RUNNING

8 razones para apuntarse a un club o grupo de corredores

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Beneficios de correr en grupo como miembro de un club.

(24-10-2018). Tras un tiempo corriendo en solitario o en pareja, quizás sea el momento de pensar en la posibilidad de apuntarse a algún club de corredores. Mediante este artículo queremos defender las bonanzas de formar parte de un grupo de gente que comparte una misma pasión: el correr.

En la actualidad, hay centenares de clubes de corredores alrededor de nuestro país que promueven este deporte. Clubes que cuentan con socios y/o atletas federados a los que ofrecen una serie de servicios y ventajas por el hecho de pagar una cuota mensual, trimestral o anual.

Pertenecer a una de estas sociedades de corredores puede convertirse en una vía de motivación y orientación si queremos progresar en este deporte, o incluso también si únicamente buscamos correr por placer y salud. A continuación, os ofrecemos una serie de características -más o menos universales- entre estas peñas de runners, que esperamos que os ayuden a encontrar la mejor opción para vosotros.

1- Consejos, asesoramiento y profesionalidad. Todos los clubes de corredores tienen expertos y entrenadores que guían los pasos de sus integrantes. De esta forma, conseguimos el asesoramiento de un experto y tenemos la certeza de que lo que estamos haciendo es seguir el camino correcto de cara a nuestro objetivo de carrera (ya sea correr un 10K, una media maratón, un maratón o, simplemente, mejorar nuestras marcas como corredores y corredoras). Nos sentiremos acogidos con gran profesionalidad por los preparadores que el club en cuestión tenga en sus filas y que, además, nos ayudarán a evitar lesiones y prevenirlas con su asesoramiento y guía.

2- Planes de entrenamiento a nuestra disposición (e individualizados). Este aspecto va íntimamente ligado al anterior. La profesionalidad de las asociaciones de corredores incluye que podamos disponer de planes de entrenamiento para nuestros objetivos concretos, guiados por un especialista que nos ayudará a seguirlos, además de motivarnos teniendo en cuenta nuestro nivel particular como runners. Si seguimos un planning a nuestra medida es mucho más difícil que suframos una lesión y, por añadidura, podremos mejorar nuestra técnica de carrera. Muchos atletas han caído en el error de seguir -al pie de la letra- un programa concreto que han encontrado en Internet o en algún libro que no tiene en cuenta sus especificidades y, a la larga, han caído lesionados.

El hecho de disponer de la opinión de un profesional nos dará seguridad y singularidad, ya que éste podrá solventarnos cualquier duda que tengamos acerca de cuántos kilómetros debemos completar, a qué ritmo y qué importancia debemos otorgarle al descanso, por citar sólo algunos ejemplos concretos. Gracias a esta ayuda, nos será mucho más sencillo llegar a alcanzar las metas que hayamos establecido previamente, siendo conscientes de nuestro nivel y estado de forma.

3- Correr en grupo, una gran motivación. Ésta es quizás una de las razones de más peso a la hora de federarse con algún grupo de corredores. Y es que el mero hecho de poder salir a trotar con más gente y compartir experiencias ya supone, por sí mismo, un acicate. Este aspecto no está reñido con una planificación individual ya que, a pesar de que los distintos integrantes del conjunto de corredores tengan retos divergentes, siempre habrá una parte común del entrenamiento o preparación que podrán llevar a cabo de forma conjunta. Correr en grupo es una motivación, nos empuja a mejorar y a no abandonar, además de maximizar nuestra diversión y poder compartir nuestras inquietudes.

En este sentido, está claro que cada atleta tiene una vida personal, laboral y social que puede condicionar el horario y disponibilidad en sus entrenamientos. Sin embargo, los clubes de runners suelen ofrecer una variedad de días y horarios para poder converger con el grupo. Así, difícilmente no encontraremos un horario que no interfiera con nuestras obligaciones personales o con la rutina de nuestro día a día. De hecho, cuando entremos a formar parte de una peña de estas características, nos daremos cuenta que son muchas las personas que deben hacer lo imposible para salir a correr. Grupos que salen a correr, en pleno invierno, a las 6 de la mañana, o bien a las 11:00 de la noche son mucho más comunes de lo que nos podamos imaginar a priori.

