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8 consejos para planificar la alimentación de los corredores

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(20-11-2019). Un poco de orden en nuestras comidas nos puede redundar en una mejora en el rendimiento deportivo y también en el estado de ánimo. Desde la clínica Alimmenta nos aportan nueve consejos para lograr una buena planificación de la alimentación.

Como corredores, estamos acostumbrados a planificar nuestros entrenamientos. A disponer de un planning diseñado previamente por parte de un experto y seguirlo al dedillo para llegar a la línea de salida de una competición en el momento de forma adecuado. Menos planificación –o nula, en la mayoría de casos- es la que aplicamos a nuestra dieta, a la hora de comer. Si introducimos un poco de orden en nuestros ágapes, podemos mejorar de forma ostensible nuestro rendimiento y estado de salud. Así nos lo aseguran los expertos de la clínica de nutricionistas Alimmenta en Barcelona. Por este motivo, nos ofrecen una lista de consejos para planificar nuestra alimentación.

8 consejos para planificar la alimentación

La importancia de la lista de la compra. Como en todo argumento que se precie, siempre es mejor empezar la casa por unos buenos fundamentos. En este sentido, el primer consejo es sencillo, pero, al mismo tiempo, básico y fundamental para poder tener éxito. No podemos pretender tener una buena programación alimentaria sin una lista de la compra adecuada. Ello se va a traducir en una nevera repleta de productos saludables para nosotros, así como una despensa llena de alimentos adecuados. Sin este punto de partido, totalmente necesario y como condición sine qua non, el resto de pautas carecerán de significado.

Planificación familiar. Comer bien y de forma saludable no es sólo una cuestión personal, que también. Debemos implicar en ello a toda la familia. De esta forma, podemos organizar entre todos una serie de menús que incluyan los gustos culinarios de cada uno de los diferentes miembros que la integran. Del mismo modo en el que podemos tener en cuenta los gustos de cada miembro, también podemos implicarles en la elaboración de las diferentes comidas. Como dice el cocinero y chef español Joan Roca, “no me conformo con dar de comer: quiero crear emociones”. Compartir la elaboración de cada comida también es una forma de estrechar aún más los lazos parentales.

Lunes de aprovechamiento. Nos gusta especialmente este concepto que nos acercan desde esta clínica de nutricionistas de Barcelona. Una forma de aprovechar el primer día de la semana, por ejemplo, es preparar unas legumbres con las sobras de verduras de la semana anterior. De esta forme, podemos guisar las verduras junto a especias variadas, salsa de tomate u otras salsas. Y, posteriormente, congelamos el preparado para tenerlo lista para otro día. Es una forma fácil y sencilla de aprovechar toda la comida, no tirar nada sobrante y, además, ganar tiempo de cara a los futuros ágapes de la semana que justo empieza. Por el contrario, hay personas que en lugar de cocinar los lunes para el resto de la semana, prefieren hacerlo los domingos. El efecto es el mismo. En este caso, hablaríamos de domingos de aprovechamiento.

Verduras variadas cocinadas de forma sencilla. Desde Alimmenta insisten en la significación de este apéndice que debemos tener siempre a punto en la nevera. Y nos ofrecen ejemplos concretos: brócoli al vapor, acelgas hervidas, judías al vapor o incluso unas hortalizas hechas al horno, por citar sólo algunos casos. Una vez queremos cocinar estos productos para ingerirlos, sólo tendremos que añadir proteínas (huevo, legumbres, etc.), hidratos de carbono (arroz o patata) que, en algunos casos, también podemos tener ya cocinados. Por lo tanto, el tiempo (o la pérdida de tiempo) nunca puede ser de excusa a la hora de comer bien y de forma sana.

Carnicería (pescadería), dígame. La planificación empieza también por la previsión. Una forma fácil y sencilla de poder organizarnos (y muy relacionado con el primer consejo ya expuesto) es encargar previamente nuestras raciones de proteína. Tener una carnicería y una pescadería de confianza nos aligerará cualquier dolor de cabeza y, obviamente, nos facilitará mucho las cosas. Así, podremos encomendar con antelación la carne y el pescado que comeremos durante la semana. También es una forma de aligerar nuestro proceso de compra, ya que los responsables del establecimiento nos prepararán nuestro pedido cuando tengan tiempo y pasarlo a recoger será un mero trámite. Además, si lo solicitamos, nos lo pueden envasar al vacío y por raciones.

Hidrato de carbono de calidad, fácil y rápido de preparar. En este sentido, desde Alimmenta nos proponen, por ejemplo, tener a mano un buen pan integral. Una buena opción es tener rebanadas de pan en el congelador y descongelarlas para cada comida (en un minuto en la tostadora y estará listo para poder ser ingerido). Su uso puede ser variado. Desde desayunos como elemento más o menos principal o ser un buen acompañamiento para comidas y cenas.

El papel principal de los actores secundarios. Siempre debemos tener a mano una buena guarnición saludable y versátil. Así, por ejemplo, podemos cocinar un pisto para toda la semana. Un plato que, posteriormente, podemos combinar con varios alimentos (tofu, atún o incluso unas tostadas integrales como las que hemos descongelado en el punto anterior). Otra opción, por si la planificación previa no ha sido la adecuada, o no hemos tenido tiempo de preparar este pisto para toda la semana, siempre debemos tener botes de legumbres en la despensa o bien verdura congelada para poder improvisar con celeridad un plato sano.

Disfruta del momento. Cocinar es uno de los grandes placeres que nos ofrece la existencia. El tenor Luciano Pavarotti lo tenía claro: “Una de las mejores cosas de la vida es que debemos interrumpir regularmente cualquier labor y concentrar nuestra atención en la comida”. Y no sólo en ingerirla, sino que también deberíamos poner los cinco sentidos en todo su proceso de elaboración. Si pensamos en lo que hacemos y nos reservamos un rato para cocinar, podemos diseñar nuestra planificación para los próximos días y semanas. Así, no hay excusa para aquellos que se definen como poco “cocinitas”. Y es que, en un mismo día, podemos elaborar diversos platos (legumbres, guisos, cremas de verduras, etc.) para poder subsistir durante diversas jornadas. La mitad de las raciones que cocinemos las podemos guardar en la nevera (un máximo de 3-4 días) y la otra mitad en el congelador.

 

Información de contacto:

www.alimmenta.com

@alimmenta

 


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