TRAIL RUNNING

David Prieto, director de Ultra Pirineu, responde

Seguridad en las carreras de montaña: ¿Se podría haber evitado la tragedia china?

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A raíz de lo ocurrido en la carrera china Yellow River Stone Forest, el director de la UltraPirineu, David Prieto, analiza qué aspectos son necesarios tener en cuenta en la seguridad de este tipo de pruebas.

(26-5-2021). China vivió el pasado sábado la peor tragedia en la historia de las carreras por montaña, que se saldó con 21 corredores fallecidos y una decena de heridos. Hablamos con David Prieto, director de la Ultra Pirineu, quien analiza las medidas de seguridad que deben regir una prueba de esta índole y su experiencia al frente de este tipo de carreras.

El mundo del trail sigue consternando tras la tragedia acaecida el pasado fin de semana en un ultra maratón celebrado en la provincia de Gansu, en el noroeste de China. 21 corredores fallecieron y una decena resultaron heridos debido a las inclemencias del tiempo. Un cambio brusco en las condiciones meteorológicas, combinado con la escasa previsión de los organizadores, crearon un clima poco óptimo para el desarrollo de una competición de estas características. Es, sin ninguna duda, la mayor catástrofe de la historia en el mundo del ultra trail.

Los 100 kilómetros de la Yellow River Stone Forest han abierto un agrio debate en torno a las carreras por montaña. Una vez transcurridas las primeras horas de consternación y solidaridad, la pregunta que muchos se hacen es: ¿se podría haber evitado esta tragedia? Con el director de la Ultra Pirineu, David Prieto, trataremos de dar respuesta a ésta y otras cuestiones acerca de las medidas de seguridad que debe acometer una prueba de esta índole. Las autoridades locales han parado el golpe internacional, por ahora: revisarán todos los protocolos de seguridad.

Ni impermeable ni manta térmica

Durante el transcurso de la carrera china, un cambio repentino de tiempo llevó a 21 corredores a fallecer, algunos por hiportermia y otros por accidentes derivados de la desorientación.

La carrera empezó el pasado sábado por la mañana con un total de 172 corredores y corredoras vestidos de corto en un bosque de piedras al lado del río amarillo, un lugar turístico muy conocido del condado de Jingtai. El cielo estaba encapotado, oscuro, pero hacía calor. Ni un impermeable ni una prenda térmica entre el material obligatorio para disputar la carrera, la segunda más larga de China. El recorrido, además, no era precisamente un camino de rosas. El trayecto discurre por columnas de rocas, acantilados y tramos técnicos con grandes caídas.

A pesar del día gris y poco apacible para correr, todo transcurría con normalidad hasta el mediodía. Un cambio de tiempo repentino afectó a los corredores en la parte más montañosa y técnica del trazado, situada entre los kilómetros 21 y 30 (unos 9 kilómetros con 1.000 m de desnivel positivo). La temperatura descendió bruscamente y la lluvia, acompañada de granizo, arreció con violencia. Todo ello aliñado con fuertes ráfagas de viento. El caos se apoderó de la organización en un primer momento, sin capacidad de respuesta inmediata debido a la orografía.

Operaciones de rescate

La mayoría de los 21 corredores y corredoras fallecidos -un 12% del total de participantes- murieron por hipotermia, esperando ser rescatados. Otros, los que menos, se desorientaron debido a las inclemencias del tiempo y al borrado de las marcas del camino, y se despeñaron montaña abajo sin remedio. Las autoridades locales, según anunciaron medios chinos, movilizaron entre 700 y 1.200 personas -en función del origen de las fuentes- para las tareas de rescate. De hecho, gracias finalmente a los trabajos de estos equipos, 18 participantes fueron rescatados con vida.

La naturaleza de las víctimas afectó a todo tipo de corredores. Y es que Jing Liang, atleta de élite de 31 años que había vencido en 3 ocasiones esta competición, fue uno de los atletas fallecidos. Liang era en la actualidad, además, el corredor con el mejor ranking ITRA de toda China. Según el rotativo People’s Daily, otra de las víctimas fue Guan-Jun Huang, otro corredor profesional chino de carreras por montaña. Por lo tanto, tanto los corredores populares como los atletas que lideran el panorama chino del trail resultaron afectados por igual.

