Quantcast

Patin a Vela

Trofeo Promoción Iomcat-Adipav

Patrones de patín a vela viven su ‘bautismo’ en la clase IOM

Regata con barcos de 1 metro de eslora

participantes-trofeo-promocion-IOM-Adipav-2019-bis

UN DIA EN LAS REGATAS. Un total de trece patinistas tomaron parte en el I Trofeo Promoción Iomcat-Adipav en el que éstos debutaron patroneando embarcaciones de un metro de eslora y un peso mínimo de cuatro kilógramos. El evento contó con los presidentes de ambas asociaciones, es decir, Anna Pujol, por parte de la Adipav, y Eduardo Bonifacio, por parte de la Iomcat. También estuvieron presentes el presidente del Club Marítimo Cubelles. De los quince patrones de IOM presentes, trece tomaron parte en las pruebas de la regata, mientras que los dos restantes (Jordi Obach y Ramón Solé) se ocuparon de que la organización resultara impecable.

(3-4-2019). Miembros de la junta directiva de Adipav y otros patinistas de alto nivel debutaron el pasado sábado, 30 de marzo, en la llamada clase International One Metre (IOM). Formando pareja con patrones de éstas embarcaciones de un metro de eslora tomaron parte en el I Trofeo Promoción Iomcat-Adipav. La valoración de unos y otros fue tan positiva que algunos de los Patinistas debutantes ya se plantean la opción de sumarse a esta clase cuyos integrantes aseguran que “genera adicción”.

La primera edición del trofeo Promoción Iomcat-Adipav, impulsada principalmente por el Presidente de la Iomcat, Eduard Bonifacio, y el ex-Presidente del Club Marítim Cubelles, Jordi Obach, y secundada por la presidenta de la Adipav, Anna Pujol, consiguió reunir el pasado sábado, 30 de marzo en la dársena de la marina de Cubelles, a patinistas de alto nivel. Entre éstos, la propia Anna Pujol, el Presidente de honor de la Adipav, Joan Comajuncosa, los miembros de la junta directiva de la Adipav Quim Esteba, Jordi Cunill, Oriol Puig y Jordi Maré y, asimismo, otros patinistas de laureado historial como Xavier Roca y Jordi Aranega, este último presidente, además, del Club Marítimo Cubelles. También estuvieron otros patinistas de Cubelles como Segismon Obradors (ex-Presidente de la Federación Catalana de Vela), Carles Sevilla y Jordi Obach Rafel.

PAREJAS POR SORTEO

Los organizadores tenían previsto que cada uno de los regatistas de IOM hicieran pareja con un Patinista y compartieran la embarcación de los primeros. Las parejas fueron decididas a suertes, de modo que ni los unos ni los otros tenían idea de la pericia náutica del compañero que les había tocado. El denominador común entre los patinistas, sin embargo, era que para todos ellos aquel era su ‘bautismo’ como regatistas en la IOM. Luego se sabría, de todos modos, que Quim Esteba ya había debutado tiempo atrás en este tipo de lance aunque de un modo menos oficial.

MÁSTERS DEL PATÍN. Joan Comajuncosa (a la izquierda), junto a Joan Tutusaus. Ambos formaron pareja en el I Trofeo Promoción Iomcat-Adipav. Como se sabe, Joan Comajuncosa es el presidente de honor de la Adipav, además de un laureado patinista en su juventud, mientras que Joan Tutusaus explicó a los asistentes que había trabajado hace muchos años ayudando a construir patines a vela con el constructor que había en Calafell y hoy ya fallecido, Albert Ferrer.

APAREJANDO CON PRECISIÓN

Montando los barcos, ya se vio que el hecho de que los regatistas de la clase IOM naveguen con barcos de sólo un metro de eslora para nada reduce la atención y el rigor con que triman sus pequeñas embarcaciones.

En sus automóviles que hoy ejercen de ‘hangar’ guardan el casco enfundado de su embarcación; o el pequeño timón; o el conjunto de quilla y bulbo que no puede pesar más de dos kilos y medio; o el preciado estuche de madera que atesora los tres conjuntos de palo y vela y que son de distinto tamaño para utilizarlos según cual sea la intensidad del viento; o la caja de herramientas repleta de éstas y de cabo milimétrico y de tensores y de cinta adhesiva, y de mínimos herrajes para el aparejo de la embarcación. “Hay que ser cuidadoso y poner los cinco sentidos cuando se trima la embarcación”, advierte Eduard Bonifacio, presidente de la Iomcat. Se le ve aparejar con precisión de cirujano la tensión de los obenques, la de las crucetas, la del Cunningham, la de la relingas de la mayor o del foque… “Un cuarto de vuelta más o menos puede provocar que el barco corra o que vaya muy parado”, justifica.

