Patin a Vela

Jan Esteba es el vencedor de segunda categoría

Oriol Castellá gana la Intl Guido Depoorter Cup más exigente

Sólo el 39,53% de los inscritos concluyó las dos mangas celebradas

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Los ganadores de la International Guido Depoorter Cup 2017: De izquierda a derecha, Jan Esteba (vencedor de segunda categoría); Joost Depoorter (vencedor absoluto de veteranos); Jordi Cunill (tercer clasificado absoluto); Oriol Castellá (vencedor absoluto); Anna Pujol (presidenta de la Adipav); Xavi Roca (segundo clasificado absoluto); Nina Esteba (ganadora de féminas); Daniel Juscafresa (presidente del Club Vela Sant Antoni y segundo clasificado de segunda categoría) e Ignasi Sagristá, (tercer clasificado de segunda categoría).

(13-12-2017). Oriol Castellá, campeón de Catalunya absoluto 2017 de patín a vela sénior, ha concluido esta anualidad sumando a su palmarés una victoria incontestable en la 11ª edición de la International Guido Depoorter Cup, una edición que ha resultado especialmente dura.

Las previsiones meteorológicas previas para esta onceava edición de la International Guido Depoorter Cup 2017 no eran demasiado alentadoras. Los 43 patrones inscritos (diez de ellos mujeres) sabían que el pasado final de semana (9 y 10 de diciembre) iba a ser especialmente intenso en viento, en oleaje, en nubes y en frío en Sant Antoni de Calonge.

LA INTERNATIONAL GUIDO DEPOORTER CUP MÁS EXIGENTE DE LAS ONCE EDICIONES CELEBRADAS.

LA INTERNATIONAL GUIDO DEPOORTER CUP MÁS EXIGENTE DE LAS ONCE EDICIONES CELEBRADAS. La edición de este 2017 ha sido la que ha arrojado un menor índice de patrones que han concluido las pruebas celebradas, en virtud del número de regatistas inscritos. El porcentaje de esta edición se ha situado en un 39,53%. Nunca desde el inicio de este trofeo en el año 2007, la proporción de regatistas que han acabado las pruebas celebradas había sido tan bajo. De ello se despendería que esta edición ha sido, en cierto modo, la que ha registrado condiciones de competición más duras. La edición en la que más patrones inscritos concluyeron las pruebas celebradas se registró en la edición de 2010 en el que el citado índice alcanzó el 88,57%.

 

A pesar de ello, “la Guido es la Guido” como dijeron un par de patrones y no precisamente del club organizador (el Club Vela Sant Antoni) poco después de formalizar su inscripción a la competición el mismo sábado por la mañana. Este trofeo posee el encanto especial de ser el que, tradicionalmente, cierra la temporada de regatas de la clase y son numerosos los ‘cracks’ que deciden concluir la anualidad participando en este premio que lleva por nombre el del autor del primer libro que sobre el patín a vela se escribió y cuyos contenidos han servido a varias generaciones de regatistas de la clase para obtener las primeras nociones sobre cómo gobernar esta embarcación y participar en regatas con ella.

PARTICIPANTES DE CATEGORIA

De los 43 inscritos, la mayoría eran del Club Vela Sant Antoni y de entre éstos figuraban nombres tan ilustres como los de Joost Depoorter, Jordi sabater o Adrià Gabarró, todos ellos ganadores de alguna o algunas de las diez ediciones precedentes.

Y juntos a ellos, también había otros patrones inscritos como toda la familia Esteba (ahora ya hay que tenerlos a todos en cuenta), Xavi Roca, Jaume Llobet, Anna Pujol, Jordi Cunill y al Campeón de Catalunya absoluto de este 2017, Oriol Castellá. La calidad, por tanto, estaba garantizada.

La señal de atención de la primera manga sobre triángulo estaba prevista para las 13 horas del sábado. Ya de buena mañana el día empezó con una tramuntana que levantaba borregos a cierta distancia de costa. La intensidad del viento ya era tan incontestable que la propia organización decidió dejar para una próxima edición la prueba freestyler, habida cuenta que, muy probablemente, la propia regata sobre triángulo ya propiciaría que los patrones participantes tuvieran que exhibir su pericia en el gobierno de la embarcación, sin necesidad de recurrir a piruetas circenses ‘impostadas’.

