RUNNING

Varias generaciones de montañeros conviven en este club

El Club Montañeros Vallisoletanos celebra su medio siglo con un homenaje a su tierra

A la izquierda, Joaquín Rodríguez Aller, primer presidente del Club Montañeros Vallisoletanos, con el resto de los socios fundadores.

(25-10-2011). No es fácil que una entidad llegue a celebrar su 50 aniversario, pero este club situado en Valladolid lo ha conseguido y ahora la entidad ronda los 300 asociados y dispone de una casa-refugio y un rocódromo. Para celebrar una fecha tan especial, Montañeros Vallisoletanos han organizado a lo largo de todo el año una propuesta especial bajo el nombre “9 provincias, 9 picos” . Se trata de “un homenaje a nuestra comunidad, Castilla y León”, explica Javier Zurdo, coordinador de actividades de la entidad.

Según Javier Zurdo, coordinador de Actividades, el club se inscribió oficialmente en el año 1961 por “problemas burocráticos de aquella época, con la Ley de Asociaciones. El germen de lo que sería el club empezó a funcionar cuatro años antes, como una asociación de amigos, un grupo pequeño. Pero a principios de los años 70, la Federación de Montañismo de la época estableció una norma: los clubes de menos de 100 socios no podrían registrarse como federados y tendrían que desaparecer. El club se fusionó con otros grupos existentes y consiguieron la tarjeta federativa”. La primera salida hace 50 años, que se hizo en autocar, “se realizó al Circo de Gredos, que en aquel tiempo era un coto privado de caza”.

Desde entonces el club ha adquirido otra dimensión. Tiene unos 300 socios y en su sede se organizan jornadas de formación técnica para los socios, concentraciones de escaladores, marchas infantiles, etc.

Una de las posesiones más valoradas del club es una casa-refugio en Liegos (León), dentro del Parque de los Picos de Europa. Sus instalaciones disponen de 60 literas, un comedor y cocina. Según Javier Zurdo “el refugio lo hicimos para todos los montañeros del mundo. Sólo tienen que entrar en nuestra web y encontrarán las normas para solicitarlo”. Además el Club dispone de un rocódromo para realizar prácticas dentro de las instalaciones de la entidad.

El 50 aniversario del Club es una conmemoración importante, pero “lo que más nos enorgullece es la convivencia entre generaciones. Aquí cabemos todos y superamos cualquier conflicto generacional. Pienso que cumpliremos otros 50 años”.

Durante todo el año la entidad se ha propuesto subir a diferentes picos de cada provincia. En Valladolid al Pico más bajo, el Robleñada de 931 metros de altura, para continuar con el resto, que superan todos los 2.000 metros de altitud. Es el caso del Pico San Millán de Burgos, Peña Prieta en Palencia, Pico Moncayo en Soria, Peña Lara en Segovia, Pico Almanzor en Avila, Canchal de la Ceja en Salamanca, Peña Trevinca en Zamora y el más alto, de 2.648 metros de altitud,de Torrecerredo en León. Para motivar la participación en la actividad, los montañeros que “realicen los nueve picos entran en un sorteo de diversos regalos”.

En 50 años de historia muchas cosas han cambiado en la práctica de deportes de montaña. Uno de los aspectos que más ha evolucionado es el concepto de “la limpieza, estamos más concienciados. Pero en general, creo que los sentimientos que nos mueven son los mismos: disfrutar de la naturaleza y, si puede ser en buena compañía, mejor”.

Para los próximos años, la entidad afronta con optimismo sus retos. Según el Coordinador de Actividades, “el futuro siempre es mejor. Los montañeros siempre tenemos proyectos”.


No hay comentarios

Añade el tuyo