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Ainhoa Ibarra, profesora de esquí y propietaria de Ainhoa Ibarra Ski Club (Vielha), nos advierte de los peligros de ingerir alcohol cuando esquiamos

Si esquías, cuidado con el alcohol

AInhoa Ibarra es propietaria de AInhoa Ibarra Ski Club.

(22-1-2013). La ingesta de alcohol disminuye nuestras capacidades y aptitudes en el deporte. No obstante, es fácil que en cualquier descanso o comida durante nuestra jornada de esquí recurramos a alguna bebida alcohólica.

El esquí alpino es una modalidad que requiere una buena preparación técnica y una buena forma física para llevar a cabo esta práctica, ya que se trata de un deporte de conducción a mucha velocidad. Para gozar de este deporte, Ainhoa Ibarra, de Ski Club, añade que “tenemos que tener una buena condición física, con una trabajada y buena musculatura; ser hábiles en reflejos y una técnica en condiciones porque a lo largo de una bajada, el terreno de la pista se ve modificado y tenemos que ser capaces de coordinar todos nuestro cuerpo para no ser objeto de ningún contratiempo”.

Con la ingesta del alcohol durante la práctica de este deporte todas estas aptitudes se ven modificadas de modo negativo, ya que influye en un exceso de confianza y de control que no se corresponden con la realidad porque el deportista goza de menos equilibrio y estabilidad ante las bajadas que ve a sus pies.

Según Ainhoa Ibarra, el tiempo de bajada de cada una de las pistas va de los 30 segundos a 1 minuto y son muchas horas las que uno está en constante movimiento. Por tanto, aconseja “hacer algún descanso para comer, pero si se quiere gozar de todo el aspecto lúdico que el esquí alpino garantiza a todos aquellos que lo practican, no se debería beber vino ni cualquier otra bebida alcohólica en las comidas en los diferentes restaurantes y bares de pistas” y añade “que volver al mismo nivel de ejercicio y dedicación que habíamos conseguido antes del descanso cuesta debido a la situación monótona, relajada y de confianza que se ha adquirido después de la comida”.

El alcohol puede dificultar la puesta a punto del deportista e influye en el modo de esquiar con la posibilidad de caídas y ocasionando algún dañó, no sólo al propio esquiador, sino también a terceros. “El esquí es una actividad parecida a la de conducir y para ello, tienes que estar en plenas facultades y condiciones porque nos movemos en unos terrenos que no dependen de nosotros y no practicamos solos este deporte”, advierte.

El esquí alpino es un deporte divertido pero muy exigente a la par y si no se practica con conciencia y siguiendo todas las normas cívicas y de las pistas la diversión desmesurada puede conllevar a un accidente, concluye Ibarra.

Más información: www.ainhoaibarra-skiclub.com


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