RUNNING

Consejos del entrenador personal y psicólogo, Albert Cabezas

Running para afrontar mejor el estrés derivado del escenario Covid-19

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EL RUNNING, ALIADO PERSONAL CLAVE. El entrenador y psicólogo, Albert Cabezas, afirma que el running “es una de las mejores actividades, si no la mejor, para luchar contra el estrés, la ansiedad y la depresión que tanta mella están haciendo en nosotros en este escenario provocado por el Covid-19”.

(28-10-20). Correr siempre ha sido una de las mejores actividades deportivas para aliviar la depresión y manejar la ansiedad, el estrés y los estados depresivos. En el singular momento, y sin precedentes, que nos está tocando vivir, estos beneficios pueden incluso multiplicar sus efectos. Eso sí, hay algunos matices. Es por ello que hemos contactado con el entrenador personal, y también psicólogo, Albert Cabezas.

“Correr aumenta diferentes neurotransmisores como, por ejemplo, los niveles de neroadrenalina, una sustancia implicada en la respuesta del organismo al estrés, además de la serotonina a nivel cerebral, lo que contribuye a paliar los síntomas depresivos” afirma tajante Cabezas para empezar este artículo. Y añade que “la práctica de correr implica también una reducción de los niveles de cortisol, conocida como la hormona del estrés”.

Detrás del running hay numerosos mecanismos que nos hacen sentir mejor

Por lo tanto, “se trata de una de las mejores actividades, si no la mejor, para luchar contra el estrés, la ansiedad y la depresión”. Síntomas que, actualmente, están muy presentes en nuestra sociedad tras la incertidumbre generada por la pandemia del COVID-19.

Beneficios físicos y mentales

Correr ha pasado de estar de moda a ser uno de los deportes y prácticas más comunes dentro de la sociedad española. ¿Por qué? “Básicamente, porque detrás del running hay numerosos mecanismos que nos hacen sentir mejor” responde el técnico. No sólo físicamente, “sino también mentalmente”. Es aquello del mens sans in corpore sano que popularizaron eruditos latinos durante la época del Imperio romano (concretamente, Décimo Junio Juvenal). Y es que correr “crea un bienestar psicológico a través de una mejora de la salud subjetiva, la que nosotros mismos percibimos”.

Teniendo en cuenta la situación actual, “deberíamos tratar de engancharnos al mundo del correr como vía de escape a lo que nos está tocando vivir”. Cabezas es asertivo en este aspecto, ya que “correr nos ayudará a aliviar la depresión y los niveles de ansiedad y estrés que son fruto de una situación que nosotros no podemos controlar”. Hay una serie de cuestiones que no dependen directamente de nuestra actitud o actuación. “No nos queda otra opción que aceptar la realidad, pero lo que sí está en nuestras manos, y cabeza, es la forma de afrontarla” apunta.

Mejora del estado de ánimo

Cabezas nos recuerda una serie de beneficios del running a los que “no prestamos atención muchas veces, pero deberían estar siempre presentes”. Y es que el ejercicio físico “mejora la regulación del sistema respiratorio, el sistema cardiovascular, el sistema nervioso e incluso el sistema inmunológico”. La regulación de todos estos sistemas “tiene una influencia directa en nuestro estado de ánimo y en el incremento de ciertas sustancias en nuestro organismo, son los llamados neurotransmisores”.

Siempre recomiendo a mis clientes que, si no tienen ningún impedimento físico, se sumen a la actividad de correr” revela el entrenador personal. “Y ahora, incluso más”. Tal y como nos cuenta Albert Cabezas, gracias al correr, “incrementamos los niveles de noradrenalina, sustancia implicada en cómo responde nuestro organismo al estrés, y de serotonina a nivel cerebral, un extremo que mejora los síntomas depresivos y reduce la ansiedad”. Por lo tanto, correr nos ayuda a nivel mental, ya que “estimula de forma natural, no química, nuestros neurotransmisores”.

Correr ha dejado de ser una ‘actividad social’

A todos estos aspectos positivos, hay que introducir ahora una salvedad. Para muchos y muchas atletas, el correr tiene un componente social. “Correr junto a otras personas ayuda a mejorar las relaciones sociales, la comunicación y la motivación” explica Cabezas. No obstante, todas las administraciones competentes no se cansan de repetir una y otra vez que, ahora mismo, debemos limitar al máximo nuestras interacciones sociales. Por este motivo, “el correr ha pasado a ser, por imperativo legal, una actividad individual y menos grupal”.

Debemos sacar nuestro yo más motivador

Como en toda relación social, siempre hay uno que tira más del carro. Son los motivadores natos. Los líderes de un grupo que generan magnetismo. “Esto se ve muy claramente en el caso del running” admite el entrenador y psicólogo. No obstante, “ahora se nos pide que hagamos frente, de forma individual, a una situación para la que no estábamos preparados”. Por lo tanto, “debemos sacar nuestro yo más motivador, calzarnos las zapatillas y salir a correr unos kilómetros”. No es fácil, pero debemos pensar en los beneficios anteriormente citados.

Correr por el bien de uno mismo

“Las relaciones sociales salen muy tocadas de esta pandemia por coronavirus”. Según nos relata el experto, en la primera ola “tuvimos una explosión de efusividad e intercomunicación con nuestros contactos que nos ayudó a sobrellevar un momento único”. Sin embargo, “ahora nos encontramos en un panorama ya conocido para el que no sirven este tipo de instrumentos” admite. Estamos más cansados, más angustiados, más conscientes de que aún no existe un final para esta situación. Y, todo esto, “afecta negativamente a nuestro estado de ánimo, ansiedad y estrés”.

Ahora deberíamos correr más que nunca porque nos ayudará a aliviar el desasosiego

Teniendo en cuenta esto, “todos los entrenadores y expertos deberíamos incidir en la necesidad de correr por el bien de uno mismo, siendo conscientes de que esta situación debe apelar a sacar nuestro yo más motivador”. Y esto no siempre es fácil. Además, no hay carreras, no hay interactuación real con otros corredores… son unos debes que “pueden pesar demasiado en algunos casos”, tal y como enumera Cabezas. No obstante, debemos ser capaces de ver el reverso del momento y “empoderarnos a nosotros mismos”.

Algunos pueden encontrar excusas fácilmente. No corremos porque no estamos motivados. No corremos porque no podemos interactuar con otras personas. “Pero, debido a todo esto, deberíamos correr más que nunca porque esto nos ayudará a aliviar esta sensación de desasosiego y estrés”. Y Cabezas recuerda que “mantenernos activos nos ayudará a incrementar los niveles de endorfinas que nos hacen sentir bien y permiten distraernos de las preocupaciones cotidianas, que ahora son muchas”. Al mismo tiempo, “si somos capaces de hacer algo por nosotros mismos, también es un ejercicio que puede reforzar nuestra autoestima”.

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