Patin a Vela

Ramón Felipe de Montagut, alma mater del patín a vela de Altafulla

“Soy un privilegiado porque he vivido toda la historia del patín”

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PRESTIGIOSO CURRICULUM REGATISTA. Ramón Felipe de Montagut es uno de los patinistas con un curriculum deportivo más amplio. Sus triunfos abarcan desde la clase 420 hasta la Flying Dutchtman, pasando por las clases 470, crucero y, por supuesto, el patín a vela.

(17-4-2019). Ramón Felipe de Montagut es el ‘alma mater’ del patín a vela de Altafulla. Su padre fue el que lo introdujo en aquella costa y él ha dedicado buena parte de toda su vida a la mejora tecnológica de esta embarcación y a su promoción. Según asegura “me siento un privilegiado por haber podido vivir toda la historia del patín”.

Ramón Felipe de Montagut nació en 1941, es decir, un año antes de que los hermanos Mongé ganaran, en 1942, aquella regata de Vilanova i la Geltru en la que se decidió que el patín de la era moderna partiría del prototipo que ambos habían diseñado. Aquella casi coincidencia entre su nacimiento y el del patín moderno propicia que de Montagut asegure que “he vivido toda la evolución del patín desde aquel prototipo de 1942 hasta el actual”.

En 1958 coincidí con Joan Comajuncosa en el curso de vela que daban en el Club Natación Barcelona y en el que descubrí el patín a vela

Parte de esa temprana vinculación, sin embargo, de Montagut se la debe a su padre. Fue él quien, a los tres años de Ramón Felipe, compró para la familia el primer patín a remos que llegó a Altafulla. Según recuerda el veteranisimo y laureado regatista, “de pequeño lo pasábamos de maravilla con aquel patín de remos”.

DESCUBRIMIENTO DEL PATÍN A VELA

Pero aquello solo fue el principio del principio. En el año 1958, cuando cuenta con 17 años, el padre de Ramón Felipe le inscribe en un cursillo en el Club Natación Barcelona para que aprenda a navegar a vela. El director de aquella escuela, según recuerda de Montagut, era el primer presidente que tuvo la Adipav, Carlos Pena Cardenal. Según relata de Montagut, “en aquel curso, en el que, por cierto, coincidimos con Joan Comajuncosa, fue cuando descubrí por primera vez el patín a vela y me inicié en su navegación. El día que empecé con él me dijeron que lo llevara a playa y me acoquiné. Era una bestialidad de embarcacion y controlarla parecía imposible”.

Mi padre compró el patín a vela número 107 que había pertenecido a uno de los hermanos  Mongé

Al año siguiente, en 1959, el padre de Ramon Felipe de Montagut compraba el primer patín a vela que llegaría a Altafulla. Pese a los años transcurridos, de Montagut tiene muy presente aquel patín: “Llevaba el número de Vela 107, es decir, era un número anterior al de uno que hay en el Museo Marítimo de Barcelona. Pero lo más importante es que ese barco con la vela 107 había pertenecido…¡a uno de los hermanos Mongé! Era precioso. Todo de madera moldeada, muy bien hecho; con una especie de barandilla en cubierta para cogerse; una fogonadura metálica para el palo; cuatro obenques…”.

REGATISTA DE ÉLITE

Pero aunque Ramón Felipe Montagut sintiera verdadera atracción por el patín y Carlos Pena Cardenal le nombrara instructor de vela tras aquel curso, el joven Ramón Felipe de Montagut albergaba otros objetivos como regatista de vela ligera. Durante los años sesenta y principios de los 70, navega en 420, 470, Flying Dutchman, Dragón y crucero.

De aquella época procederán sus páginas más brillantes como regatista. Según consta en la ‘Enciclopedia de l’Esport català’ Ramon Felipe de Montagut ganó el campeonato de España de la clase 420 en 1966 y 1967 y, posteriormente, ganaría el subcampeonato de España de 470 para, más tarde, ser subcampeón de España de Flying Dutchman en 1970 y campeón de España en 1971 y 1972, formando pareja con Salvador Crespo (proel).