PRESIDENTE ENTUSIASTA. Eduard Bonifacio es el presidente de Iomcat, la delegación en Catalunya de la Clase International One Meter. Bonifacio se mostró entusiasmado con la iniciativa de este trofeo con participación de patinistas y evidenció que es uno de los patrones de su clase con mayor proyección en cuanto a resultados (ganó dos de las ocho pruebas disputadas). En la imagen aparece aparejando el foque de su embarcació. Tras él se ve la caja-estuche donde guarda sus velas.

Como Bonifacio, el resto de regatistas IOM andan concentrados en el trimado de sus embarcaciones mientras algunos patinistas callan y observan y otros, los más avezados porque también navegan en crucero, constatan en silencio o comentando la jugada que el aparejo de estos barcos que casi parecen de juguete requiere los mismos pasos y técnicas, aunque a una escala muy inferior, que un barco de varios metros.

13 BARCOS Y 26 REGATISTAS

Una vez aparejadas las trece embarcaciones participantes, el ‘alma mater’ de la iniciativa, Jordi Obach  y su ‘segundo’, Ramón Sole que, por cuestiones del sorteo, les ha tocado no participar en la competición y, por tanto, dedicarse completamente a la organización, convocan la reunión de patrones. Son trece barcos y veintiséis regatistas. Obach explica que se harán tantas mangas como el tiempo permita. La intención es acabar a las 14 horas. Son las once y pico de la mañana. Las mangas impares (la una, la tres, la cinco…) las correrán los patrones propietarios de los barcos IOM. Las pruebas pares las correrán los patinistas. “Así todo el mundo sabrá qué pruebas han corrido unos y otros”, razona Obach. En principio, se presupone que los resultados de las pruebas impares de cada pareja serán los buenos y los pares, los menos buenos por aquello de que los patinistas son los que debutan. Luego se comprobará que algunos patinistas le han cogido rápido el truco a hacer navegar estas embarcaciones a través del radiocontrol.

LECCIÓN PRÁCTICA

La primera manga sirve de ‘lección’ para los patinistas. Cada uno se fija en cómo lo hace su ‘padrino iomista’. Algunos de esos patinistas ya intuyen que lo de dar velocidad al barco y maniobrar con el radiocontrol no será tan sencillo como parece que lo sea cuando está en manos de sus mentores. Y eso que, a pesar de las múltiples teclas que el radiocontrol incluye, ellos solo operarán con dos: la del timón y la de la escota (foque y mayor se cazan o amollan al unísono). Pero aunque una tecla solo se mueva hacia delante y hacia atrás (la de la escota) y la otra a izquierda y derecha (la el timón), la cosa no es tan sencilla ni se aprende tan rápido. Luego se verá que algún patinista va moviéndose en la dirección que va el barco para ‘ver’ mejor hacia donde debe mover la tecla del timón.

COMO LOS GRANDES BARCOS. Las embarcaciones de la clase IOM corren como si los ‘persiguieran’. Surcan las mini olas con destreza y soltura, “bailando igual que lo haría un crucero”, comentó Quim Esteba.

 

LA HORA DEL DEBUT

Tras la primera prueba de los ‘masters’ llega el turno de los pupilos. El recorrido es un barlovento sotavento con una boya de desmarque tras la de ceñida. La línea de salida se encuentra a medio tramo entre la boya de barlovento y la de la empopada. Prácticamente ocupa todo el magnífico espacio náutico de la instalación pseudo portuaria que se encuentra frente a la dársena de la marina de Cubelles, cerca de donde estuvo ubicada la polémica térmica de la localidad.

El viento es de levante y ya se ha situado en una intensidad de unos 15 nudos que paulatinamente irá subiendo. Los barcos corren como si los ‘persiguieran’. Surcan las mini olas con destreza y soltura, “bailando igual que lo haría un crucero”, rememorará mas tarde, en la comida, Quim Esteba.

