RUNNING

Pese a abrir una franquicia, ha sufrido el cierre de cuatro comercios

Solorunners pierde la mitad de sus tiendas offline en un año

Actualmente cuenta con un punto de venta propio y dos franquicias

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En 2015, Solorunners contaba con diez establecimientos físicos en España y era considerada como una de las enseñas más reconocidas y potentes del comercio especializado en running del país.

(31-12-2018). Una de las cadenas especializadas en la venta de productos para running, Solorunners ha vivido un aciago 2018. Durante este año ha perdido la mitad de los establecimientos que tenía al culminar la pasada anualidad. Hoy dispone de tres establecimientos offline más un ecommerce.

2018 ha sido un año duro para Solorrunners. Después de culminar el pasado 2017 con un total de seis tiendas offline, en mayo pasado abrió la que se convertiría en su séptimo punto de venta físico. El establecimiento, gestionado en régimen de franquicia, se encuentra en la localidad madrileña de Pozuelo  de Alarzón y es gerenciada por Fernando Luís Miguel, un enamorado por el atletismo. 

Esa cifra de siete tiendas físicas, sin embargo, no duraría demasiado. Y es que con fecha 6 de octubre se producriría el primero de los cierres que la cadena ha sufrido en el último trimestre de este 2018. El comercio que echaría la persiana abajo sería el  de Pola de Siero (Asturias).

CIERRES EN CASCADA

Tras aquel cierre, los otros se producirían prácticamente en cascada. De este modo, el 30 de noviembre cerraría sus puertas el comercio de Ibiza para, posteriormente, el 1 de diciembre, imitarle la tienda Solorunners de Ribadeo (Lugo). 

El último de los cierres se produjo el pasado viernes, 28 de diciembre, también en Galicia, concretamente en A Coruña.

Tras estos cuatro cierres, en la actualidad, Solorunners sólo cuenta con tres establecimientos físicos. Uno de ellos es el primero que abrió la cadena en el año 2009 en Valladolid, primero delante del centro comercial Vallsur y, posteriormente, (en 2012) en la calle Recondo, enfrente de la estación de la Renfe. Aquel establecimiento se convertiría, según sus impulsores, “en la referencia del atletismo, running y trail-running de la capital castellano-leonesa”.

Además de ese establecimiento, Solorunners cuenta con dos franquicias; una, en Burgos, que fue la primera que se abrió en el año 2013, y la otra, la ya referida en Pozuelo de Alarcón y que ha sido la última franquicia abierta.

A estos tres comercios físicos se suma la tienda online de la cadena que figuraría en el top-20 español de ecommerce especializados en la venta de productos para running

“VENTA TREMENDAMENTE DURA”

Tanto el propietario de la franquicia de Burgos, Rodrigo Alonso, como el de la de Pozuelo de Alarcón, Fernando Luís Miguel, han reconocido que “la venta está tremendamente dura y nos vemos obligados a tener que luchar con mucha creatividad y tenacidad en un escenario cada vez más complicado y en el que prolifera la aparición de nuevas dificultades procedentes de los grandes operadores offline, los gigantes de internet e, incluso, las propias marcas a través de sus ecommerce y outlets”.

Pese a ello ambos detallistas se han mostrado confiados “en poder seguir manteniendo activos” sus respectivos establecimientos. Fernando Luís Miguel, propietario de la última franquicia Solorunners abierta,   ha destacado en ese sentido que “pese a llevar poco tiempo abiertos, durante este 2018 cada mes hemos seguido una curva ascendente de nuestra facturación y seguimos conservando alta nuestra confianza”.


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