hemos finalizado nuestro entrenamiento del día, conviene incluir una parte de vuelta a la calma o cool down, donde bajamos pulsaciones, mejoramos la circulación sanguínea y colaboramos con la relajación muscular. Esto puede incluir un trabajo aeróbico en bici muy suave, de unos 15 minutos, estiramientos, liberación miofascial con foam roller o trabajo respiratorio.

“Durante el entrenamiento nuestro cuerpo se encuentra en un estado de alerta, y el sistema nervioso simpático está activo para dar respuesta a las necesidades del momento. Sin embargo, es el sistema nervioso parasimpático el que se encarga de los procesos contrarios, donde entra la regeneración tisular. Esta vuelta a la calma debe servir a hacer ese cambio lo más fácilmente posible, para que el cuerpo se recupere antes y mejor”, prosigue.

Es fundamental saber que un deportista ejerce su rol el día completo, no solamente lo es dentro del gimnasio o de la pista. Todo lo que sucede en el día una vez que terminamos de entrenar, influye en el entrenamiento del día siguiente.

¿Qué comemos?, ¿cuándo?, ¿a qué hora nos vamos a dormir?, ¿cuántas horas se duerme?, ¿Se bebe o no se bebe alcohol?,… Las respuestas a todas esas preguntas son más determinantes de lo que pensamos en la prevención y en la mejora del rendimiento, concluye Ana Galeote.

Más información en PhysioWods


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