Pertenecer a un club de corredores añade un punto de motivación y nos empuja a seguir progresando y salir a correr, incluso cuando da más pereza.

4- La socialización. Este aspecto es fundamental a la hora de sentirse un runner. Ésta es una práctica deportiva que pone mucho énfasis en la comunidad, en sentirse parte de un grupo que comparte una forma de pensar y unas zozobras semejantes. Lo podemos ver en cualquier carrera popular de las centenares que se celebran cada fin de semana en nuestro país. A pesar de que no conozcamos a nadie, compartimos con todos los runners que tenemos a nuestro alrededor una misma forma de pensar y un mismo objetivo: terminar la carrera. Unos para mejorar su tiempo. Otros para disfrutar corriendo. Algunos -los que menos- para ganarla. Sea cual sea la motivación -que pueden llegar a ser infinitas-, nos sentiremos como parte de esta comunidad. El sentimiento de pertenecer a un grupo, a una colectividad, nos da certezas y seguridades.

Generalmente, todas las peñas tienen su equipación concreta con unos colores determinados, que incluye el nombre del corredor o corredora en cuestión. Suele consistir en una camiseta personalizada con nuestro nombre y el del club y su escudo. Para muchos es un orgullo poder asistir a las carreras ataviados con esta camiseta y defender los colores de su equipo. Es un elemento más que incide, nuevamente, en la misma cuestión: pertenencia a un grupo, a un orden concreto del que nos sentimos plenamente satisfechos.

Gracias a esta socialización, además, podremos ampliar nuestro círculo de amistades con unas personas que comparten una misma visión de una parte de la vida, igual que nosotros. Cenas de corredores, quedadas… son citas que añadiremos a nuestra vida y que nos ayudarán también a multiplicar nuestra esfera social, además de fomentarla a través del deporte. Por otra parte, en cualquier grupo de corredores, siempre existe la figura del sabio. Es aquel corredor con experiencia y miles de kilómetros en sus piernas al que muchos acuden para pedir consejo. Su autoridad se basa en la experiencia y los conocimientos reales. Las ha vivido de todos los colores. Y gracias a sus logros se ha granjeado el respeto de sus compañeros. Siempre es bueno escuchar a estas personas que pueden ayudarnos a no cometer algunos errores de principiante cuando seamos noveles en esto del running.

5- Responsabilidad personal. Correr requiere de una disciplina con uno mismo y de una cierta responsabilidad y obligación. Desarrollar y mantener las habilidades como corredores requiere de una constancia que nos haga salir a entrenar un mínimo de 3 veces a la semana. Esta responsabilidad personal siempre será más simple y confortable de llevar a cabo si la compartimos. Formando parte de un club de corredores es más difícil que nos bajemos del carro. Ya sea para coincidir con nuestros amigos, conocidos o compañeros de fatigas, generaremos una obligación personal, pero también para con los demás. Nos sentiremos más responsables de la consecución de nuestros objetivos, pero también de los de los demás, ya que cada uno de los integrantes de un grupo de corredores también puede ser una fuente de motivación para sus iguales.

De buen seguro que a muchos de vosotros y vosotras os ha ocurrido alguna vez. Suena el despertador. Son las 5:30 de la mañana y lo primero que deseáis es parar ese ruido molesto y seguir durmiendo. Paráis la alarma y unos segundos después reflexionáis acerca de las consecuencias de prolongar vuestra estancia en el catre. No puedo hacerle esto a Pablo. María me estará esperando en la esquina en 15 minutos. E instantes después os levantáis y, como autómatas, os ponéis la ropa para salir a correr. Quedar con alguien, además de compartir nuestra afición, nos genera una obligación personal a través de los demás.