Preguntas buscando respuesta

Tal y como han relatado algunos corredores en los medios locales, la mayoría de los atletas pudo retroceder y buscar refugio, por suerte. Incluso algunos crearon grupos protegiéndose entre ellos con el uso de la manta térmica -ésta sí estaba dentro del material obligatorio para participar-. Llegados a este punto, y contados todos los hechos, se nos aparecen una serie de interrogantes: ¿se podría haber anticipado el cambio de tiempo? ¿los organizadores deberían haber modificado el recorrido? y ¿era suficiente el material obligatorio y la seguridad de la prueba?

El material obligatorio

Cuando se habla del material idóneo para participar en una ultra, siempre se parte de la premisa del mejor de los casos. Pero lo que deberíamos hacer es ponernos, precisamente, en el peor escenario. Y cuestionarnos si siempre llevamos el material adecuado, no pensado para una situación ideal de competición, sino trasladándonos al peor de los escenarios posibles: sufrimos un accidente y estamos esperando a que nos vengan a rescatar. ¿Cuál era, pues, el material obligatorio solicitado a los 172 participantes del Yellow River Stone Forest? Ahí va:

  • Chip / Dorsal / GPX Track / GPS Tracker / Frontal / Bidones agua (1 litro) / Silbato / Teléfono / Manta térmica

9 herramientas obligatorias para poder tomar la salida en este ultra de 100 kilómetros. Asimismo, en la página web de la organización también se recomendaba el uso de otro material, pero en este caso no tenia el carácter obligatorio. Es el siguiente:

  • Electrolitos, agua y geles energéticos / Gorra / Gafas de sol / Barritas y gominolas / Buff / Bastones / Equipo de primeros auxilios / Chaqueta

Por lo tanto, salta a la vista el que podría haber sido el primer gran error de la organización. Ante una previsión de tiempo lluvioso, no incluyeron entre el material preceptivo ni una chaqueta impermeable ni tampoco una prenda térmica. O incluso unos guantes. El cambio brusco de tiempo, con chubascos fuertes, viento y granizo quizás fuera difícil de prever. Hay que tener en cuenta que la meteorología no es una ciencia exacta. Sin embargo, teniendo en cuenta el número de kilómetros y la previsión de lluvia, el material obligatorio se reflejó como insuficiente.

Si algo ha puesto de manifiesto esta tragedia es que a la montaña siempre debemos ir preparados, con el material necesario

La experiencia de David Prieto (Ultra Pirineu)

Antes de hacer ninguna valoración, el director de la Ultra Pirineu (UP) quiere dejar clara “la consternación que hemos sufrido al conocer esta noticia”. Al mismo tiempo, es muy prudente a la hora de hacer una valoración exhaustiva, “ya que estoy seguro de que nos falta una parte importante de información para emitir un juicio de valor”. David Prieto deja claro que “si algo ha puesto de manifiesto esta tragedia es que a la montaña siempre debemos ir preparados, con el material necesario”. Sea éste obligatorio o no por parte de la organización.

En este sentido, nos cuenta la propia experiencia vivida en la edición de 2013 desde la mítica prueba con salida y llegada en Bagà. Tras el fallecimiento de una corredora en 2012, “cambiamos algunas de las pautas en el material y lo que antes era recomendable pasó a ser obligatorio”, explica. Y prosigue. “Nunca nos ha gustado tener que hacer de policías, pero, en ocasiones, no te queda otra opción”. Pues bien, un año después de la triste muerte de Teresa Farriol, “expulsamos de la carrera a unos 100 participantes por no llevar el material obligatorio preestablecido”.

La política de la UP “es venir al día de la carrera con todo el material obligatorio necesario”. Posteriormente, “en un último momento, y en función de nuestra propia previsión, ya descartaremos material”. De esta forma, “evitamos que los corredores viajen sin una prenda que después sea necesaria y, en caso de no tenerla, pueda ocasionarles quedar excluidos de la competición”. Prieto incide, especialmente, en la necesidad de tener en cuenta que “el material obligatorio tiene un sentido concreto, la seguridad, y no es un capricho de ningún organizador de carreras”.

