RUNNING

Las cintas kinesiológicas en lesiones de piernas y brazos

kinesiologia

(7-10-2015). Cada vez vemos con más frecuencia a runners llevando unas bandas adhesivas en hombros, rodillas y piernas llamadas cintas kinesiológicas. Aunque todavía no hay demasiadas evidencias científicas sobre sus beneficios, lo cierto es que ayudan a que ciertas lesiones típicas en brazos y piernas mejoren notablemente.

Como explica Ferran Donoso, fisioterapeuta y readaptador deportivo en Kinement, “la cintas kinesiológicas se utilizan bastante en el ámbito de running para diferentes finalidades como pueden ser problemas de rótula, musculares o fascitis plantar, entre otros”.

Una cinta kinesiológica siempre debería recomendarla un fisioterapeuta que tuviera conocimientos sobre las diferentes técnicas y formas de colocación. “Aunque está muy de moda”, asegura Ferran, “es aconsejable visitar a un profesional para que haga una pequeña valoración de la lesión y decida si es necesario o no colocarla. Existen diferentes formas de ponerlas, diferentes tensiones y técnicas y no es lo mismo que se la ponga uno mismo que un fisioterapeuta que siempre buscará un fin específico”.

Distensiones y esguinces

Aunque las cintas kinesiológicas no son la panacea y siempre deberían ir acompañadas del tratamiento pertinente, sí que son muy aptas para facilitar el trabajo deportivo o para una reintroducción al deporte. En el caso de una distensión, como explica Ferran, “habría que limitar con la cinta el movimiento que produce la lesión. En caso, por ejemplo, de un esguince de rodilla, la colocaríamos encima del ligamento afectado y con la tensión necesaria para limitar el movimiento el cual dañaría el ligamento”.

Al ser elástica, la cinta kinesiológica está diseñada y preparada para facilitar el movimiento. Su finalidad es, de hecho, que se pueda continuar realizando el entrenamiento o los ejercicios pertinentes. Ahora bien, para Donoso “ante una lesión importante siempre tendríamos que ajustar la carga de trabajo a la gravedad de la lesión”.

Fascitis plantar

En casos de fascitis plantar, las cintas kinesiológicas están muy indicadas. “De hecho es un vendaje muy sencillo”, explica Ferran. “Siempre se recomienda utilizarlo y ponerlo a la vez que se está realizando el entrenamiento ya que facilita la repartición del peso y la tensión dentro de la fascitis. En este caso su colocación es sobre la misma planta del pie”.

Tendinitis

En el caso de una tendinopatía, el funcionamiento y colocación de una cinta kinesiológica varía ligeramente. “En estos casos”, comenta Donoso, “como el tendón es más duro, soporta más carga y peso, la cinta no tiene tanto efecto. Por tanto, lo que podemos hacer es aplicarla en el músculo para que se relaje y, de esta forma, el tendón no sufra tanto”.

Lesiones en brazos

En casos de dislocaciones, tirones musculares del tren superior, etc., también se podrían utilizar las cintas sin ningún tipo de problema. “En los hombros”, añade Ferran, “la cinta se utiliza sobre todo como forma de contención, es decir, se trata de fijarlo ligeramente para limitar algún tipo de movimiento que pueda ser contraproducente, pero a la vez dándole movilidad”.

En el caso de músculos propios del antebrazo o brazo como, por ejemplo, el bíceps o el tríceps, se colocarían de la misma forma que cualquier otro músculo específicos del tren inferior. “Si hubiera habido una rotura de bíceps y la persona ha sido sometida a intervención quirúrgica, la cinta kinesiológica se podría poner pasados unos días o semanas”, comenta Donoso

Duración

Respecto al tiempo que tienen que estar colocadas, el fisioterapeuta de Kinement comenta que, en última instancia, siempre dependerá del tipo de lesión y de su gravedad. “En el caso, por ejemplo, de un esguince de tobillo de grado 2, la recuperación suele ser de 6 a 8 semanas. Por tanto, durante las 3 primeras semanas colocaríamos un tipo de vendaje especial que permitiera el drenaje linfático por parte del tejido y que reabsorbiera la sangre lo antes posible y, posteriormente, podríamos pasar a otro más restrictivo de la articulación con el que se pudiera andar y hacer algo de carga o correr, pero sin que la articulación sea excesivamente móvil para que el ligamento se vaya recuperando”.

Preventivo

La cintas kinesiológicos también pueden utilizarse como método preventivo. Como explica Ferran, no hace falta llegar a sufrir la lesión para ponerla. “Si se está preparando una carrera de 20 km, y realizando series de 15 sientes alguna molestia, es cuando deberíamos recurrir a estas cintas antes de acabar lesionándonos por completo”, concluye.


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