RUNNING

Correr en cinta: Pros y contras

Consejos desde Duet Fit Sants

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(28-11-2018). Llueve, hace frío y el día es apacible. Hay corredores que incluso disfrutan saliendo a correr al aire libre en las peores condiciones. Pero muchos otros optan por no calzarse las zapatillas ante estas condiciones adversas. Ante esto, correr bajo techo se ha convertido en una opción generalizada. Ya sea correr en la cinta de un gimnasio o bien aquellos que disponen en su casa del espacio suficiente para adquirir este artilugio y poder trotar cuando quieran y a la hora que quieran, sean cuales sean las condiciones meteorológicas que hay en el exterior.

Cualquier gimnasio que se precie cuenta con una buena hilera de cintas de correr en su sala de cardio. De hecho, este espacio ha ido aumentando en los últimos años, en paralelo con el boom del running en nuestro país. Antes, hace más de una década, no era extraño encontrarse que tan sólo tenía 3-4 cintas para todos sus usuarios. Hoy en día, tanto el espacio como el número de artilugios de este tipo presentes en cualquier centro de fitness se ha multiplicado exponencialmente. Y más en estos días de otoño e invierno fríos en los que muchos y muchas runners optan por entrenar bajo techo, a buen recaudo. De hecho, las cintas de correr ganan muchos adeptos durante la época del frío y el running indoor gana peso como método de entrenamiento.

Con la ayuda de Álvaro González, técnico especialista y subdirector del gimnasio Duet Fit Sants, hemos elaborado este artículo con los pros y los contras de correr en una cinta. Con su colaboración, queremos responder a algunas de las preguntas que pueden surgir ante el uso masificado de las cintas de correr. La primera cuestión es obligada. Lógicamente, la superficie y el apoyo de nuestros pies no será el mismo encima del asfalto que en una cinta. Teniendo en cuenta esto, empezamos.

¿Correr en cinta es bueno o es malo?

Depende de la técnica que tenga el corredor o corredora en cuestión, ya que afirmar, de forma general, que correr encima de una cinta es malo es quizás tomar una argumentación demasiado general. Si eres un runner con una buena técnica de carrera, correr encima de una cinta no es lo mejor del mundo, ya que se repite el mismo tipo de impacto de forma continua al correr encima de una superficie lisa. Por lo tanto, mejor no correr en ella si tienes buena técnica, a no ser que te veas obligado a ello por motivos meteorológicos o los que sean, ya que siempre será mucho mejor correr al aire libre.

Si el corredor tiene una buena técnica de carrera, no es aconsejado correr habitualmente en cinta

Correr en la calle, lógicamente, no tiene nada que ver de hacerlo encima de una cinta, pues sobre ello la resistencia al viento, la variedad del terreno y la distracción visual no serán las mismas y nuestra técnica de carrera va variando. Tampoco la posición al correr es siempre uniforme, como sí ocurre en una cinta. No obstante, si no tenemos una buena técnica, correr en cinta no está desaconsejado. Y es que correr encima de esta plataforma tiene una serie de ventajas evidentes: correr a un ritmo constante, poder hacer un trabajo de series muy medido (tanto en tiempo como en velocidad), programar tus descansos, trabajar con la inclinación y el tiempo no se convierte en un obstáculo.

Algunas de las máquinas que hay en el mercado (las de Technogym, tal y como nos aclara el técnico especialista) permiten crear tus propios entrenos, algo que puede convertirse en una enorme ventaja a la hora de correr. Además, programar este tipo de salidas va a permitir que trabajemos para mejorar nuestra técnica.

¿Si estamos acostumbrados a correr en cinta, cuando lo hagamos en asfalto, se nos van a cargar más los gemelos debido a la superficie más dura?

En realidad, esto dependerá nuevamente de la técnica y de lo preparada que tengamos la musculatura. Eso sí, el esfuerzo de correr en cinta es menor que hacerlo al aire libre. Para una persona que empieza a correr y debe trabajar su técnica de carrera, es muy recomendable hacerlo encima de una cinta. En este punto, quiero añadir un inciso importante. Y es que todos aquellos atletas que empiezan a correr deberían trabajar la técnica y la fuerza aplicadas a la carrera. Es fundamental y, lamentablemente, no es algo que sea muy común. Cuando empezamos a correr y a trabajar para mejorar nuestra técnica, es normal que se nos cargue mucho el sóleo y el gemelo, ya que lo adecuado es no entrar en contacto con el suelo con el talón sino con la zona del mediopie o antepie. Al entrar de talón, como han demostrado diferentes estudios biomecánicos, generamos demasiado impacto en la rodilla y en la rodilla.