La verdad es que cuando se consigue que el barco navegue y, además adquiera velocidad, la sensación de patronearlo (aunque sea a traves de las teclas del radiocontrol, desde la ‘grada’ de la dársena y sin mojarse) es muy placentera. Y ello hace emerger el gusanillo de la competitividad y propicia que, a pesar de lo lejos que está el barco, uno se sienta dentro de él, cabeceando, virando, trasluchando, propiciando las ‘orejas de burro’ en las empopadas…

Pero aprender a dominar estas embarcaciones no es rápido. Todos los patinistas fallaran viradas, y se pasarán de layline, y no voltearán ajustados las boyas y, unos más que otros, tendrán encontronazos que provocarán que tenga que salir Ramón Sole con la mini-zodiac a separar a las dos embarcaciones que se han abordado. Esos abordajes se dan con cierta asiduidad porque, a raíz de la distancia que separa al patrón de su barco, cuesta ver con precisión donde está realmente la embarcación que se comanda y los estribor-babor, los interiores de boya, las preferencias de paso, en definitiva, hoy se afrontan de un modo más laxo que en lo habitual, a pesar de que cuando los barcos pasan cerca de la dársena (y se ven bien) entonces las reclamaciones de paso proliferan y se registran puntuales voceríos.

BALIZADOR Y ‘DESFACE-ENTUERTOS’. Ramón Soler a bordo de la mini-lancha con la que realiza las faenas de balizador, así como de ‘desface-entuertos’ cuando dos barcos se abordan y quedan entrelazados por los mástiles o las velas o cualquier otra parte de la embarcación y se debe ir a separarlos.

Tras cada una de las mangas son numerosos los patrones que hacen regresar a sus barcos a puerto. Trimar, trimar y trimar es la obsesión. Un cuarto de vuelta en las crucetas, menos de un cuarto de vuelta en los obenques, la tensión de la relinga, la caída del palo… ‘Masters’ y pupilos que, tras cada prueba celebrada, se van atreviendo más a hacer sugerencias, se ‘vuelcan’ sobre el barco para revisar y optimizar su puesta a punto en virtud de las condiciones de viento y mar. Todos los patinistas constataran la relevancia que tiene el trimado en la velocidad y el ángulo de ceñida y algunos sentirán cierta envidia por no haber tenido más suerte en el sorteo…

Pero este I Trofeo Promoción Iomcat-Adipav tiene más de experiencia de descubrimiento que de gran campeonato. Al menos así se lo toman la gran mayoría de patrones IOM y de patinistas y las clasificaciones de cada prueba sirven más para evaluar si se progresa en relación a la manga anterior que la posición general final.

DOS DESCARTES

En total se disputan ocho mangas. Ello permite descartar los dos peores resultados de cada pareja. De los trece tándems, la mayoría (en seis casos) descartará un resultado del patrón IMO y otro del Patinista. 

En cinco parejas, sin embargo, los resultados descartados serán ambos del patrón IMO y solo en dos casos, los dos peores resultados procederán del patinista.

EN EL PODIO. Quim Esteba (a la izquierda) y Jordi Cunill fueron dos de los regatistas patinistas que cosecharon victorias en las cuatro mangas de este trofeo IOM en las que los protagonistas fueron los patinistas. Esteba ganó dos pruebas mientras que Cunill ganó una. Al final, Cunill quedaría primero de la general con su pareja, Alfred Tholen (quien no se bajó en ninguna prueba del podio), mientras que Quim Esteba coparía la tercera plaza del podio final formando tándem con Emilio González. Entre ambos se situaría, en segundo lugar, la pareja formada por Jordi Aránega y Oscar March. Aránega también ganaría una de las cuatro mangas disputadas por los patinistas.

¿SEMILLA PARA EL FUTURO?

En estos momentos se desconoce si el I Trofeo Promoción Iomcat-Adipav celebrado el pasado  sábado, 30 de marzo, tendrá o no nuevas ediciones. 

De todos modos, por parte de ambas asociaciones se valoró muy positivamente la iniciativa. 

Si el trofeo pasase a convertirse en un ‘clásico’ para ambas clases, quizás en próximas convocatorias muchas más parejas estén compuestas solo por patinistas porque alguno o algunos de los de esta primera edición ya se han sumado a la Iomcat. No serían los primeros. Patinistas como Jordi Obach, Alfonso Clavero (el Cubano) Ramon Felipe de Montagut o Eric Zobel, entre otros, ya forman parte de esta entusiasta clase que conforman estos pequeños pero estimulantes barcos de un metro de eslora.

CLASIFICACION FINAL. Esta es la clasificación final del Trofeo Promoción Iomcat-Adipav. Las pruebas en las que los patinistas fueron los patrones de estas embarcaciones de un metro de eslora fueron las pares, mientras que los propietarios de las embarcaciones IOM corrían las mangas impares.


No hay comentarios

Añade el tuyo