RUNNING

Correr ¿con o sin calcetines?

Pros y contras

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(26-6-2019). Llega el calor y nos apetece despojarnos de toda la ropa no imprescindible. Pero, ¿qué pasa con los pies? Analizamos las ventajas e inconvenientes de correr con y sin calcetines.

Con el buen tiempo y el calor, debemos usar calcetines más finos y, sobre todo, que expulsen la humedad fruto del sudor para evitar que nuestros pies sufran llagas y ampollas.

Algunos runners optan por una vía más directa y deciden calzarse las zapatillas directamente sin calcetines. Esto puede acarrear algunos peligros o problemas, ya que estas medias cumplen una función esencial, y ésta es la de proteger el buen estado de nuestros pies. La intención de este artículo es la de ver los pros y los contras de una opción u otra. Para ello, hemos contado con la sapiencia del podólogo deportivo especializado en biomecánica Albert Casas.

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h4>¿Por qué debo correr con calcetines?

  • Minimizar ampollas y rozaduras. Éste es el primer motivo y más claro de optar por calzarnos calcetines y, posteriormente, nuestras zapatillas de running. Es especialmente necesario este extremo “si tenemos pies sensibles”. Al mismo tiempo, “hay que tener en cuenta que las costuras interiores que tienen todas las zapatillas, por muy minimalistas que sean, pueden provocarnos heridas y ampollas con la fricción repetida y por la presencia de humedad en el interior de las deportivas”. Una dolencia que, además de lo incómodo que puede llegar a ser, puede echar al traste nuestra carrera y, en el peor de los casos, obligarnos a abandonar una competición o bien tener que terminar antes de hora nuestro entrenamiento.
  • Para cuidar nuestras zapatillas. Si usamos las zapatillas sin calcetines, además del dolor que podemos infligirnos a nosotros mismos, también podemos disminuir la vida útil de nuestro calzado. Muchos corredores que dejan los calcetines en el cajón de su casa, se untan los pies con vaselina para poder evitar males mayores. Sin embargo, “este tipo de productos dañan el interior de nuestras zapatillas y van a resentirse en cuanto a su vida útil se refiere”, afirma el especialista.
  • Por motivos de higiene. Algunas marcas, a modo de marketing, lanzan un mensaje de que determinados modelos de sus zapatillas están diseñadas para poder correr sin calcetines y que el corredor o corredora las siente como una segunda piel. Más allá de lo acertado o no de este mensaje, “el sudor y los malos olores que van acumulándose en cada zapatilla a medida que corremos con ellas producirán que debamos lavarlas mucho más a menudo”. Y esto, como en el caso del punto anterior, también acortará su vida útil. Además, “hay que tener en cuenta que es mucho más fácil lavar un par de calcetines que no unas zapatillas”.
  • Por rendimiento. La mayoría de zapatillas están diseñadas para ser usadas bajo la fórmula de zapatilla y calcetín. “Se trata de la fórmula perfecta para sumar kilómetros sin dañar la base de nuestro cuerpo, que es otra que nuestros pies”, deja claro Casas. Hay que tener en cuenta que sólo tenemos un par de pies, “mientras que podemos tener decenas de calcetines diferentes a lo largo de nuestra vida”. Y, añade, “cuando unos calcetines se estropean o están demasiado gastadas, los podemos cambiar por otros, algo que, evidentemente, no sucede con nuestros pies: sólo tenemos unos y debemos cuidarlos al máximo”.

Los runners, cada vez más, prestan atención al tipo de calzado con el que corren. Y, por suerte, “no dudan en dejarse aconsejar para seleccionar la zapatilla correcta para su tipo de pisada y tipo de entrenamiento o competición que desean”. Pero, “no es menos importante la elección de los calcetines con los que vamos a correr, ya que se trata del único elemento en contacto entre nuestro pie y estas zapatillas escogidas con tanto mimo y cura”, explica el propietario de Clinik Podología (clínica de podología ubicada en la localidad catalana de Terrassa). No hace falta “comprar el calcetín más caro del mercado, pero sí prestarle la atención necesaria, con materiales como el cool max que expulsen la humedad –nunca deben ser de algodón y sí de nylon o lycra- y, sobre todo, que también protejan nuestros pies en zonas sensibles como la puntera o el talón, además de tener una forma anatómica adecuada para nuestras patas, con un ajuste perfecto que minimice las arrugas”. El precio de un calcetín técnico de buena calidad puede estar alrededor de 15 euros, un precio ínfimo si lo comparamos con el dispendio que habremos destinado a nuestras deportivas. Argumentado todo esto, pasamos ahora al lado contrario.

¿Por qué debo correr sin calcetines?

  • Transiciones rápidas. Cualquier triatleta puede argumentar que el tiempo es oro y que en las transiciones de una prueba de esta disciplina puede estar la clave entre el triunfo y el fracaso, o bien entre conseguir la marca deseada y quedarse a las puertas de ella. La mayoría de triatletas corren sin calcetines, algo que es inversamente proporcional a la distancia de la prueba. Esto es, “el porcentaje de triatletas que corre con calcetines a partir de las distancias superiores a la olímpico en el triatlón crece exponencialmente”, nos cuenta el podólogo. Y es que el argumento no es otro que responder a la pregunta siguiente: ¿qué son unos segundos de nada en una prueba que dura varias horas?
  • Pie más fresco. Con la llegada del calor, muchos corredores y corredoras se quejan de que notan sus pies demasiado húmeda cuando corren, por los efectos del calor y la humedad. Es por ello que deciden “salir a correr sin calcetines; de la misma forma que nos ponemos un calcetín más grueso cuando hace frío, el argumento del calor puede ir en consonancia con la decisión de correr sin ellos en los meses de verano”.
  • Notar el tacto de la zapatilla. Dentro del corriente minimalista del running, “existe la filosofía de notar el contacto de la superficie por la que pisamos lo máximo posible”. Esta tipología de corredores buscar sentirse más libre y en conjunción con sus deportivas. Es, para algunos, “el paso previo a correr con chanclas especializadas o bien descalzos”, nos describe Albert Casas atendiendo a su experiencia dentro de este campo.

 

Una vez conocidos los puntos fuertes y débiles de cada opción, ya queda a vuestra elección la decisión final. Eso sí, el podólogo deportivo nos recomienda que “si optamos por correr sin calcetines, lo que debemos hacer es un trabajo paralelo de endurecimiento de nuestros pies, ya que no estamos preparados para ello”. En este sentido, deberíamos hacer una transición paulatina “si queremos evitar la presencia de ampollas y rozaduras y, en el peor de los casos, de alguna lesión”. Una opción es empezar caminando descalzos por la playa y, poco a poco, ir adaptando nuestra planta del pie, “hasta que tenga la dureza suficiente para correr sin calcetines y en contacto directo con nuestras deportivas” cierra el experto.

 

Información de contacto:

www.clinikpodologia.com

 


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