Patin a Vela

Llegada a La Vall remolcados a causa de la caída del viento

Cubelles Power en la Volta a Menorca 2022

Tres de sus regatistas copan plaza en el top-5

Volta-a-menorca-2022-La-Vall-expedicionaris-recuperant-forces-bis

Ocho de los diez expedicionarios de la Volta a Menorca 2022 junto a la barca Tabac, comandada por Alex Esteva (a bordo de ella). A primer plano, el 'fotografo especial de CMDsport' en este periplo y tras él, de izquierda a derecha,Jordi Obach Rafel, Marc Morillo, Andreas Bredendiek, David Sainz, Quim Esteba, Nina Esteba y Rafel Figuerola. De espaldas, el belga, Cristof Delobelle. (FOTO: Oriol Castelló)

(29-6-2022) Segunda jornada de navegación en la Volta a Menorca 2022 en patín a vela y segundo atracón de millas, muchas de las cuales se han hecho en formato competición destacando el poderío de los tres regatistas del Club Maritim Cubelles.

Si ayer fueron 24 millas las navegadas, hoy han sido prácticamente las mismas pues, siguiendo el programa establecido, se ha podido cubrir la distancia entre Cala Galdana y La Vall. Una etapa en la que los diez patinistas de la Volta a Menorca 2022 han recorrido toda la parte oeste de la isla.

El director náutico de la ronda menorquina, Rafel Figuerola, ha anunciado antes de salir que la flota navegaría en conserva hasta el cabo de Artrutx, situado en el extremo suroeste de la isla, y que a partir de allí daría comienzo, tras el reglamentario proceso de salida, un tramo de competición que, según cómo evolucionaran las condiciones atmosféricas, ya se decidiría donde concluía.

Los patinistas han botado sus embarcaciones en Cala Galdana a las doce y media de la mañana. Por delante tenían 24 millas hasta La Vall. Una brisa de dirección sur de unos 5-6 nudos y un mar bastante plano les ha permitido ir haciendo bordadas de ceñida en dirección hacia el cabo de Artrutx.

Una vez allí, se ha iniciado el proceso de salida y una vez se ha dado ésta, aquel viento del sur y el rumbo hacia el norte ha propiciado que ese tramo en competición fuera una larguísima popa que los patinistas han ido cubriendo mediante bordadas al largo para mantener el patín vivo pese al poco viento reinante.

ORIOL CASTELLÓ SE PONE EN CABEZA

Oriol Castello, del Club Maritim Cubelles, se ha puesto en cabeza gracias a optar por no ir demasiado lejos de costa. También su compañero de club, Marc Morillo, ha optado por esa estrategia.

La flota ha ido acumulando millas y superando progresivamente Cala Blanca, Sa Caleta; luego el trecho del puerto de Ciudadela. Todo a un ritmo más o menos constante pero muy suave y, sobre todo, resistiendo el intenso calor debido al fuerte sol.

EL VIENTO EMPIEZA A CAER

Una vez superado el puerto de Ciudadela, se han ido superando Cala en Blanes, Cala en Brut, Cala en Forcat… y se ha divisado la punta del cabo de Bajoli, muy próximo ya al extremo noroeste de Menorca, marcado, sucesivamente, por las puntas de Galera y Espardina y, más adelante ya, una vez emplazados en la parte norte de Menorca, la punta de Nati.

Una vez llegados allí, enfilando hacia la Punta de S’Escullera, el viento, ya de por sí débil, ha empezado a caer y a caer.
El director náutico, Rafel Figuerola, ha optado por montar la línea de llegada, no fuera a quedarse toda la flota ‘fuera de tiempo’ por una soberana encalmada.

ENTRADA ‘AJUSTADA’

Paradójicamente, tras cerca de doce millas en competición, la entrada ha sido tan ‘ajustada’ que los cuatros primeros en cruzar la línea de llegada, situada aproximadamente entre la Punta de S’Escullera y Cala Morell han entrado en un minuto.

Pese a haber liderado toda la prueba, Oriol Castelló se ha visto superado por el benjamin de la flota y compañero de club, Marc Morillo, que, muy habilidoso como ventolinero, ha logrado imprimir más velocidad a su barco y ha cruzado primero la línea de llegada. Segundo ha sido Oriol Castelló y tercera ha entrado Nina Esteba, del Club Nautic Tamariu, y la única fémina que participa en esta edición. El cuarto en entrar ha sido Jordi Obach Rafel, del Club Maritim Cubelles.

LA CARA Y LA CRUZ

Tres patinistas de Cubelles, pues en el top-5 de la primera manga que, a buen seguro, habrán llenado de ‘orgullo y satisfacción’ al presidente del Club Maritim de Cubelles, Jordi Aránega, quien, por cierto, fue el vencedor de la primera Volta a Menorca disputada en el año 2006.

Frente a este este éxito ‘conmemorativo’ de la armada de Cubelles y el de Nina Esteba, su padre Quim Esteba, ha reconocido no haberse enterado de cómo ha ido la cosa. La suya ha sido la manga cruz de la jornada. Según ha explicado a CMDsport el patrón del ‘Merlot’, “me he despistado en el proceso de salida y me he quedado desventado por el Santa Eulalia y sin opción de salir. He ido último destacado desde el principio y solo he podido atrapar al belga Cristof Delobelle”.

La etapa de hoy ha supuesto pasar en el agua hasta seis horas. Seis horas que podían haber sido muchas más y es que, tras concluir la regata, la encalmada ha inundado el escenario. Las lanchas que acompañan a la expedición comandadas por Gerard Esteva, Lluís Gai y Rafel Figuerola, han remolcado a los expedicionarios. De todos modos, dos patrones han rehusado el remolque y han decidido llegar en plan ‘auténtico’ y sin ayuda a La Vall. Su llegada ha sido cerca de tres cuartos de hora después.

BENDITO AVITUALLAMIENTO final

Y al llegar a La Vall, allí estaba Alex Esteva, el ‘Ángel de la guarda’ de la Volta que vela por aprovisionar a los patinistas en los finales de etapa. Desde su barca, la ‘Tabac’, ha deleitado a los navegantes con mejillones y unos canapés de fuá y otros de anchoas.

Tras las dos maratonianas primeras jornadas (ayer cinco horas y hoy, seis), mañana toca la etapa entre La Vall y Fornells. Una etapa plagada de altos acantilados que se ciernen amenazantes sobre el mar pero a los cuales, según qué viento sople, conviene ir a ‘lamer’ (sí, como en Tamariu) para lograr buenas proas.

Lo bueno de mañana es que, después de lo de ayer y lo de hoy, igual a los expedicionarios les parece una niñería. La distancia que deberán navegar es de unas 12 millas. Pero ya se sabe, la aventura es la aventura y la incertidumbre manda.

Hoy los diez patines de la Volta a Menorca 2022 duermen en La Vall, una cala idílica. (FOTO: Oriol Castelló)


No hay comentarios

Añade el tuyo