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Análisis del futuro del atletismo español tras Londres 2012

Pablo Villalobos: “No se puede seguir motivando a los atletas con el palo y la zanahoria”

(20-8-2012). Londres ha apagado su pebetero, pero las chispas de lo acaecido en estos Juegos Olímpicos siguen alimentando corrillos y páginas de diarios, y la actuación de la Selección Española de Atletismo no está exenta. La sequía de medallas olímpicas que viene sufriendo el atletismo español parece haber levantado ampollas y avivado antiguas disputas entre una opinión pública sedienta de resultados, los propios atletas y una federación, la Federación de Atletismo, absorta por su propia crisis. Ante este panorama, hablamos con Pablo Villalobos, representante de la Asociación de Atletas del Equipo Nacional de Atletismo, quien analiza lo ocurrido en los JJOO y el futuro más próximo del atletismo español.

¿Cómo valora los resultados obtenidos por la Selección Española de Atletismo en Londres 2012?
Los resultados entran dentro de lo esperado. Habían cinco posibilidades reales de medallas y al final no se ha conseguido ninguna, aunque sí atletas en condición de finalistas. Calificar estos resultados de fracaso, como están expresando algunas personas y medios de comunicación, me parece exagerado e injusto. No se puede comparar los resultados obtenidos en otros deportes como el taekwondo, que lo han hecho excepcionalmente bien, con el atletismo, porque no estamos comparando dos deportes por igual. El atletismo es la suma de varias disciplinas muy diferentes y el análisis no puede ser el mismo.

Pero siendo realistas, la situación deportiva actual del atletismo español es complicada y no es la mejor de siempre.

¿En qué sentido?
Las pruebas en las que históricamente los atletas españoles han sido fuertes no están dando buenos resultados. Las medallas en las pruebas de fondo están difíciles de conseguir a nivel mundial con el dominio africano y teniendo en cuenta que no estamos a nuestro mejor nivel de marcas. Y en las pruebas más técnicas, donde podríamos tener más posibilidades de triunfar, no existe una apuesta fuerte. Este debería ser uno de los nichos de futuro del atletismo español. Cáceres, Cienfuegos, Peleteiro,…, serán algunos de los pilares de nuestra selección en Río y en 2020.

Durante la celebración de los Juegos Olímpicos en Londres ha habido atletas españoles que han manifestado su preocupación por falta de un relevo generacional en sus pruebas. ¿Faltan jóvenes promesas que tomen el relevo de los actuales atletas de élite?
En los Juegos Olímpicos de Londres no hemos obtenido muchos finalistas y ha habido fracasos como en la prueba de 1500 m, pero sí hemos colocado atletas entre los 16 primeros del mundo y se trata de atletas con proyección. Hay atletas que suben fuerte, que no han tenido una mala participación en Londres y para los que probablemente sus Juegos sean los de Río de Janeiro.

En cuanto a los atletas más jóvenes, si no existe un relevo generacional es porque no se ha invertido suficiente en los últimos 8-10 años en la base del atletismo. El grueso de la selección de atletismo que irá a Río será, quitando a los que se retiren en estos cuatro años, los mismos que han participado en Londres, más alguna incorporación. La creación de una nueva generación de atletas de élite es un trabajo a largo plazo.

La base de la selección actual, o de la mejor de la historia, viene del trabajo de promoción que se realizó durante y posteriormente al ciclo olímpico de Barcelona. Fue un gran empujón.

Ahora, mucho de ese trabajo de base existe por el esfuerzo de muchos clubes y entrenadores en sus localidades. Creo que desde la Federación también se debería impulsar más el trabajo de base, con seguimiento, apoyo y formación. No se puede vivir esperando que surja un superatleta que nos salve con una medalla internacional.

Los años 90 y lo que llevamos de siglo, España ha vivido la mejor generación de atletas de siempre y costará encontrar un relevo a su altura, pero sin un trabajo desde los cimientos es imposible. Desde la Federación se debe trabajar por ofrecer a los atletas y entrenadores las mejores condiciones, apoyar a los clubes para encontrar promesas y crear un calendario de competiciones que se ajuste a las necesidades de los atletas para llegar a las citas clave en la mejor forma posible.

