Patin a Vela

Dos meses después de salir de Sant Pol de Mar

Ignasi Sagristá ya acumula 800 millas navegadas

Hoy reemprende la travesía tras dos dias de descanso

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Ignasi Sagristà y Jordi Sanahuja, el 'embajador' del patín a vela en Austria y Croacia navegaron juntos durante tres días., desde Umag hasta Pula

(17-7-2019). El patín a vela ‘Akal’ de Ignasi Sagristá continúa acumulando millas en su travesía desde Sant Pol de Mar hasta Itaca. Dos meses después de salir de la localidad catalana ya lleva casi 800 millas y se encuentra en Brbing una pequeña aldea de la isla croata de Dugi Otok.

Ignasi Sagristá ha estado los dos últimos días instalado en la pequeña aldea de Brbing, situada en una de las islas más bonitas de Croacia que es la de Dugi Otok. En esa aldea apenas viven 76 almas y apenas hay un par de minúsculas tiendas y el hotel donde ha pernoctado. El patrón del ‘Akal’ destaca la belleza del litoral croata “y en especial de sus islas”, según precisa. Sagristá reconoce estar siguiendo los consejos que le dió Jordi Sanahuja durante los tres días que estuvieron navegando juntos por las costas de ese país. El ‘embajador del patín a vela’ en Austria y Croacia le recomendó que navegara entre las islas porque le encantarían sus calas, la vegetación de las mismas, y cuyos bosques parece que se abalancen sobre el mar.

Sagristá ha reconocido que los días que pasó navegando con Jordi Sanahuja (del 5 al 7 de julio) fueron estupendos: “fue fantástico sentirse acompañado, que el ‘Akal’ navegara junto a otro patín, compartir largas bordadas por la costa de Istria, así como magníficas charlas en tierra”.

MULTA EN EL PARQUE DE ROVINJ

Precisamente en la madrugada del día siguiente de una de las noches que pasaron juntos les despertó una patrulla de la policía. Estaban en una playa del parque forestal protegido de Robinj. Aunque en un principio parecía que la ‘acampada’ ilegal (aunque ellos ni lo sabían) les iba a salir cara, los dos patinistas les explicaron que hacían allí, cuál era su viaje y los policías no solo les redujeron el importe de la multa a 100 euros (“eran bastantes más”, explica Sagristá), sino que, además, acabaron acompañando al patinista hasta un cajero de la ciudad para que pudiera sacar dinero y abonar la sanción.

REPARACIÓN EN MEDULIN

Dos días después de aquel incidente de Rovinj, por consejo del ‘embajador’ Jordi Sanahuja, Ignasi Sagristá decidió recalar en Medulin. Allí se encuentra con Roberto, un hombre de 70 años, que según Sanahuja, tiene ‘manos de oro’ con los barcos y es capaz de arreglar cualquier desperfecto.

Las quillas del ‘Akal’, tras varar tantos días en playas de piedra, han acabado resintiéndose y era necesario repararlas.

Sagristá pudo comprobar la certeza de las valoraciones que de Roberto le había dado Sanahuja. Y no solo eso. Roberto y su mujer lo hospedaron en su casa dos noches, mientras colas y barnices seguían sus procesos de ensamblamiento y secado.

Las lastimadas quillas del ‘Akal’ en manos de las expertas y cuidadosas manos del croata Roberto.

44 ETAPAS

Al patrón del ‘Akal’ se le oye animado. Tal vez su ritmo al hablar es más pausado, como si se hubiera acoplado al rompiente sosegado de las islas croatas. Sigue siendo comedido en sus explicaciones: “me cuesta dejarme ir contigo, porque luego igual lo escribes”, se justifica. Esa frase me recuerda una parecida que me dijo tras la travesía del año pasado desde Barcelona hasta Almería.

A día de hoy, lleva el doble de jornadas navegadas que por aquel entonces. En aquella travesía invirtió 22 días. En su periplo actual hasta Itaca lleva 44 etapas, si bien una de ellas fue por tierra, encima de un camión. Si aquel viaje hasta Almería le supusieron 451 millas, ahora ya lleva casi 800 (797). Hasta Itaca le quedan algo más de 500 milas.

Sagristá se muestra convencido de que llegará a Itaca. No pone fechas sin embargo. Se reconoce algo inquieto por lo que pueda suceder cuando llegue a Albania: “me han dicho que es una zona peligrosa, con mafias“.

“AL FIN, HE LOGRADO PESCAR”

Por ahora, de todos modos, todavía le quedan algunas jornadas en Croacia. “Esto es precioso. Estoy evitando ir por la costa y estoy yendo por las islas”, explica. Se siente contento de que “finalmente” ha conseguido pescar. “Parecía que estaba ‘gafado’ pero, al fin, he logrado que el curri diera sus frutos. Antes de ayer pesqué tres caballas”.

Le digo que con las casi 800 millas que lleva navegadas en los dos meses transcurridos desde que partió del Club Nautic de Sant Pol de Mar el 18 de mayo pasado ha batido nuevo récord.

Le oigo reír a través del teléfono. Me dice: “ya sabes que ese no es mi motor. Sin embargo, estoy encantado de estar haciendo algo que antes no había hecho nadie. Es un orgullo, un plus que mola”.

 

Sigue la travesía de Ignasi Sagristá hasta Itaca a través de su blog.


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