Patin a Vela

Las 10 claves para hacer una buena salida en regata

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Según asegura el tricampeón de España de patín a vela, Jordi Sabater, "una buena salida en una regata depende de muchos factores momentáneos y es imposible evaluarlos todos, con lo cual también deberemos asumir que bastante de lo que decidamos tendrá un porcentaje muy grande de intuición e improvisación".

(19-2-2020). La salida constituye uno de los momentos más decisivos de una regata. Y cuanto mayor sea la flota participante, mayor será su incidencia. No en vano, según donde nos encontremos pocos minutos después del toque de inicio, nuestras opciones en la prueba habrán quedado bastante escoradas hacia las posiciones aventajadas o, por el contrario, nos veremos ineludiblemente abocados a plantearnos una manga de remontada, lo cual acostumbra a propiciar tomas de decisiones arriesgadas.

Cruzar la línea de salida justo en el momento en que suena el bocinazo con la proa limpia y enfocada hacia el bordo bueno, con velocidad y sin el acoso de un rival a sotavento orzandonos a la desesperada es lo que todo regatista anhela al iniciar una manga. Conseguirlo, sin embargo, no es fácil y depende de diversos factores.

ASESORES. Para la elaboración de esta información han sido consultados los patinistas, de izquierda a derecha, Josep María Robert, Xavier Roca, Joaquim Roig y Jordi Sabater.

Hemos recurrido a cuatro reconocidos patrones de patín a vela para conocer que 10 aspectos clave destacan para conseguir extraer el maximo rendimiento a ese momento tan crucial para el resultado de una prueba. Esos patrones son el tricampeon de España, Jordi Sabater (1990, 1991 y 1993); el bicampeon de Cataluña de primera categoría, Josep María Robert (2003 y 2019); el bicampeon de la Copa de Europa Xavi Roca (2014 y 2016); y el vencedor de las regatas de regularidad del Club Natación Badalona (la ‘catedral’ del patín) durante los últimos cuatro años consecutivamente, Joaquim Roig. Los cuatro han aportado su particular decálogo de acciones a priorizar y CMDsport ha procedido a unificarlas y estructurarlas.

CUESTIONES PRELIMNARES

De sus aportaciones se desprendería que, antes de salir al agua, debe reflexionarse sobre tres cuestiones:

  • Flota. No es lo mismo una regata de 10 barcos, que de veinte, que de treinta o más barcos. A más barcos, mayor potencial de concentración de embarcaciones en los extremos de la línea de salida (sobre todo y habitualmente) en el lado más favorecido o empleado que es el del barco del comité pues otorga derecho de paso. También habrá que calibrar el nivel de la flota. A más barcos, habitualmente mayor heterogeneidad de niveles de destreza y consecuentemente mayores riesgos de encontronazos no deseados.
  • Actitud. El factor psicológico es crucial y éste nos determina actitudes de índole más activa u otras de tipo más conservador. Es bueno evaluar el propio nivel con el de los rivales que componen la flota de la competición a la hora de planificar como abordaremos, no solo la salida, sino también el global de la manga o mangas del día. Puede salirse ‘a ganar’, ‘a conservar posición (y barco)’… o ‘a aprender’. Éste última opción, mejor dejarla para las regatas del club y no adoptarla en un campeonato o regata importante, pues sin querer podemos propiciar situaciones no deseadas por nosotros mismos, ni por los contendientes con posibilidades de buena clasificación.
  • Antelación. Las prisas no son buenas. No conviene salir de los últimos del varadero una vez ha sido izada la bandera Delta. Hay que trabajar antes de que se inicie el proceso de salida de la manga: desentumecer los músculos y calentar físicamente, ajustar el trimaje a las condiciones del mar y el viento, comprobar la velocidad de nuestro patín con la de los barcos próximos… Incluso los hay que aprovechan ese rato para serenar los nervios y quitarse el ‘miedo escénico’ que provocan las regatas importantes. Y, por supuesto, ¡hay que preparar la salida!

Y llegados a este punto, procedamos a definir los 10 puntos clave que debemos considerar para intentar sacarle el máximo rendimiento a ese momento, aún a sabiendas de que, como dice Jordi Sabater, “la salida depende de muchos factores momentáneos y es imposible evaluarlos todos, con lo cual también deberemos asumir que bastante de lo que decidamos tendrá un porcentaje muy grande de intuición e improvisación”.