El presidente de la Federación, José María Odriozola, ha insinuado que el problema puede estar en una falta de compromiso por parte de los atletas, que se entrenan menos que en épocas pasadas. ¿Qué opina?
Creo que se trata de una mala interpretación de los datos que recibe la Federación. No se entrena menos ni hay menos dedicación, pero no se puede comparar el atletismo actual con el de los años 90. Social y económicamente el atletismo ha perdido valor. Antes gozaba de mayor cobertura en los medios de comunicación, las marcas invertían en atletas y en esponsorizaciones, mientras que ahora la mayoría de esfuerzos económicos se vuelcan en la organización de carreras populares.

El atleta medio español con opciones de competir en campeonatos internacionales ingresa la mitad que en los años 90 o menos. Los atletas no tienen la estabilidad necesaria para dedicarse al 100% al deporte.

Y, sin embargo, Odriozola no descarta rebajar las becas a aquellos clubes y atletas que no muestren un rendimiento adecuado…
El replanteamiento del sistema de becas está más condicionado por la reducción de ayudas y presupuesto por parte del Consejo Superios de Deporte y la Federación y la falta de patrocinios que no por los resultados obtenidos.

Igualmente, la Federación no debería cargar toda la culpa sobre lo acaecido en Londres a los atletas. Esta actitud no ayuda a generar un ambiente positivo ni motiva a los atletas para que luchen por triunfar en el deporte.

A su juicio, ¿qué es necesario cambiar en la actual forma de trabajar de la Federación?
El primer paso deber ser cambiar la relación entre Federación y atletas. El método de motivación del palo y la zanahoria está anticuado, hay que buscar nuevas fórmulas e invertir en cuidar a los talentos. Estar pendiente de los atletas, de sus necesidades y brindarles apoyo en el trabajo. Motivarles y al mismo tiempo demostrarles que la Federación los respalda. Un atleta de alto nivel tarda 8-10 años en formarse y puede estar 4-8 en su máximo potencial, tirar por tierra el trabajo por una mala competición es un error.

Odriozola se jacta de tener siempre la puerta abierta para hablar con los atletas y lo hace, pero creo que no existe una comunicación positiva entre ellos y con personas que gestionan el apartado técnico de la Federación. Existen enfrentamientos entre deportistas y algunas de estas personas y eso no genera ni la confianza ni el buen ambiente necesario para que los resultados sean más positivos.

También opino que la Federación ha hecho un gran trabajo para la propia federación, ha acumulado poder y actividad que ahora peligra por las estrecheces presupuestarias. El resto del atletismo casi no existe: clubes, organizaciones profesionales… Eso es un problema ahora que "mamá federación" no puede con todo. Creo que un cambio importante en la Federación sería trabajar para que el atletismo sea más grande, no la federación en sí.

¿Diría, entonces, que ha llegado el momento de que Odriozola deje paso?
En la Federación hay cosas que se han hecho muy bien y no hay que tirarlo todo por la ventana, pero quizás sí que sería necesario que Odriozola dé paso a alguien con nuevas ideas y fuerzas renovadas. Bueno, lo que decida la Asamblea.

La imagen actual del atletismo para los aficionados se basa en el dopaje y en la mala prensa de Odriozola. Es necesario dejar paso a nueva gente que renueve esta imagen, se lo hemos transmitido a él, creo que no es positivo para el atletismo que él siga al frente, pero es una decisión suya y de la futura asamblea.

¿El atletismo español puede resurgir de sus cenizas?
Se puede si se trabaja en encontrar fórmulas más positivas, en dar una vuelta a los incentivos a atletas y a la actividad de la Federación. A nivel de atletas, existen deportistas con potencial y que intentarán llegar lejos, pero para ello son necesarios muchos años de trabajo a largo plazo que se puede ver afectado por una falta de gestión positiva.

Las soluciones existen, están ahí, pero hay que hacer un esfuerzo para encontrarlas y aplicarlas lo antes posible. Todos los problemas que han salido a la luz ahora vienen de lejos y si no se pone remedio, la situación actual se verá reflejada en los resultados deportivos dentro de 5 u 8 años.


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