PÁDEL / TENIS

Presidente en funciones de la Federación Española de Pádel

Alfredo Garbisu: “He fracasado en mi intento de unir a las federaciones autonómicas de pádel”

"No voy a presentarme a la reelección"

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DIFERENCIAS DE CRITERIO ENTRE LAS FEDERACIONES TERRITORIALES. Alfredo Garbisu reconoce que "existen diferencias sobre cómo las federaciones autonómicas deben financiar a la Federación Española de Pádel (FEP) a través de los ingresos procedentes de las licencias federativas".

(22-7-2020). El actual presidente en funciones de la Federación Española de Pádel (FEP), Alfredo Garbisu, anuncia que no volverá a presentarse al cargo en el proceso electoral que ya se ha iniciado. El principal motivo, según explica, es que “he fracasado en mi intento de unir a las federaciones autonómicas de pádel”.

Alfredo Garbisu, presidente saliente de la Federación Española de Pádel, reconoce que algunas de las situaciones intensas protagonizadas por el pádel federativo durante éstos últimos años “pueden deberse a enfrentamientos personales”, así como a las distintas visiones sobre cómo financiar dicha entidad. Garbisu aprovecha para responder a las acusaciones vertidas por el presidente de la Federación Catalana de Pádel, Pere  Hernández, y repasa la actual situación de los clubes y de las competiciones de pádel a raíz de la pandemia del Covid-19 y la crisis económica derivada.

El pasado 15 de junio se puso en marcha el calendario electoral, que finalizará el próximo 4 de septiembre con la elección de un nuevo presidente y comisión delegada. ¿Por qué ha decidido dar un paso al lado?

Hace cuatro años, cuando me propusieron para presentarme, en un principio dije que no. Pero finalmente me arrancaron un sí. Que quede claro, pues, que nunca he buscado el cargo. Lo acepté porque mi máxima ilusión era conseguir la unión de las federaciones autonómicas, divididas en dos bandos. Nada más llegar, impulsé la creación de un consejo de presidentes, un órgano parecido a una mesa abierta en la que debatir hacia dónde debía dirigirse el pádel estatal. Ahora puedo decir, sin embargo, que he fracasado en mi intento de unir a las federaciones autonómicas. Espero que el próximo presidente tenga más éxito.

Aunque gran parte de los recursos deben estar en los territorios para que en ellos se pueda promover el pádel también hay que sostener a la FEP

¿Cuál fue el motivo de fondo para que exista el enfrentamiento que parece imperar entre las federaciones autonómicas?

Puedo estar equivocado, pero existen diferencias sobre cómo las federaciones autonómicas deben financiar a la Federación Española de Pádel (FEP) a través de los ingresos procedentes de las licencias federativas. Algunas de ellas están dispuestas a aportar y otras, aparentemente, no quieren pagar nada o prácticamente nada. Particularmente, soy un firme convencido de que gran parte de los recursos deben de estar en los territorios para que sus responsables desarrollen el pádel en su zona. No obstante,  también hay que sostener a la FEP.

Usted impulsó que se perdonara la deuda de las federaciones autonómicas con la española de los años 2015 y 2016.

Sí,  precisamente por la idea que he comentado anteriormente de dotar de recursos a las autonomías. La FEP renunció a cobrar alrededor 360.000 euros de esos ejercicios 2015 y 2016. Asimismo, propuse rebajar el porcentaje de aportación a la federación española por cada licencia, pasando del 15% al 8% o 9%. A raíz de ello, en el ejercicio 2017, las autonomías se ahorraban entre 120.000 y 150.000 euros. La propuesta gustó y todos los presidentes autonómicos votaron a favor.

Sin embargo, al año siguiente, en 2018, usted propuso lo contrario.

Efectivamente, y a partir de entonces, empezó una guerra sin cuartel. Asumo que me equivoqué al proponer para 2017 una reducción tan aguda de la aportación a la FEP pues a consecuencia de ello la federación entró en números rojos, registrando un déficit de 125.000 euros. Por suerte, sin embargo, en 2019 se aprobó que, de una media de 50 euros por licencia federativa, 3,75 euros se destinaran  a sufragar a la Federación Española, mientras que diez euros más se destinan a cubrir el seguro de accidente y el resto es para las federaciones autonomicas.

No es ético presentar una moción de censura empleando argumentos falsos

A finales de 2018, una serie de federaciones autonómicas, como la catalana, la valenciana, la balear y gallega, presentaron una moción de censura contra usted que resultó fallida. Sus impulsores la justificaron por los malos números de la FEP, así como por una “escasa transparencia en la gestión”.

Las cuentas de la FEP estaban en una situación delicada porque, en su momento y como ya he comnetado, todos decidimos reducir la aportación de las federaciones territoriales. Con todo, diré que una moción de censura es una herramienta útil cuando se ha intentado exponer la visión sobre un problema, éste se ha debatido y,  si no te hacen caso, es lógico que se presente. Sin embargo, en mi opinión, no es ético que se presente una moción de censura sin tener ninguna reunión con el presidente y empleando argumentos públicos falsos, desde el primero hasta el último.

¿Hasta qué punto las divergencias federativas en el pádel español se deben a disputas personales?