El protocolo de salida que se plantea no es ninguna ‘fórmula mágica’ pues ese momento de la regata requiere mucha intuición e improvisación

1.- LA CORRIENTE

Los cuatro cracks consultados han señalado este aspecto como el primero a evaluar. No sorprende. En la salida, el patín es un barco que queda a expensas de ella y, según cual sea su dirección e intensidad, ésta podrá convertirse en aliada o enemiga. Así, podra ayudarnos a caer hasta situarnos en el punto de la línea que deseamos o, deberemos contrarrestarla alejándonos de la línea para evitar que nos precipite sobre ella antes del bocinazo y provocándonos una salida prematura (OCS).

La dirección e intensidad de la corriente puede conocerse acercándonos a la boya y observando la tensión e inclinación de su cabo de fondeo.

También puede verse, aunque dependerá también del oleaje y el viento, observando la tensión del cabo de fondeo del barco del comité. También hay quien lo analiza situándose con el patín cerca del barco del jurado, permaneciendo allí durante un minuto y viendo hacia dónde se desplaza su embarcación y la velocidad a la que lo hace. Cuidado con esta fórmula los días de mucho viento pues el desplazamiento puede deberse más a éste y el oleaje que a la corriente.

2.- BORDO DE LA PRIMERA CEÑIDA

Una vez conocida la dirección e intensidad de la corriente, deberemos evaluar cuál será el bordo que tomaremos tras darse la salida. Esa decisión incidirá posteriormente en la elección del lado que escogeremos para situarnos en la línea de salida.

En la elección del bordo de la primera ceñida, también tendrá importancia la intensidad y la dirección de la corriente. No en vano, es importante recordar que la corriente, por norma general, crece en intensidad cuanto más nos alejamos de costa. Que la corriente coincida con la dirección del viento o no, es decir, vayamos en su contra o nos empuje, influirá, en mayor o menor medida, en la decisión de qué rumbo escogemos para esa primera ceñida. No obstante, este es un tema (el de la elección del bordo de la primera ceñida) que abordaremos en una próxima entrega.

3.- LADO CON PREFERENCIA DE PASO

Salir por el lado con preferencia de paso, es decir, amurados a estribor, no sólo es que constituya una ventaja, sino que, sobre todo, es un factor que nos elimina, en teoría, nuevos inconvenientes en un momento en el que ya acostumbran a haber bastantes. Habitualmente, el extremo que aporta esa ventaja de paso es el del barco del comité.

El extremo del barco del comité acostumbra a estar muy concurrido y puede llegar a convertirse en una ‘ratonera’

Conocer el lado con preferencia de paso puede confirmase tan pronto como la línea de salida queda montada por el comité y no es necesario esperar a que el jurado ice la bandera de los 10 minutos que da comienzo al proceso de salida.

Cabe subrayar que el extremo del comité, precisamente, por la preferencia de paso, acostumbra a estar habitualmente muy concurrido y todavía lo está más en las regatas importantes, lo cual, si no se ha sabido ‘coger sitio’ con antelación y defenderlo y uno se queda en la segunda fila, puede llegar a convertir ese emplazamiento en una ‘ratonera’.

4.- ELECCIÓN DEL LADO FAVORABLE

Una vez conocidos los tres aspectos anteriores (corriente, bordo de la primera ceñida y lado con preferencia de paso) es el momento de decidir el lado de la línea de salida que elegiremos y si lo haremos amurados a estribor (con preferencia de paso) que, por norma general, sería el lado del barco del comité o si lo haremos amurados a babor, es decir, por el lado de la boya.

Los cuatro cracks consultados recomiendan evitar los extremos por la ya citada ‘gran concurrencia’ que registran éstos (sobre todo el del barco del comité).

Para detectar cuál es el lado más favorable de la salida deberemos buscar cuál es el que está más a barlovento. Según explica Xavi Roca, “éste puede conocerse navegando a lo largo de la línea de salida, desde el barco del comité hacia la boya y desde la boya hacia el barco del comité. En virtud del rumbo que hagamos (hacia el barco o hacia la boya) con un ángulo de ceñida más cerrado será el que nos determinará qué extremo está más a barlovento”.

