RUNNING

Claves para entrenar y motivarse en esta época del año

Cómo sacar partido a correr en invierno, y en pandemia

“Los campeones del verano se forjan en invierno”

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El preparador físico Eduard Barceló ofrece una serie de consejos para ver el invierno como una época idónea para mejorar nuestro rendimiento, incluso en pandemia.

(17-2-2021). Invierno y pandemia por coronavirus. Se trata de un cóctel que puede finiquitar incluso al corredor más motivado. El clima no es el más atrayente para salir al correr, tampoco la situación actual del país, en plena pandemia y con algunas comunidades como Galicia y la Valenciana, que obligan a hacer deporte con mascarilla. A pesar de ello, desde CMDSport Running queremos lanzar un mensaje positivo y levantaros el ánimo: el deporte es vida. Y ahora, más que nunca.

Durante los meses de invierno, los días son más cortos, las horas de luz escasas, y las temperaturas gélidas. Sí, tres obviedades que ponen de manifiesto que entrenar de diciembre a marzo debería suponer un plus. Y, en realidad, “así es”, tal y como nos comenta el preparador físico especializado en actividades de resistencia Eduard Barceló. “Y aún más en la coyuntura actual, en la que las competiciones no son más que recuerdos muy lejanos, sin saber realmente cuándo podremos volver a competir”. En este contexto, es lógico y normal “sentir cierta depresión emocional y física”, además también de “una pérdida de confianza”.

En función de cómo lo afrontemos, el invierno puede resultar una larga travesía por el desierto o bien una oportunidad para renacer. Es lo que Winston Churchill (ex primer ministro británico) definió a la perfección con esta frase sucinta: “Las dificultades dominadas son oportunidades ganadas”. Es exactamente la misma visión que comparte Barceló. En este aspecto, pues, “deberíamos afrontar el momento actual como una oportunidad de mejora, que nos haga mantener el desarrollo físico, gracias al entrenamiento cruzado o al hecho de trabajar nuestras debilidades” para convertirlas en nuevas fortalezas de nuestro perfil deportivo.

“Los campeones de verano se forjan en invierno”

A las complicaciones habituales de esta época del año, hay que añadir la incertidumbre de qué va a ocurrir en este 2021, en función de la evolución de la pandemia por el Covid-19. Algunas carreras de primavera se están aplazando ya para el otoño (es el caso de la MIUT de Madeira, que pasa de abril a noviembre). Otras (la Olla de Núria) mantienen su apuesta para junio. ¿Quién tiene la razón? Qui lo sa, que dirían los sabios latinos. Sin embargo, “es mejor apelar al optimismo y ver estas dificultades como oportunidades y pensar que sí podremos volver a competir pronto”. “Ojalá sea en primavera”, vaticina el también preparador físico de Núria Picas.

“Los campeones de verano se forjan en invierno” nos deja caer Eduard. Puede parecer una mera frase motivacional, pero su significado va más allá de ser un simple lema. En este sentido, y teniendo en cuenta su amplia experiencia dentro del mundo del entrenamiento y también como deportista multidisciplinar y aventurero, Barceló opina que hay dos tipologías muy diferenciadas de deportistas a la hora de afrontar este viaje por los meses más fríos del año. Cada tipología de deportista, pues, “tiene un enfoque del entrenamiento en período invernal distinto”. Vamos a ver cuáles son sus características.

1. El trabajador incansable.

Para este arquetipo de deportista, no importa la estación del año, ni el frío, ni el momento, ni la falta de carreras. “Suele tener siempre un nivel de motivación alto”. Además, es consciente que la tenacidad como bandera le devolverá sus resultados, con creces, “a medio y largo plazo”. Disfruta del entrenamiento per se, sin necesidad de competir. “Le gusta hacer deporte, correr, montar en bici, esquiar… por lo que le reporta cualquiera de estas actividades a nivel personal y de emociones y vivencias”, admite el entrenador. Teniendo en cuenta este perfil, Barceló considera que hay una serie de aspectos que “son más fáciles de trabajar con un atleta que responde a este perfil”. Y estos son:

  • La fuerza y la velocidad. Muchas veces, “los deportistas de resistencia olvidan ambas cualidades físicas, básicas para ganar resistencia muscular y eficiencia técnica”, advierte Eduard. De esta manera, una persona motivada –asesorada por un especialista- “debería trabajarlos en este momento de la temporada”. Una manera fácil de hacerlo son los circuitos de entrenamiento típicos de cross training, en los que se combina el trabajo de fuerza con el cardio, con poca pausa y “una alta eficiencia entre el tiempo dedicado y el tiempo concreto de la actividad”.
  • La técnica (de la disciplina en la que competimos). En plena temporada, con el cansancio acumulado y las sesiones de entrenamiento específicas, “es complejo encontrar un huevo para trabajar este aspecto”. De esta manera, podemos aprovechar estas semanas invernales para “mejorar nuestra técnica e incrementar la eficiencia de carrera”. ¿Qué lograremos con ello? “Pues corregir las debilidades técnicas que, a la postre, supondrán una mejora futura”, relata Barceló.
  • La resistencia de base. Hay otras actividades que nos pueden dar una elevada transferencia en nuestro deporte concreto. Son los popularmente conocidos como entrenamientos cruzados. Por ejemplo, el esquí de fondo o el esquí de travesía puede ser una gran alternativa para los aficionados al trail running. Con este tipo de actividades de transferencia “entrenaremos la capacidad y la potencia aeróbica de una forma diferente a la habitual”.   

2. El competidor nato: sin competir siempre cuesta entrenar

“Este tipo de deportistas siempre suponen un reto intelectual para el entrenador”. Así de diáfano se muestra el también autor del libro ‘Entrenamiento para ultra trail: cómo sobrevivir a una carrera de larga distancia’. No se trata tanto de una cuestión de trabajo, ambos tienen que entrenar por igual, “sino de motivación, de buscar ciertas competiciones que sean como zanahorias en el camino”. Y esto, ante la perspectiva actual sin pruebas en el horizonte, “redobla el desafío para cualquier preparador. Se trata, pues, “de simular algún tipo de entrenamiento como competición y que pueda ejercer, salvando las distancias, ese poder en forma de acicate que tienen las carreras. 

“El competidor nato es el que puede estar más en una situación de peligro ahora mismo”, se sincera Eduard. “Llevar a cabo una planificación fundamentada en competiciones, en rendir al máximo en un día y un momento determinado, es difícil de planificar”. En su caso, trata de abstraerse de la realidad y ser positivo, pensando que “algunas de las carreras ya programadas para los meses de primavera sí van a poder disputarse finalmente”. “No nos queda otra, a mí como entrenador, ni tampoco a este tipo de competidores natos, ávidos de quemar calorías y energía en una competición específica”, reflexiona en sus propias palabras.

Al mismo tiempo, cuando una puerta se cierra, otra se abre, que escribió Miguel de Cervantes. Por lo tanto, el contexto actual quizás puede suponer un replanteamiento de nuestra vida deportiva e incluso abrazar el rol del trabajador incansable. “Es complejo que un deportista muy competitivo, que basa su motivación en el resultado, pueda cambiar rápidamente”. Y es que, sigue explicando Barceló, “esta motivación es algo intrínseco, que supone un buen motor para actuar, siempre y cuando existan todos los condicionantes”. No obstante, y volviendo al principio, “sí es una buena oportunidad para transformar las dificultades en nuevas certezas y abrirse al mero hecho de entrenar buscando el máximo disfrute”.

Consejos claves para una actividad deportiva invernal

Sea cual sea tu perfil de deportista, Barceló recuerda una serie de aspectos fundamentales que no debemos olvidar durante estas semanas de más frío en las que deberíamos seguir “entrenando de forma más o menos organizada y planificada”, independientemente del porvenir que nos tiene deparado la pandemia. Los matices a recordar son:

  • Equiparse de forma adecuada para la actividad que vayamos a realizar (recuerda que la cabeza, las manos y los pies son las zonas más sensibles al frío)
  • Tener cuidado con las superficies deslizantes (ya sea corriendo o yendo en bici pueden ocasionar más de un sobresalto)
  • La progresión en los entrenamientos debe ser pausada
  • Hay que hidratarse y comer de forma adecuada en concordancia con el clima en el que vivimos. Hay que recordar –advierte Eduard- que “con el frío solemos gastar más y necesitamos, por lo tanto, mayor aporte energético”
  • Empezar la actividad de forma paulatina, con un ritmo cómodo y realizando un buen calentamiento. Hay que tener en cuenta que “el ambiente más frío genera un retraso en nuestro cuerpo a la hora de alcanzar la temperatura óptima de funcionamiento”. Y el preparador deportivo especializado en actividades de resistencia arguye que “no calentar correctamente implica un descenso en el rendimiento e incrementa, además, el riesgo a lesionarse”

 

Información de contacto:

info@eduardbarcelo.com

www.eduardbarcelo.com


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