Es posible que en algunas cuestiones haya habido enfrentamientos personales.

Uno de los presidentes autonómicos más beligerantes contra su persona ha sido Pere Hernández, de la Federación Catalana de Pádel (FCP).

Tanto el Comité de Disciplina de la FEP como el Comité  de Apelación de la Federación, el Consejo Superior de Deportes (CSD) y el Tribunal del Arbitraje Deportivo (TAD) han rechazado cualquier denuncia presentada por Pere Hernández contra mi o contra mi gestión. Hernández me acusaba de falsedad documental porque, según él y su abogado, no estoy autorizado a emitir certificados, cuando el 80% de la documentación presentada al CSD la tengo que autorizar yo. Sólo en un 20% de los casos, el CSD acepta la firma del secretario general. Como los estamentos judiciales han tumbado sus denuncias, a Hernández ahora sólo le queda la vía ordinaria, aunque con unas posibles costas más elevadas.

Pero Pere Hernández acabó ganando la denuncia presentada en Lausanne por haber sido destituido como vicepresidente de la Federación Internacional de Pádel (FIP), a instancias de usted que alegó “falta de confianza”.

Sí, pero aquella fue una denuncia contra la FIP. De hecho, entiendo que el juez suizo le diera la razón al demandante (Pere Hernández) porque el entonces presidente de la FIP, Daniel Patti, presentó una acta falsificada al CSD sobre los votos de la asamblea general que decidió el cese de Hernández.

Posteriormente, Daniel Patti rectificó y generó una segunda acta que se ajustaba a la realidad de las votaciones en la asamblea general de la FIP, que decidió por mayoría de votos afirmativos la destitución de Hernández.

¿Por qué Daniel Patti emitió, según dice usted, un acta falsa?

Sinceramente, no me lo explico. Lo que sí sé es que hubo una mayoría en la asamblea general que votó la destitución de Hernández como representante de España en la FIP.

Ahora bien, entiendo la interpretación del juez porque se encuentra con que las mismas personas han emitido dos documentos oficiales firmados con versiones distintas sobre la misma votación. Los estatutos de la FIP son claros e indican que las abstenciones en una votación no se pueden contar ni para el sí ni para el no. Por lo tanto, la voluntad del máximo órgano de gestión fue destituir a Hernández.

Para mí es incompatible apoyar la independencia de Catalunya y ser el representante de España en la FIP

 Sin embargo, Pere Hernández afirmó, tras su destitución, que ello se había debido a motivos políticos. ¿Qué opina de ello?

Bajo mi punto de vista, es incompatible que apoyes abiertamente la independencia de Cataluña y que incluso digas en los medios que vas a colocar urnas en la federación para que se vote en un referéndum, y que, al mismo tiempo, seas el representante de España en la Federación Internacional de Pádel (FIP). La primera vez que llamé a Hernández esperaba que rectificara. De hecho, estaba dispuesto a defenderle ante el Consejo Superior de Deportes. Sin embargo, al ver su actitud de reafirmación ante los hechos, aquella persona perdió la confianza de la FEP.

¿Cómo definiría la actual situación del pádel a raíz de la pandemia?

Es una situación complicada, específicamente, para el calendario de competiciones federadas. La comisión delegada de la FEP decidió el pasado domingo anular el campeonato de España de menores en Zaragoza, que se debía celebrar entre el 26 y el 30 de agosto, por la afectación de la pandemia en la ciudad aragonesa. Esta es nuestra competición estrella, pues cuenta con entre 700 y 800 parejas inscritas, con lo cuál era inviable su celebración con el riesgo actual.

¿Por qué no se ha planteado una nueva sede?

Porque a un mes vista es imposible organizar una competición de este tipo en otra ciudad. Mi idea es ofrecer una serie de alternativas viables en fechas y localización para que la nueva comisión delegada que surja del proceso electoral elija la que más le convenga.

¿También se cancelará el campeonato de España por parejas sub-23?

Creo que esta competición se podrá organizar sin excesivos problemas, al contar con una participación mucho más reducida. Además, está previsto que se realice en un club a las afueras de Madrid que cuenta con grandes espacios al aire libre. Por lo tanto, será más fácil cumplir con las restricciones sanitarias que en el caso del Campeonato de España de menores. Eso sí, todo el calendario de aquí hasta final de temporada, con el Campeonato de España absoluto incluido, va estar siempre con la espada de Damocles encima. En función de dónde se haga y la situación existente, se decidirá.

La mayoría de clubes de pádel no compensarán económicamente este año los meses que estuvieron cerrados

Los clubes de pádel están registrando una gran actividad a partir de la desescalada de la actividad deportiva.  ¿Servirá eso para compensar  las pérdidas generadas durante el confinamiento?

Veo difícil que se pueda compensar el sufrimiento económico. Algunos clubes quizás lo consigan, pero la mayoría no. Por otro lado, la crisis económica se va a notar de manera más seria a partir de septiembre y octubre. Veremos si por aquel entonces se mantiene la alta demanda actual en los clubes de pádel. Y es que si mucha más gente se queda en el paro o sufre consecuencias económicas, será lógico que se dejen de lado actividades deportivas con coste monetario, aunque éste no sea una cantidad enorme.


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