RUNNING

Correr es más una actitud que no aptitud

Runfulness: cuando correr es sólo parte del camino

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El runfullness o método Walden puede servir para crear un método propio para que el corredor o corredora trote de forma feliz, consciente y sepa los motivos por los cuales practica esta actividad.

(21-10-20). El Runfulness –también conocido como método Walden- es una corriente dentro del mundo del running que busca lograr el bienestar entrenando. Pero no sólo de nuestro cuerpo, sino también de nuestra mente. Supone, por lo tanto, ir un paso más allá dentro del mundo del correr y otorgar a esta actividad un valor añadido, más allá de lo físico.

La artífice del Ruunfulness o método Walden es Pilar Amián, que cree fervientemente que las actividades como el running pueden afrontarse de forma “diferente”. En este sentido, deja claro que los partidarios del Runfulness “no se ejercitan para correr más rápido o para batir un tiempo concreto, sino que correr, en sí mismo, es el camino”.

Para ampliar nuestros conocimientos en este camino concreto que supone el Runfulness, hemos hablado con la instructora de este método en Barcelona, Carolina Guillén, que además también es psicóloga del deporte y ferviente runner. Ya ha llevado a cabo un workshop para dar a conocer esta tendencia que, a su modo de ver, “va a ir a más en los próximos meses en un avance que seguro va a ser imparable”. Salir a correr bajos los preceptos del Runfulness supone “correr al ritmo de las emociones, buceando en nuestro interior y beneficiándonos de todas las creencias orientales inspiradas en la respiración oriental y en el mindfulness”. Por lo tanto, “sólo podemos obtener beneficios de ello, sin ninguna contraindicación”.

Y, en la misma línea de lo expuesto anteriormente por Pilar Amián, Guillén deja claro que “no buscamos logros deportivos, aunque no los obviamos, sino que nos centramos en adoptar una nueva filosofía de vida y correr de una manera consciente”. Por lo tanto, una actividad como el correr es sólo una herramienta para ser felices y no un fin en sí mismo. “La idea fundamental es que Oriente y Occidente se cojan de la mano para volcar en el movimiento todos los conocimientos que se tienen sobre meditación, respiración, Chi kung y técnica de carrera” nos cuenta una de las pocas instructoras del método Walden que, por ahora, existen en nuestro país. Por lo tanto, “cuando corremos ponemos en conjunción cuerpo y mente”, al unísono.

las 5 fases del runnfullness

El método Walden se desarrolla en 5 fases distintas en las que el objetivo esencial es combinar los planos del entrenamiento –físico y mental- a través de “poner los 5 sentidos en cada movimiento que realizamos”. “No se trata  de correr con una intención sólo deportiva, resultadista, sino ir un poco más allá, al interior de nosotros mismos para galopar al ritmo que dictan y exigen nuestras emociones”, relata la instructora. Dichas fases son las siguientes:

  • La respiración, a través de la cual “enseñamos una técnica de respiración diafragmática” explica Guillén
  • Mindfulness. No deja de ser otra cosa que “correr de manera consciente” a través de la respiración. En otras palabras, no deja de ser “meditación en movimiento”. Una forma fácil y sencilla, por ejemplo, de lograr correr meditando es “contando nuestras respiraciones”
  • La interocepción o, lo que es lo mismo, escuchar al propio cuerpo, la armonía. “Se trata de coser el movimiento con la respiración” ejemplifica la instructora, inspirándose en el Chi kung
  • La postura. Saber correr en una postura correcta es básico y a este detalle también le presta mucha atención el Runfulness
  • Las visualizaciones. Se trata de una herramienta usada en muchos deportes. Como psicóloga deportiva, Carolina Guillén señala que “usando las visualizaciones, muchos deportistas pueden dar un salto cualitativo en sus especialidades y en su rendimiento”

De esta forma, podemos ver las influencias y fuentes de inspiración del método Walden y cómo éste las une “para crear un método propio para que el corredor o corredora trote de forma feliz, consciente y sepa los motivos por los cuales practica esta actividad”. De esta forma, “el running se puede convertir en una forma de vivir la vida”, sentencia Guillén. En este sentido, aconseja a los corredores y corredoras a que “se sumen a esta tendencia creciente, ya que el primer paso es saber correr y respirar de forma adecuada”. De hecho, “uno de los problemas principales de la gente cuando empieza a correr es que no sabe respirar adecuadamente” apostilla esta también corredora de running y trail running.

LA RESPIRACIÓN, CLAVE

“La respiración es la fuente de energía, la gasolina, del running” nos deja a modo de mantra. Se trata de un primer paso para que, posteriormente, “se pueda unir esta respiración con los pensamientos de cada uno y con la consiguiente concentración, evitando pensamientos negativos”. “Se trata de comodines –nos cuenta Carolina Guillén- para superar los malos momentos y baches que podamos tener” cuando corremos. Esto es, mecanismos psicológicos a los que podemos acudir en determinados momentos de nuestras competiciones/entrenamientos, cuando nos sentimos bloqueados. Lo mismo ocurre, con el mismo efecto, con las visualizaciones, ya que “nos pueden dar alas y ver el poder que tiene la mente para darnos un plus extra de fuerza”.

El Runfulness combina las técnicas del entrenamiento físico de toda la vida con otras de entrenamiento mental

En realidad, es muy fácil “y no es preciso tener un nivel previo”. Eso sí, “muchas veces, los avances se ven más rápido en los runners principiantes que en el caso de corredores y corredoras más avezados”, concreta la formadora. De hecho, en las próximas semanas, Guillén va a encargarse de dar a conocer más todavía el método Walden vía workshops –aunque gracias a este artículo podréis haceros ya una idea bastante concreta-. El Runfulness, tal y como hemos expuesto con anterioridad, combina las técnicas del entrenamiento físico de toda la vida con otras de entrenamiento mental, especialmente las derivadas de la práctica oriental. En este sentido, Guillén aboga por tener claro que “correr es el camino, el medio para transformar nuestras vidas y poder conseguir todo aquello que nos queramos proponer”.

Correr es más una actitud que no aptitud, podemos discernir de las reflexiones de la especialista. De alguna forma, el método Walden desea hacer visible lo que damos por supuesto: “ser conscientes de porqué corremos y cómo corremos a todos los niveles, no sólo físicamente, sino también de sentimientos y sensaciones”. Es decir, “que seamos conscientes de determinadas actividades que hacemos de forma inconsciente y que son necesarias para poder correr”. Guillén se refiere a elementos concretos como inspirar, espirar, meditar, vigilar nuestra postura, tener un control sobre el movimiento y también sentir nuestro cuerpo. De esta forma, gracias al control que podemos establecer sobre todos estos elementos, tendremos el control de la situación, para que todos estos movimientos “trabajen en nuestro beneficio en lugar de no contribuir a nada”.

 


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