En la mañana del domingo, los participantes de la International Guido Depoorter Cup 2017 se fotografiaron con Guido Deporter, su esposa Claire, y algunos de sus hijos.

En la mañana del domingo, los participantes de la International Guido Depoorter Cup 2017 se fotografiaron con Guido Deporter, su esposa Claire, y algunos de sus hijos.

Poco antes de la hora anunciada para la salida, las condiciones de viento, frío y cielo plomizo provocó que algo más de la mitad de los regatistas inscritos decidieran quedarse en tierra de modo que sólo se hicieron a la mar una veintena de patrones. Por su parte, la organización y buena parte de los participantes decidieron armarse de valor y enfrentarse a la racheada tramuntana convencidos de que esa sería la única prueba de esta edición de la International Guido Depoorter Cup a raíz de que las previsiones para el día siguiente hacían augurar que no sería posible celebrar ninguna prueba.

‘PUNTITO FRESSTYLER’ DE JORDI MARÉ

La salida de playa de dichos patrones se realizó sin incidentes, excepto el protagonizado por Jordi Maré que, poco después de salir del varadero, le cogió desprevenido una racha que provocó que se pusiera el barco por sombrero. De todos modos, según reconocería posteriormente, fue la volcada más exitosa de su historia como patinista.

Y es que, la organización decidió concederle al día siguiente, en la entrega de premios, el trofeo de Freestyler de la 11 edición de la International Guido Depoorter Cup 2017 por dicha volcada y haber aportado un ‘puntito’ de expectáculo y emoción a los sufridos espectadores que estaban en tierra aguantando los azotes de la gélida tramuntana que soplaba.

Aunque Maré agradecería la gentileza de la organización en la entrega de premios, el regatista se reconocería “avergonzado por aquella volcada patética”, y reconocería la eficiente ayuda del servicio de salvamento de la regata que le ayudó a aderezar el patín rápidamente y sin apenas mojarse.

La primera manga se inició con un cielo encapotada y un viento de tramuntana rolón y racheado en el que las puntas llegaban a ser hasta de fuerza seis aunque muy breves.

Prácticamente toda la flota salió amurada a estribor recorriendo la línea, excepto tres ‘osados’: Xavi Roca, Adrià Gabarró y Jordi Maré. Adrià Gabarró que iba sin reloj y viendo que se le lanzaba encima toda la flota amurada a estribor optó por salir antes de tiempo (con una antelación mínima de unos 8 segundos), mientras que Xavi Roca dejó pasar a unos pocos barcos pero logró salir airoso del trance. Jordi Maré, menos afortunado (quedaba claro que aquel no era su día) tuvo que dejar pasar a toda la flota y sólo logró pasar por delante de dos únicos contrincantes. Esa ‘fantástica’ salida le supondría el ‘honor’ de pasar penúltimo la boya de la primera ceñida.

JORDI CUNILL SE LUCE

En la cabeza de la regata, el primero en voltear la boya de la primera ceñida fue Jordi Cunill, del Club Natación Badalona. El patrón del Devellut’, demostraba en ese primer tramo su consistencia como patrón experto en ventoleras. Por detrás suyo pasarían Jaume Llobet, del Club de Mar Sitges; tercera, Nina Esteba,del CN Tamariu; cuarto Oriol Castella, del CN Sitges; quinto, Adrià Gabarró, del CV Sant Antoni y que decidió continuar en regata; y sexto, Joost Depoorter.

NINA ESTEBA, ‘ALMA VOLADORA’

A la conclusión de la primera vuelta, sin embargo, Nina Esteba demostraría que en los largos es una ‘alma voladora’ y sería la primera en cerrar el triángulo. Sin embargo, Nina Esteba no lo iba a tener fácil para mantener el liderazgo. Por detrás suyo navegaban con las proas afiladas patrones como Jaume Llobet, Joost Depoorter, Gabarró que seguía en regata a pesar de que todos los de delante ya sabían que había hecho OCS, Jordi Cunill que había intentado vanamente lo indecible para mantener el liderazgo de la primera ceñida, el joven Jan Esteba y Oriol Castellá.