5.- TOMA DE ENFILACIONES

Para evitar salidas prematuras, es necesario tomar algún punto de referencia en la costa (un edificio, una montaña). Ese punto de referencia será una prolongación de la línea de salida. No rebasar esa enfilación nos permitirá evitar el cruzar la línea antes de tiempo. Este tipo de enfilación resulta especialmente útil en aquellos casos en los que se opta tomar la salida corriendo la línea.

6.- LONGITUD DEL RECORRIDO

Antes de que se inicie el proceso de salida, es conveniente ver dónde están situadas las boyas que configuran el recorrido; especialmente la de la primera ceñida. Ello nos dará idea de la longitud del recorrido. Y es que en las regatas cortas, la salida adquiere un papel más relevante, puesto que hay poco tiempo para remontar o corregir una mala salida.

En cambio, en una regata con un recorrido largo, los cracks recomiendan ser algo más conservador intentando no salir mal situado aunque no sea en la posición óptima

7.- COGER SITIO

Es difícil precisar en qué minuto del proceso de salida conviene coger sitio en la línea. De todos modos, hay que tener presente que a mayor flota, en teoría, mayor será la longitud de la línea, con lo cual más distanciados estarán los extremos y, por tanto, antes deberemos tener claro el lado de la línea por el cual optaremos por salir. Puede ser en el lado del barco del comité, en el de la boya, o con las proas enfilando hacia el extremo por el cual saldremos si hemos decidido salir corriendo la línea.

Cuanto mayor sea la flota, con mayor antelación habrá que coger sitio en la línea

Asimismo, cuanto mayor sea la flota, con mayor antelación habrá que buscar sitio, ya que cuanto más tardemos, menos oportunidades tendremos de situarnos donde pretendemos y, lo más importante, colocarnos en primera línea.

8.- CONSEGUIR ‘BUENOS VECINOS’

A veces, una buena o mala salida depende de los ‘vecinos’ con quienes se comparten los últimos momentos previos al bocinazo. Jordi Sabater y Joaquim Roig recomiendan que al elegir el sitio “intentemos buscar un hueco alejado de patrones considerados muy rápidos, sobre todo si se les tiene a sotavento, o de patrones con elevada frecuencia de salidas prematuras”.  Los primeros pueden ralentizar nuestra velocidad tras el toque de salida gracias al efecto desvente que generarán sobre nuestra vela desde su posición, y los segundos, porque con su ‘ímpetu’ pueden llevarnos a una indeseado y nefasto OCS.

9.- LUCHA POR LA POSICIÓN

La ausencia de timón impide al patín a vela el ‘juego de viradas’ a pocos minutos y segundos de la salida que acostumbran a efectuar las embarcaciones de vela ligera que sí lo llevan. Ello implica que la toma de posición en la línea de salida con patín a vela deba anticiparse bastante más de lo que lo hacen los barcos con timón.

Esta circunstancia implica tener que saber dominar el patín lo más parado posible en el lugar escogido y, asimismo, defender esa posición. Según recomienda Joaquim Roig, con poco viento, nos sentaremos ‘a caballo’ en el flotador de sotavento, justo detrás de la segunda bancada (mirando de proa a popa), y con la escota en la mano para cazar y amollar, según convenga. En el caso de que haga más viento, nos situaremos en el mismo sitio pero en el flotador de barlovento.

Roig subraya la necesidad de conservar un “espacio lo mayor posible” con el barco de sotavento ya que, según explica, “el barlovento que logremos ganarle luego nos permitirá, o bien, abrir el rumbo para adquirir mayor velocidad y rebasarle, o bien, disponer de espacio para reaccionar a su orzada si la hace”.

10.- CON PROA LIMPIA Y VELOCIDAD EN EL MOMENTO JUSTO  

Debemos llegar a la cuenta atrás de los 10 últimos segundos previos a la salida con la proa limpia (sin ningún barco delante nuestro) y con espacio suficiente en relación a la línea para poder cazar la escota progresivamente de modo que al cruzar la salida en el momento que suena el bocinazo nuestro barco lo haga con velocidad y con el viento lo más franco posible.

Según concluye Josep María Robert, “el objetivo es estar entre los barcos de cabeza tras la señal de salida o, al menos, gozar de la libertad de espacio suficiente para poder maniobrar”.


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