RUNNING

Chirunning: correr consciente y sin lesiones

chirunning

(28-1-2015) El chirunning es una novedosa técnica de carrera que combina el flujo del taichí con el enfoque interno. La concentración sobre el propio cuerpo permite disminuir el riesgo de lesiones y aumentar la eficiencia energética.

Creado en Estados Unidos por Danny Dreyer, el chirunning está considerado como una técnica holística al igual que el Pilates, el yoga o el propio taichí, es decir, se basa más en el proceso -la práctica de la carrera- que en el resultado.

Como explica Noelia Rojo, instructora certificada en chirunning, “la técnica se basa en dos principios fundamentales: la alineación corporal y la relajación. Antes de empezar a correr hay que formar un eje recto imaginario que alinee hombros, huesos de la cadera y tobillos y, mientras corremos, se tiene que mantener esta línea llevando siempre los brazos y piernas relajados. De esta forma se consigue que en el impacto de carrera, la tensión recaiga en nuestros huesos, tendones y ligamentos y no en nuestros músculos, evitando las consecuentes sobrecargas. Por otra parte, hay que estar plenamente conscientes de la posición correcta de todo nuestro cuerpo durante la marcha, manteniendo la alineación y consiguiendo, de esta forma, todos los beneficios principales del chirunning: prevenir lesiones por sobrecarga y mejorar la eficiencia energética en carrera”.

La alineación y la relajación se basan en el principio del taichí de la aguja y el algodón, considerado como la base de todo movimiento en el cuerpo. La aguja correspondería al eje recto que hay que mantener -alineación hombro-cadera-tobillo- y el algodón a la relajación de las extremidades superiores e inferiores, es decir, brazos y piernas, mientras corremos. También es importante alinear los pies hacia la dirección del movimiento -paralelos y separados del ancho de las caderas- y los brazos para no perder eficiencia energética en carrera.

Inclinación y activación del core
Una vez conseguida una correcta alineación y relajación, el chirunning se apoya en dos fuerzas principales que participan en la carrera: la de gravedad y la de rozamiento del camino. “En la técnica tradicional, si corro con mi cuerpo en una postura vertical, tendré que impulsarme con mis piernas para poder desplazarme”, asegura Noelia. “Sin embargo, en chirunning bastará con inclinarnos ligeramente hacia delante desde los tobillos para avanzar, sin necesidad de utilizar las piernas para propulsarnos. Esa inclinación consigue desplazar el centro de masa o gravedad hacia delante propiciando nuestro desplazamiento. A mayor inclinación, mayor rapidez, es decir, nuestro pedal de aceleración será la inclinación. Ahora bien, para evitar caernos siempre habrá que equilibrar las fuerzas y, por tanto, el grado de inclinación hacia delante se compensará con la apertura de la zancada hacia la parte posterior”.

Noelia Rojo, con algunos alumnos de chirunning en Barcelona.

Noelia Rojo, con algunos alumnos de chirunning en Barcelona.

En todo este movimiento es importante que haya una correcta activación del core, formado por los músculos abdominales inferiores y lumbares. “El core conectará la parte superior de nuestro cuerpo con la parte inferior permitiendo que se muevan en sincronía. Una vez alineado nuestro cuerpo, lo activaremos nivelando la pelvis, es decir, elevando ligeramente el hueso del pubis utilizando para ello los abdominales inferiores. Hay que tener especial cuidado en no elevar más de la cuenta, en cuyo caso notaríamos tensión en el glúteo”, explica Noelia. “Cuando nos inclinamos, la energía generada desde el core se transmite a lo largo del eje de alineación hacia brazos y piernas. Además, manteniendo los brazos y piernas relajados favorecemos la expansión de esta energía o Chi hacia los pies”.

Diferencias frente a la técnica tradicional
La inclinación en chirunning es una de las diferencias principales frente la técnica tradicional del running. Sin embargo, también existen otras no menos importantes, como explica Noelia Rojo.

– La cadencia se mantiene constante. “La cantidad de pasos que damos al correr, medida en pasos por minutos, siempre será de 180 independientemente de si vas a 5 ó 10 km. hora. La aceleración se consigue únicamente inclinando nuestro cuerpo hacia delante y manteniendo el equilibrio”.

– La pisada es completa. “En el correr tradicional, la gente pisa de talón o metatarso. En chirunning se apoya todo el pie a la vez y de forma muy suave porque las piernas van relajadas. Conseguimos que el propio pie resbale suavemente hacia atrás y se levante. En realidad es como si las piernas actuaran como ruedas circulares”.

– Trabajo conjunto brazos-piernas. “En chirunning, en terrenos llanos, la parte superior participa en un 50% y la parte inferior en otro 50%. En la técnica tradicional, el 95% de la fuerza la realizan las piernas sobre el mismo tipo de terreno”.

– Las rodillas no se elevan sino que se flexionan. Dado que no se utilizan la piernas para propulsarnos, su único movimiento es elevar el tobillo flexionando para ello la rodilla. Esto genera un movimiento circular que abre la zancada hacia la parte posterior.

Beneficios
La técnica aporta innumerables beneficios a quienes la practican. Junto a la disminución del riesgo de lesiones y el aumento de la eficiencia energética, chirunning también logra:

– Mejorar la destreza cuando se corre mediante la concentración mental, la alineación postural y la relajación.

– Correr sin dolor cualquier distancia.

– Correr más rápido y más lejos con menos esfuerzo.

– Mejorar la respiración para lograr una mayor resistencia y velocidad.

– Correr con los “pies descalzos”, con un estilo natural y una pisada relajada sin golpear en el suelo.

– Mejorar la marca en la próxima carrera.

– Mejorar la capacidad de cubrir largas distancias con menos necesidad de recuperación post-entreno.

– Crear un programa para toda la vida para la salud y el bienestar general.

 

Más información: www.runningsingular.com


No hay comentarios

Añade el tuyo