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Patin a Vela

Tercera etapa: Altea - Cala El Portet de Moraira

El imponente peñón de Ifach impresiona a los expedicionarios del litoral valenciano

Siete de los nueves patinistas realizan la etapa con ‘copiloto’

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Tanto los patrones de los patines como sus tripulantes sintieron que se volvían minúsculos ante la grandiosidad del peñón de Ifach, que constituye una de las últimas estribaciones de las cordilleras Béticas y que tiene una altitud de 332 metros.

(2-8-2023). El gran protagonista de la etapa de ayer de los nueve patinistas que realizan la travesía por el litoral de la Comunidad Valenciana fue el peñón de Ifach de Calpe. Los expedicionarios realizaron ayer la etapa más corta hasta ahora.

Ayer la principal ‘paliza’ de algunos de los expedicionarios que están recorriendo en patín a vela el litoral de la Comunidad Valenciana no fue la navegada, sino el transporte de vehículos y remolques. Varios de ellos se levantaron a las 7,30 de la mañana para ir en coche con Daniel Solé hasta Guardamar del Segura a recoger sus vehículos y los cuatro remolques con los que llevaron por tierra sus patines hasta el punto de inicio de esta travesía.

La jornada de ayer arrancó con el traslado por tierra de los vehículos y remolques de los expedicionarios desde Guardamar del Segura hasta Altea.

Una vez en sus coches y el remolque engarzado a la bola emprendieron su particular ‘travesía’ por tierra hasta Altea donde, en el hotel donde se han hospedado las dos ultimas noches, les han permitido dejar vehículos y remolques.

Sin duda, cuando se realizan travesías de este tipo, sin esponsors y tan solo con recursos particulares, toca hacer estos esfuerzos de tipo logístico. Y si no, que se lo pregunten al reconocido navegante, Ignasi Sagristá a quien le toco volver meses después por tierra hasta Itaca a recoger su patín ‘Akal’ tras culminar su periplo desde Sant Pol de Mar hasta dicha isla griega.

EL DECISIVO APOYO DE DANIEL SOLÉ 

Todos los expedicionarios del litoral levantino se han mostrado muy agradecidos a Daniel Solé, padre de la patinista y expedicionaria Carolina Solé, por su apoyo logístico por tierra. Él es el que está haciéndose la travesía por tierra, haciendo de chofer y de portador de equipajes.

Esa tarea logística fue la que propició que la hora de partida desde la playa de Alfàs del Pi se demorara hasta las doce del mediodía.

Las embarcaciones de los expedicionarios de la travesía en patín a vela por el litoral de la Comunidad Valenciana en la playa de Alfàs del Pi, antes de iniciar la tercera etapa que culminaría en Moraira.

Hacía un día precioso: sol y una brisa del sur de unos 6-8 nudos que les permitió emprender la singladura, que les llevaría, en primera instancia, hasta los pies del imponente Peñón de Ifach, situado en la localidad de Calpe, considerado como el ‘monumento natural’ de mayor interés del norte de la provincia de Alicante y reconocido como parque natural desde el año 1987.

PATINES CON COPILOTO

Siete de los nueve expedicionarios portaban copiloto en sus embarcaciones. El ‘alma mater’ de esta travesía, el escritor y periodista, Daniel Romaní, animó a sus compañeros de singladura a embarcar en sus patines a los seis amigos de su hijo que quisieron compartir esta etapa con los navegantes y algunos de ellos vivir su particular ‘bautismo patinista’.

Tanto los patrones de los patines como sus tripulantes sintieron que se volvían minúsculos ante la grandiosidad del peñón de Ifach, que constituye una de las últimas estribaciones de las cordilleras Béticas y que tiene una altitud de 332 metros. Esta enorme mole calcárea desciende de manera abrupta hacia el mar y está unida al continente por un istmo detrítico. Debido a sus características físicas, es un vértice geodésico de tercer orden, que fue utilizado en su momento para la triangulación de España.

Desde este peñón, en días claros, es posible divisar la isla de Formentera, Ibiza y el cabo de Santa Pola.

JUAN CARLOS CAMPO PIERDE EL MOVIL

La majestuosidad de dicho peñón fue tan intensa para el ‘master’ de la expedición, Juan Carlos Campo, que en su frenesí fotográfico con el Movil, éste se le cayó al agua y, muy a pesar suyo, pudo comprobar que aquella funda que le habían asegurado que mantendría a flote su teléfono podía ser muy ostentosa pero cero eficiente.

Juan Carlos Campo intentó salvar su Movil pero éste ya descansa, por los siglos de los siglos, a los pies del peñón de Ifach.

RUMBO A MORAIRA

Tras superar el peñón de Ifach, los expedicionarios enfilaron hacia Moraira. La enfilación les supuso ponerse en rumbo de empopada redonda.

Ello animó a los expedicionarios David Pérez y a David Gracia a sacar sus artes de pesca al curri y tentar a la suerte. Ambos ‘frikis’ de este tipo de pesca se las prometieron muy felices y aseguraron a sus compañeros que aquella noche cenarían pescado fresco.

ETAPA DE CINCO HORAS Y MEDIA

Los patinistas alcanzaron la preciosa cala El Portet de Moraira a las 17,30 horas. Habían recorrido unas 15 millas desde su salida de Alfàs del Pi y en ellas habían invertido cinco horas y media. “Ha sido la etapa más corta de las tres que hemos realizado hasta ahora”, declaraba ayer al anochecer el navegante, Jordi Gimenez, desde el coche en el que con tres compañeros de expedición regresaban al hotel de Altea donde han dormido esta noche pasada.

La pasada noche, los patines han ‘dormido’ en la playa del fondo de la cala El Portet de Moraira, a la cual accedieron tras ‘sortear’ un enjambre de embarcaciones amarradas a boyas en la entrada de este precioso paraje.

Los ‘pescadores’ David Pérez y David Gracia no pudieron cumplir su promesa y llegaron a tierra de vacío. Según anunció Gimenez entre risas, “eso les obligará a pagarnos hoy (por ayer) la cena al resto de expedicionarios”.

En principio, se preveía que hoy fuera jornada de descanso. Sin embargo, Jordi Gimenez anunciaba ayer que “dada la buena meteorología que nos está acompañando, hemos decidido proseguir con la travesía mañana (por hoy) y pretendemos alcanzar, finalmente, Denia”.

 


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