Por el contrario, un apoyo de metatarso, de mediopie, es mucho mejor para prevenir esta sobrecarga articular, además de ser más eficiente desde el punto de vista de la economía de carrera. Sin embargo, si no estamos acostumbrados, es lógico que al principio se nos cargue más esa zona baja de la pierna, tal y como te comentaba anteriormente. Eso sí –aclara Álvaro González-, encima de una cinta, si trabajamos nuestra técnica y no estamos acostumbrados a ello, también notaremos esta sobrecarga muscular. Por último, hay que tener en cuenta que el deslizamiento en sentido inverso de la cinta inhibe, de forma parcial, el uso de algunos músculos como los glúteos.

Correr en cinta no tiene por qué provocar lesiones, lo más importante es cuidar la técnica y la preparación muscular

¿Podemos afirmar que correr en cinta puede ser una fuente de lesiones? (¿o qué hay de cierto en esta afirmación?)

No tiene por qué. Y es que la gente que corre al aire libre, en asfalto, tiene una alta probabilidad de lesionarse si no lo hacen con la técnica adecuada y con la preparación muscular adecuada. Lo ideal, por lo tanto, no es correr ni en cinta ni en asfalto, sino hacerlo en el campo, sobre una superficie amortiguada como césped, tierra o similar. Lógicamente, no todo el mundo puede tener acceso a este tipo de superficies, pero, en la medida de lo posible, sería aconsejable hacerlo. Mucha gente se pone a correr como si esta especialidad fuera la forma más fácil de practicar deporte. Correr, como cualquier otro deporte como el ciclismo o la natación, tiene su técnica.

¿Hay un tiempo máximo recomendable para correr en cinta? (¿30′ por ejemplo?)

No hay un tiempo máximo, sino que lo adecuado es que la cinta se use lo menos posible dentro de todos los condicionantes antes comentados de tiempo, técnica, musculatura y posibilidades personales de cada uno. De hecho, no hay que fiarse en exceso de los tiempos y los números que conseguimos en la cinta a la hora de establecer posibles marcas o ritmos tipo para una carrera en concreto, ya que variables como el viento, la variedad del terreno o la postura no juegan el mismo rol y eso puede influir, en positivo, sobre nuestro tiempo final. Las carreras no se hacen encima de una cinta y los entrenamientos deben ser lo más reales y parecidos posible a las condiciones con las que nos encontraremos durante la prueba. De esta forma, mi opinión es dejar la cinta para entrenamientos muy específicos y para aprovechar las ventajas que ésta nos ofrece a la hora de programar nuestro sesión al dedillo.

¿Es la cinta de correr un buen lugar para poder mejorar nuestra técnica de carrera (incluso mejor que correr en asfalto)?

(Duda un ápice antes de responder). En realidad, la técnica de carrera se puede trabajar en cualquier sitio. Lo que yo recomiendo, y de hecho he practicado en mi tarea como entrenador, es practicar la técnica de carrera encima de una superficie amortiguada, en el parque, sobre césped, tierra lisa… y, sobre todo, que sea un terreno estable y no tan duro como el asfalto. En este tipo de suelos, menos agresivos, llevaremos a cabo un trabajo más eficiente y correcto. Tal y como te he comentado anteriormente, sí podemos llevar a cabo un trabajo de técnica de carrera sobre una cinta. Sin embargo, personalmente, no lo recomendaría.

¿Hasta qué punto podemos extrapolar las cifras que logremos entrenando en cinta?

Tal y como te he comentado previamente, lo suyo es llevar a cabo los entrenamientos encima de la superficie en la que vamos a competir. Y nos pone un ejemplo concreto. Una persona que corre en cinta a 3’30 min/km, difícilmente podrá hacerlo en asfalto, debido a que dentro de un gimnasio no existen una serie de variables –ya comentadas- que sí tendremos al aire libre. La cinta lleva una inercia y ya desplaza, en su propio movimiento, a nuestro pie hacia atrás. En las cintas con motor, el tapiz rodante nos ayuda a desplazar nuestro pie. Esto genera que podamos llevar un ritmo más alto en la cinta que después encima del asfalto, y ya no te digo si en lugar de ser una superficie llana tiene una ligera subida. Nos costará mucho más aguantar el ritmo, ya que la implicación muscular es mayor.

Las curve son cintas mucho más reales y nos permiten un trabajo mucho mejor que una cinta de correr típica de toda la vida

Por otra parte, hay que tener en cuenta que todos los argumentos a favor y en contra que he citado anteriormente, se refieren a cintas de correr con motor. Ahora mismo, en el mercado empiezan a tener más relieve las curve, con tapiz de inercia. En este caso, estamos ante un artilugio brutal, ya que la curvatura de la cinta hace que variemos un poco la zancada y mejores ligeramente nuestra técnica. El tapiz se mueve con la inercia que generamos nosotros mismos con la zancada. Va a ir tan rápido como lo que puedan correr nuestras piernas, desaparece la inercia de las cintas con motor. Las curve son cintas mucho más reales y nos permiten un trabajo mucho mejor que una cinta de correr típica de toda la vida. En este caso, sí estamos ante el mejor entrenamiento indoor que podemos efectuar, ya que están más amortiguados y son mucho mejores a nivel articular.

 

 


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