Patin a Vela

Presidente de la Asociación Patí Català Calafell

Pere Bertran: “el patín a vela no sólo son las regatas”

“Hacemos esfuerzos titánicos para asentar una base en Calafell”

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Pere Bertran, presidente de la Asociación Patí Català Calafell lamenta que "siempre estamos pendientes de las decisiones de los políticos del ayuntamiento para tener varadero".

(21-2-2018). Pere Bertran (Igualada, 1961) empezó a navegar con el patín a vela de su padre a los 10 años. Apasionado de esta embarcación “por su sencillez y la libertad que te aporta”, preside la asociación Patí Català Calafell desde hace tres años. Defiende que “el patín no son sólo las regatas”.

Nacido en Igualada, Pere Bertran descubrió el patín a vela en la playa de Bará donde, como veraneante, empezó a navegar en la embarcación de su padre. “Llevaba el número 578 y se llamaba Sílvia”, evoca.

Posteriormente, la familia decidió trasladar sus veraneos a Segur de Calafell donde Bertran siguió navegando en patín a vela. A pesar de las regatas que ya en los años setenta se organizaban tanto en Segur de Calafell como en Calafell, él siempre tuvo el patín (y sigue teniéndolo) como un barco “para disfrutarlo sencillamente navegando”. Según sostiene, “el patín es libertad, sencillez. Te permite formar parte del mar y el viento, vincularte con ellos. No hacen falta añadidos, ni competiciones”.

Pere Bertrán en su época de adolescente navegando con el patín de su padre frente a las aguas de Segur de Calafell.

REGATISTAS VERSUS NAVEGANTES

Pere Bertran no está en contra de las regatas de patín a vela. Solo considera que esta embarcación “no son sólo las regatas, como parece que tradicionalmente se ha divulgado”. Este patinista, a sus 57 años sigue defendiendo la filosofía que del patin a vela se forjó en su niñez y adolescencia. “No me invento un nuevo patín a vela, sino que apuesto por una manera de disfrutarlo que no se limita a las regatas y que estoy convencido de que existe mucha más gente que lo goza desde esa filosofía que desde la regatista, aunque esta última sea la más pública y divulgada”.

Bertran insiste, además, en que esa visión suya “es la originaria” y recuerda que, “en sus inicios, el patín servía para alejarse de la playa e ir a bañarse mar adentro”.

ASOCIACION CON DOBLE OBJETIVO

Su larga relación con el patín a vela le llevó a ser en el año 2010 uno de los impulsores de la asociación Patí Català Calafell (Apcc).Sus promotores eran todos amantes de dicha embarcación, así como de las tradiciones marineras. Los objetivos de esta asociación “de carácter deportivo y cultural” son dos. Por un lado, la práctica del deporte del patín catalán y, por el otro lado, la recuperación de las tradiciones marineras de la playa de Calafell, y más concretamente de las embarcaciones de vela latina.

En relación al primer objetivo se pretendía (y pretende) establecer un varadero en la playa y potenciar el uso del patín a vela entre los calafellenses ampliando la flota.

En cuanto al segundo objetivo, se empezó recuperando una embarcación histórica de la localidad propulsada con vela latina y de esa iniciativa primera, luego fueron surgiendo nuevos casos de recuperación de embarcaciones de este tipo que ha propiciado la restauración de numerosas barcas que hoy han vuelto a hacerse a la mar.

Pere Bertran es el presidente de dicha asociación desde el año 2015. Reconoce que “si bien la división de restauración de embarcaciones tiene buenas relaciones con el ayuntamiento, en el caso de la del patín, las relaciones son algo más complejas”. El presidente de la Apcc asegura que “el responsable de uno de los partidos del consistorio nos ha puesto ‘la proa’ y parece dispuesto a ponernos todas las trabas y evitar que el patín cuaje y se expanda en la localidad”.

Somos los ‘nómadas’ de la playa de Calafell

Tras señalar que “reconocemos que desde la alcaldía sí apreciamos cierto apoyo”, Bertran comenta irónicamente que “somos los ‘nómadas’ de la playa de Calafell” y, a continuación, destaca que “desde hace cuatro años, llevamos cuatro cambios de ubicación del varadero y el último, decidido hace muy poco, ha implicado desplazarnos de la ubicación donde estábamos (frente a la cofradía de pescadores) hasta el extremo sur de la playa de Calafell, justo en la ‘frontera’ con la playa de El Vendrell”.

Bertran lamenta esta inestabilidad del varadero “que nos hace estar pendientes siempre de si dispondremos o no de él en virtud de lo que decidan los políticos”. Tras ello, reconoce que “ciertamente, el patin a vela lo tiene difícil en Calafell y es una pena que en el consistorio municipal parezca que nadie recuerde ya que nuestra localidad llegó a tener una de las bases patinistas más numerosas e importantes del país en los años 70’s y 80’s. Por todo lo expuesto, puedo decir que no nos sentimos queridos en el municipio o, al menos, por los que lo gobiernan”.

UNA BASE CON 27 PATINES

El presidente de la Apcc añade que “estamos haciendo un esfuerzo titánico para intentar consolidarnos como base patinista”. En la actualidad aglutinan a 27 patines “y tenemos en lista de espera a cuatro más que no pueden entrar por limitaciones de espacio en el varadero”.

Pese a todos estos obstáculos la Asociación Patí Català Calafell se sigue mostrando contraria, por boca de su presidente, “a hacer el salto de convertirnos en Club Náutico”.

De hecho, ese tipo de entidad ya existe y hoy en día la misma es el fruto de la unión en su día del Club Náutico y el Club de Tenis Calafell. En el varadero de dicho club la clase rotundamente hegemónica es la Hobbie Cat (apenas hay dos patines). En 2016 se intentó que los patines de la Apcc se instalaran allí pero las quejas de los vecinos, que dijeron sentirse “invadidos” y que les “hurtaban la playa que les correspondía”, dieron al traste con aquella solución al cabo de poco tiempo.

De todos modos, otro factor también ayuda a “evitar el salto a club náutico”, reconocido por Pere Bertran. Éste es el precio que los adscritos a la Asociación Patí Català Calafell pagan anualmente por tener su embarcación en el varadero que les otorga el ayuntamiento. “La cuota es de 150 euros al año y, aunque no permite tener la embarcación todo el año en él, porque el permiso es estacional, evidentemente constituye un precio muchísimo más asequible que el que pudiera obtenerse en un club convencional. En ese sentido, sí somos unos privilegiados”.

Promovemos que navegar en patín sea algo realmente asequible y popular

Pero, a juicio del presidente de la Apcc, esta circunstancia “se enmarca en el carácter de nuestra asociación que es una entidad sin ánimo de lucro y otro de cuyos objetivos es que varar y navegar en patín a vela sea algo asequible y popular y no sólo al alcance de quienes gozan de una economía boyante”. Y es que, según Bertran, “es necesario hacer más popular el patín, que éste sea realmente accessible económicamente a más gente”.

Según concluye, “el crecimiento de la clase patín a vela, como el de todas, radica más en conquistar a navegantes que a regatistas. Los regatistas son, sin duda, la punta de lanza más visible de la clase, pero lo que de verdad genera volumen de practicantes son los que disfrutan con el simple hecho de salir a navegar. Los costes que conlleva la participación en regatas sólo son asumibles por una minoría”.


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