6- Entrenamientos de fuerza, resistencia, flexibilidad y velocidad. Salir a correr es muy sencillo. Nos calzamos unas zapatillas y ya estamos listos. Pero si queremos evolucionar como corredores, sea cual sea nuestro motivo, debemos tener en cuenta que hay una serie de factores añadidos que nos permitirán correr más rápido, más lejos y con una economía de carrera que retrasará nuestro cansancio. Para correr hay que trabajar la fuerza, la flexibilidad, la velocidad y la resistencia, son las cuatro habilidades fundamentales que debe incluir cualquier plan de entrenamiento que se precie. Y ello se consigue corriendo, pero a través también del trabajo en gimnasio o a través de circuitos concretos que deben estar incluidos en el programa personalizado que tendremos al formar parte de un grupo de runners, tal y como hemos comentado al principio de este artículo.

Teniendo en cuenta esto, de buen seguro que habréis visto, en muchas ocasiones a un nutrido grupo de corredores haciendo un circuito de fuerza en la playa o en cualquier parque de vuestra ciudad. La mayoría de clubes incluyen un mínimo de un día a la semana -aunque suelen ser dos- de trabajo de fuerza, flexibilidad y resistencia a través de circuitos concretos y siempre nos será mucho más llevadero realizar estas sesiones acompañados que si las debemos realizar por nuestra cuenta. Paralelamente, un aspecto a valorar es que el club en cuestión disponga de un gimnasio en condiciones en el que también poder trabajar, con las pesas, la fuerza de nuestros músculos, así como efectuar sesiones más suaves de recuperación.

No todo se basa en simplemente correr. Dentro de un club de corredores, hay sesiones dedicadas también a otros tipos de ejercicios como flexibilidad, propiocepción, fuerza…

7- Descuentos. El mero hecho de formar parte de una comunidad concreta de corredores también puede suponernos un ahorro a nuestros bolsillos. Gran parte de las asociaciones de corredores ofrecen una serie de ventajas económicas a sus miembros en forma de descuentos concretos y ofertas en comercios de este sector. En definitiva, una batería de servicios complementarios como ofertas para material deportivo, servicios médicos externos (fisioterapia, nutrición, suplementación deportiva, etc.) o convenios con entidades locales para el acceso a determinadas instalaciones. Los diferentes servicios y pluses también pueden ser un factor determinante a la hora de seleccionar con qué club de nuestra ciudad nos quedamos.

8- Federarse, ¿sí o no? No todos los corredores que forman parte de un club de corredores tienen que optar por federarse. Para tener un plus de seguridad, o bien porque optan a los primeros lugares de las carreras en las que compiten, un nutrido grupo de estos atletas decide federarse y pagar una cuota anual a la Federación Española de Atletismo. Y, lógicamente, lo hacen a través de un club determinado, que es el que dará cobertura concreta a sus necesidades. Y es que los clubes son los que facilitan la integración de sus socios en la Federación para lograr beneficios en carreras homologadas y conseguir registros oficiales para sus marcas si quieren competir en campeonatos naciones e internacionales.

Son cada vez más las carreras que exigen tener un seguro personal -de atleta federado- para poder competir en ellas, especialmente en el caso de carreras por montaña. En el caso de que no estemos federados, eso sí, siempre tenemos la opción de pagar la cobertura de seguridad específica para el día de la carrera (generalmente, suele oscilar entre los 5 y 10 euros). También cabe añadir que muchas asociaciones de corredores siguen organizando centenares de carreras a lo largo de toda la geografía española. Y pertenecer a uno de ellos nos brindará la posibilidad de formar parte, activamente, en la organización de carreras y poder valorar así la dificultad que entraña sentirse, por unas horas, en el otro lado de la ecuación y valorar los servicios al corredor que se ofrecen.

Más allá de pagar una cuota determinada, los requisitos para entrar a formar parte de una asociación de corredores son inexistentes (eso sí, hay que aceptar, obviamente, las normas del club para su óptimo funcionamiento). Algunos incluyen como parte de la bienvenida, realizar una prueba de esfuerzo para conocer las capacidades del corredor o corredora en cuestión. Unas capacidades o forma física a partir de la cual conocerán mucho más las características y posibilidades del atleta, además de descartar cualquier anomalía física que desaconsejara la práctica deportiva, en este caso, del correr. Sea cual sea tu motivación personal como runner, está claro que formar parte de un club de corredores es más que recomendable.


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