RUNNING

Podólogos alertan de los riesgos del natural running

Afirman que puede causar lesiones en el aparato locomotor

natural-running

El natural running es una corriente que apuesta por un correr de forma "más natural", descalzos o con zapatillas minimalistas.

(14-1-2020). El Ilustre Colegio Oficial de Podólogos de la Comunidad Valenciana (ICOPCV) advierte que practicar natural running, disciplina que consiste en correr con zapatillas muy ligeras que simulen la sensación de ir descalzo, puede ser causa de lesiones en el aparato locomotor.

Los podólogos señalan que practicar este estilo de deporte no es beneficioso para todo el mundo porque requiere de una condición física muy concreta, como no padecer ninguna alteración biomecánica y tener una técnica de carrera bastante pulida.

“Decir que las piernas duelen menos si se practica este tipo de running es una afirmación muy arriesgada, puesto que el dolor puede venir motivado por múltiples causas”, ha expuesto la presidenta del Colegio Oficial de Podólogos de la Comunidad Valenciana, Maite García.

Por tanto, para evitar el dolor o la molestia hay que encontrar el origen del problema. Un sanitario, por ejemplo, “nunca diría que un dolor general se puede evitar con tan sólo cambiar el tipo de deportiva; es muy arriesgado”, ilustra el ICOPCV en un comunicado.

Posibles consecuencias de practicar natural running

De acuerdo a esta entidad colegial, las consecuencias de practicar natural running pueden ser “la generación de lesiones y que el dolor pueda aumentar”. El tipo de dolencias más comunes de acuerdo a esta teoría, “dolores articulares, principalmente de rodilla; tendinitis del tendón de Aquiles, metatarsalgias o periostitis por la escasa amortiguación que puede tener la deportiva e incluso fractura de los huesos metatarsos”.

Ante este riesgo, los podólogos aconsejan tener en cuenta que, según el tipo de persona, será más aconsejable un tipo de calzado deportivo u otro. “En función del peso, la constitución, los kilómetros, el tipo de la pisada, si se padece algún tipo de patología articular, muscular o tendinosa, se recomendará la deportiva”.

Es algo similar a lo que sucede con las gafas, ya que su graduación se recomienda tras realizar un estudio adecuado previo. “Es clave que un podólogo realice un estudio biomecánico y, partir de ahí, decidir cuál será el calzado perfecto para las necesidades de ese deportista”, ha explicado la presidenta del ICOPCV.

Tres veces el peso corporal

Los especialistas insisten en que una falta de amortiguación en la zapatilla repercutirá en el paciente con el impacto del peso del cuerpo que no se absorbe: “Cuando corremos, nuestro cuerpo aguanta tres veces el peso de nuestro cuerpo: si tengo una falta de amortiguación, el zapato no va a acoger el peso ni lo va a disipar, sino que el cuerpo recibe unas fuerzas reactivas”.

A la vez, un exceso de amortiguación también causa un efecto vibratorio que generará el mismo efecto. Por todo ello, los podólogos recomiendan un tipo de calzado en función de las condiciones concretas y específicas de cada deportista.


No hay comentarios

Añade el tuyo