La ceñida fue muy competida, pues además de las rachas que seguían atizando con puntas de fuerza seis, los roles de hasta cuarenta grados se prodigaban por doquier y de modo zonal. La segunda ceñida fue coronada en primera posición por Adrià gabarró, seguido por Joost Depoorter, Nina Esteba, Jaume Llobet y Oriol Castellá.

Durante la empopada apenas se producirían cambios a no ser la escalada de posiciones de Oriol Castellá que logró pasar de quinto a tercero al llegar a la boya de sotavento.

GABARRÓ ‘DESTRONADO’ Y DEPOORTER VICTORIOSO

La tercera y última ceñida se inició con un viento que había ido cayendo y con el ‘ocesado’ Adrià Gabarró en primer lugar; Joost Depoorter, en segundo; Oriol Castellá, en tercero; y por detrás de ellos, Jaume Llobet, Nina Esteba, Jan Esteba, Xavi Roca y Jordi Cunill.

Una vez alcanzada la línea de llegada, el primero en cruzarla sería Adrià Gabarró pero su primero no subiría a la clasificación a causa del OCS. De este modo, el primero oficial de la manga sería Joost Depoorter, mientras que Oriol Castellá se clasificaba segundo y Xavi Roca, tras notoria remontada, entraba tercero. Tras ellos entrarían los hermanos Esteba (Nina y Jan) y Jaume Llobet.

PATRONES EXPECTANTES

Al final de la primera jornada, por tanto, Joost Depoorter encabezaba la clasificación provisional con, tal vez, la esperanza de revalidar el triunfo final que obtuvo en la primera edición de este trofeo en el ya lejano año 2007.

Asimismo, Xavi Roca, que figuraba en tercer lugar, confiaba que los adversos augurios meteorológicos no se cumplieran y fuera posible celebrar la prueba del día siguiente y, si estaba acertado, lograra una clasificación que lo aupara a la victoria y se convirtiera, así, en el primer patrón que ganaba la Guido tres veces.

Por su parte, Oriol Castellá, se mostraba contento del segundo logrado, especialmente, porque según decía, “no tenía ninguna expectativa y la cosa no ha empezado mal”.

¿Y LA CICLOGÉNESIS EXPLOSIVA?

El domingo que los meteorólogos habían pronosticado como la jornada en la que debía producirse una ciclogénesis explosiva amaneció tranquilo, levemente soleado, sin viento y con un mar de fondo que había provocado un rompiente mastodóntico.

La señal de atención de la prueba de la jornada estaba prevista para las doce del mediodía. Fueron pasando las horas y, como el viento no se levantaba, había quienes hacían broma diciendo que “pensábamos que la manga de hoy no iba a hacerse por ventarrón y resulta que no se celebrará porque con la miseria de viento que sopla es imposible superar la muralla de olas que hay en el rompiente”.

Hacia las doce y media, sin embargo, empezó a llegar el viento y éste empezó a adquirir vigor. Los autóctonos no ocultaban su temor de que estallara una ‘temida garbinada’, como antesala de la anunciada ciclogénesis explosiva que debía llegar a partir de las cuatro o las cinco de la tarde.

LA SOLIDARIDAD DE SABATER Y ESTEBA

El comité de regatas decidió poner en marcha la ‘maquinaria’ para celebrar la segunda manga. Entre los participantes, volvía a registrarse el mismo fenómeno del día anterior: más de la mitad de los inscritos optaban por no jugarse el barco ni el tipo y decidían quedarse en tierra. El espectáculo prometía. ¿Cómo iban a superar la muralla de olas los que habían decidido participar en la manga del día?