En los años 1975, 1977 y 1979 participaría en la prestigiosa regata Admiral’s Cup y en dos de dichas participaciones lo haría como patrón del Yachtman.

ENTRENAMIENTO PREOLIMPICO

Previamente, no obstante, De Montagut volvería al patín a vela. Fue durante la preparación pre-olímpica de Munich 1972 entrenando en el gimnasio del Club Natacion Barcelona: “desde el gimnasio veía salir a navegar a los patines y me parecía mucho más divertido aquello que seguir haciendo pesas en el gimnasio”.

 

DEL ‘OVEJA NEGRA’ AL ‘CHIRIPA’. Los primeros patines de Ramón Felipe de Montagut se llamaban ‘Oveja Negra’. El regatista les ponía ese nombre “porque era el sobrenombre que me había puesto en casa mi familia que era tremendamente tradicional. Pensé que si ganaba alguna regata y salía en el periódico, me encantaría que en casa leyeran que el ‘oveja negra’ de la familia triunfaba en las regatas”. Posteriormente, sus patines han pasado a llamarse ‘Chiripa’, un nombre nacido en una Christmas Race en la que De Montagut navegó en Dragón compitiendo contra el rey Juan Carlos. “Como su barco se llamaba ‘Fortuna’ opté por ponerle ‘Chiripa’ al mío. Me pareció una palabra referida a la suerte menos ampulosa”.

De ese modo, el regatista pre-olímpico de Flying Dutchman compaginó el gimnasio con las salidas en patín en su preparación para participar en Múnich 1972 que, finalmente, no se produciría, pues no hubo tripulación española de esa clase en Munich 1972, como ya había sucedido en Tokio 1964.

“NO LO TENDRÁS FÁCIL, PESAS POCO”

En 1973, Ramón Felipe de Montagut, decide impulsar decididamente su condición de regatista de patín a vela. Le vaticinan que, pese a su condición de regatista de élite no lo tendrá fácil. “Pesas muy poco”, le argumentan. De Montagut recuerda aquellos tiempos y reconoce que “los que me auguraban tiempos difíciles no iban del todo errados. Yo venia del Flying Dutchman en el cual existían hasta 60 puntos para regular el barco y, en cambio, en el patín apenas había dos o tres puntos. Con tan poca opción de trimaje, en condiciones de viento y mar duras, controlar el barco era casi una utopía”.

Paralelamente, el Presidente de la Adipav, Jaume Roca, le anima a que, como ingeniero y navegante de élite, se sume al comité técnico de la asociación y posteriormente, el siguiente presidente, José María Arenas, le mantiene en el comité.

CAMBIOS RELEVANTES

Los años setenta y ochenta serán los años en los que se producirán algunos de los cambios más relevantes del patín a vela: aumento de la manga; introducción de la cola de pato en la vela; cambio de los palos de madera por los de aluminio; desarrollo de la jarcia de labor que permitía adaptar el aparejo del barco a las condiciones del viento, el mar y el rumbo mientras se navegaba; primeros intentos de construcción de un patín de fibra… Según señala se Montagut, “el patín ha crecido gracias a las mejoras introducidas por los patinistas”.

Pues se han realizado muchos cambios desde aquellos años 70 y 80…

Si, y siempre en aras de poder controlarlo más y mejor y ganar en eficacia y rendimiento. Pero esos avances no han sido fáciles. En algunas cuestiones ha habido ‘sangre y lágrimas’. El híbrido actual, que me parece fantástico, no ha sido ‘fruto de un día’ ni de un proceso pacifico. Ha habido luchas.

¿Qué queda por mejorar del patín aún?

Ahora estamos muy sumidos en el proceso de construcción del casco híbrido, intentando optimizar la estanqueidad de los flotadores de fibra lo cual pasa por impermeabilizarlos por dentro y lo cual conlleva reducir la presión que habitualmente hay en su interior.