Jordi Sabater se ‘arremangó’ y decidió entregarse en cuerpo y alma en ayudar a los regatistas a hacerse a la mar. Seguro que ningún otro patrón llegó a la línea de salida más remojado que él. Bueno, Jan Esteba, también llegó remojado. Este adolescente todo-ímpetu también ayudó a más de dos, y de tres, y de cuatro…, a hacerse a la mar y viéndole en acción a más de uno se le escapó aquello de ‘Juventud, ¡divino tesoro!’. Y por supuesto, también deben reconocerse los esfuerzos en ese mismo sentido solidario y de colaboración realizados por los hijos de Joost Depoorter.

VIENTO ‘ASCENSOR’

La veintena de regatistas que llegaron a la línea de salida de la segunda manga del trofeo, lo hicieron presagiando que la prueba sería de órdago. Prácticamente todos intuían que aquella fuerza tres que les había ayudado a superar el oleaje iría in crescendo.

Cuando, finalmente, se inicio el proceso de salida, los participantes fueron distribuyéndose por la línea todos amurados a estribor. Sonó el bocinazo de salida y los que estaban al lado del barco del comité se quedaron sorprendidos ante la bajada del viento a fuerza 1 o poco más que les envolvió, mientras que los patines situados más cerca de la boya tenían algo más de viento. Fueron unos minutos de incertidumbre, ya que, a lo lejos, se veía que el viento iba acercándose.

Y finalmente, llegó. Primero con dosis de rachas de hasta una fuerza 4, pero, paulatinamente, fue adquiriendo vigor hasta estabilizarse en una fuerza cinco.

Aquella primera ceñida fue de cierto órdago. Los neófitos de la zona empezaron a conocer por qué las garbinadas son temidas en Sant Antoni y, encima, el oleaje, grande ya de por sí, iba encrespándose más y mas.

El primero en pasar la boya de la primera ceñida fue Quim Esteba. Tras él pasó, muy cerca, Oriol Castellá, y, posteriormente, Xavi Roca. Los tres en cabeza iniciaron el primer largo con el viento que seguía creciendo y creciendo hasta estabilizarse en fuerza seis. Los patines volaban y numerosos patrones debían hacer esfuerzos para agarrarse a las cinchas con la mano en la que no portaban la escota para no salir despedidos, sobre todo en el segundo largo en el que el oleaje venía de popa.

CASTELLÁ Y ROCA SE DISPUTAN LA VICTORIA DEL TROFEO

La vuelta al triángulo se cerró con Oriol Castellá en cabeza. Xavi Roca pasó segundo, tras haber superado a Quim Esteba. La segunda ceñida se caracterizó por el estrecho marcaje de Castellá sobre Roca. Los dos sabían que quien ganase de los dos se llevaba el trofeo. Por su parte Quim Esteba evitó quedarse descolgado de ambos.

Esa distribución de posiciones de mantuvo durante toda la segunda ceñida y la empopada. Al iniciarse la tercera y útlima ceñida, Castellá siguió marcando a Roca y ambos optaron por coger el bordo de mar, mientras que Quim Esteba decidía irse por tierra.

QUIM ESTEBA RESURGE

Cuando se cruzaron antes de alcanzar la zona de la llegada, Oriol Castellá pasó por la proa de Esteba, si bien éste le había recortado distancia, pero Xavi Roca no, con lo que se situó tercero. Ese fue el orden de entrada. Primero, Oriol Castellá que con un segundo del día anterior y un primero en la prueba del dia ganaba el trofeo. Segundo Quim Esteba y tercero, Xavi Roca que, con dos terceros en ambas pruebas, quedaba segundo de la general.

El primer segunda en entrar fue Gianni Ruggiero que entró séptimo de la general, siendo precedido por Jordi Cunill que entró cuarto y gracias a ese puesto, más el séptimo del día anterior, conquistaba la tercera plaza del podio de la general, mientras que quinto entraba Jordi Sabater, tras una impresionante remontada desde la décima plaza en que había volteado la primera ceñida, y sexto era Jaume Llobet.

 

Clasificación final de la International Guido Depoorter Cup 2017.

Clasificación final de la International Guido Depoorter Cup 2017.


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