Otros aspectos a mejorar serían el sistema de cruceta y flexo del palo para evitar que éste flexe de modo nocivo. Se ven muchos palos que flexan de manera antinatural. También debería buscarse un nuevo sistema que permitiera que los obenques laterales mantuvieran la tensión constante.

La barra escotera debería ir unos 15 centímetros más adelante para que el barco ganara en gobernabilidad

Y, finalmente, la barra escotera no debería ir tan atrás. Aunque se haya adelantado en relación a su posición de hace unos años, sigue yendo excesivamente a popa. Debería ir unos 15 centímetros más hacia proa. Eso permitiría navegar con el palo más caído hacia atrás y se mejoraría la navegabilidad del patín.

Has navegado en clases olímpicas como el 470, el Flying Dutchman e, incluso, el Dragón. ¿Crees que el patín reúne condiciones para ser un barco olímpico?

El patín es un barco incomparable que ha evolucionado vertiginosamente en los últimos 35-40 años. Tiene mucha potencia, mucha velocidad, mucha exigencia física y es muy técnico. Es un barco que no perdona ni un solo fallo y que tiene en la virada por avante un importante factor diferenciador entre los regatistas. Por supuesto, el patín podría ser olímpico.

¿Participaras en esta copa de Europa 2019?

Voy a intentarlo aunque no se hasta donde voy a aguantar. Estoy con la rodilla izquierda hecha polvo y me dificulta la maniobra de levantarme para ir al palo a virar.

Llevas un par de años formando y optimizando el nivel de los patinistas del Club Marítimo Altafulla. ¿Satisfecho de los resultados?

Todo empezó en el invierno de 2017 con el objetivo de crear y fortalecer la flota Patinista senior de cara, precisamente, a esta Copa de Europa. Retomamos el proyecto en octubre pasado y acabamos hace unos quince días. Han sido seis meses de clinic cada quince días. Hay gente que ha entrado con mucha ilusión, se ha mejorado el material con 14 nuevas velas North Sails. Veo a la gente muy dispuesta a luchar y creo que algunos pueden quedar en el primer tercio de la clasificación general. De todos modos, suceda lo que suceda, lo bueno es que éstos clinics han servido para crear aficionados al patín para toda la vida.

El campo de regatas de Altafulla es muy bonito, sin ‘recetas’ predefinidas  y enseña mucho

¿Cómo definirías el campo de regatas de Altafulla? Te atreves a compartir alguna peculiaridad destacada del mismo?

Es un campo de regatas fantástico, muy abierto, en el que no hay ‘recetas’ predefinidas. Sin duda, es muy distinto del de Torredembarra que es más similar al de otros campos de la zona de Barcelona. Altafulla nunca tiene un lado prescrito y, además, cambia de un día para el otro. La corriente, asimismo, es un factor que puede jugar muy fuerte. En resumen: es un campo muy bonito y que enseña mucho.

¿Tienes algún favorito para esta Copa de Europa?

Ni idea. Tal vez Quim Esteba… o Xavi Roca. En el ámbito local, destacaría a Jordi Padrell (campeón de Catalunya de segunda categoría en 2017). Navega súper bien. En los clinics lo he visto muy atento a la adaptación constante del aparejo a las condiciones de mar y viento. Lo veo muy en forma. Sin duda es ‘nuestro‘ favorito de aquí. 

En mis tiempos había de 2 a 3 favoritos; ahora son 4 o 5

Fuiste campeón de España en el año 1985. ¿Los cracks de hoy son más buenos que los de su época o lo que les hace mejores es el material que emplean?

Sin duda el material ha mejorado. La incidencia del ‘indio’ se ha suavizado algo. Creo que actualmente hay más gente que puede ganar, existen menos diferencias entre los buenos. El nivel de la flota ha subido, aunque menos de lo que la gente cree. No en vano, la mayor gobernabilidad del patín ha propiciado ese aumento del nivel de la flota que decía. En definitiva, diría que se ha pasado de que hubiera 2 o 3 favoritos en mis tiempos, a los 4 o cinco en la actualidad.


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