Previsión del tiempo

Después de un suceso de este tipo, “está claro que todo el mundo quiere buscar culpables”. No obstante, “antes de culpabilizar hay que poner encima de la mesa muchos otros factores, y no sólo hablar del material obligatorio”. En este punto, Prieto señala directamente a la previsión meteorológica que tuvieran en sus manos los organizadores. “Tener una previsión del tiempo fiable es fundamental cuando organizas un evento de este tipo”. En el caso de la UP, “disponemos de nuestra propia previsión, lo que nos permite acotar mucho más las decisiones a tomar”.

Siguiendo con esta explicación acerca del tiempo, Prieto lanza otra cuestión: ¿este tipo de fenómenos meteorológicos son habituales o excepcionales en esta zona del noroeste de China? “Quizás un fenómeno así no se podía prever”. Y pone encima de la mesa un ejemplo extremo con la isla de Mallorca como protagonista. “En una carrera por la Serra de Tramuntana, en pleno mes de julio, el organizador no pedirá, en ningún caso, el uso de un impermeable o una prenda térmica como requisito sine qua non para tomar la salida si hay una previsión de sol”.

Capacidad de respuesta

La experiencia de Prieto en la ultra catalana deja claro el rol nuclear que juega el Centro de Mando (CECOR), punto desde el que se gestiona toda la organización de la carrera. “Cualquier tipo de actuación se coordina desde este punto, por lo que podemos tener una respuesta rápida y efectiva ante cualquier eventualidad que pueda surgir”, relata en sus propias palabras. “Todos los puntos del recorrido están conectados por radio, por lo que podemos hacer también un seguimiento en directo, en tiempo real, del transcurso de la misma prueba”.

La génesis de la Ultra Pirineu “es ser autónomos”, por lo que disponen de sus propios equipos sanitarios y de emergencia. No obstante, “también estamos en permanente comunicación con Mossos d’Esquadra y 112 en caso de necesidad extrema”. Por la información que tenemos y que hemos podido aglutinar, la Yellow River Stone Forest no disponía, como tal, de un centro de características similares al CECOR. En el caso de la UP, un centenar de personas “se centran y trabajan exclusivamente por y para la seguridad de todos los participantes de la prueba”.

Y volvemos a la fatídica edición de 2012. Fue un año que “supuso un antes y un después en la organización de nuestra carrera, pero no sólo por el triste fallecimiento de Teresa, sino también por las condiciones meteorológicas extremas y más fuertes de las previstas”. Dichas condiciones “nos obligaron a evacuar a más de 700 participantes en pocas horas y en alta montaña”. Toda la evacuación se coordinó desde el citado CECOR. “Aplicamos el plan de emergencia previsto con la mayor rapidez posible”. Y desde entonces, “a partir de 2013 aplicamos cambios que aseguraran que los participantes llevaban el material obligatorio que tocara”. ¿Cómo? “Determinando como obligatorio el material máximo por defecto, para pasar a reducirlo, o no, una horas antes de la carrera en función de la meteorología.  Además de comenzar a aplicar controles de material más rigurosos llegando a descalificar a todos los que no lo llevaran”, recuerda Prieto, quien matiza que estas novedades se introdujeron porque “muchísimos participantes no iban equipados como debían”, si bien, “ese no fue el caso de Teresa”.

Seguridad de la prueba

“La seguridad de los corredores es el factor primordial cuando organizas una carrera como Ultra Pirineu”. Es “nuestro principal caballo de batalla”. La seguridad “lo vertebra todo, desde el primer momento en el que se inscribe un corredor, con preguntas concretas (sobre la experiencia previa, acompañantes, etc.) hasta el mismo día de la carrera”. Está claro que “la función de un organizador es minimizar cualquier imprevisto”, apunta Prieto. Y asevera que “la seguridad está por encima de todo, incluso de la celebración/anulación de la carrera si es preciso”.

Como decíamos al principio, las autoridades locales han puesto en marcha una investigación para esclarecer, con todo tipo de detalles, los errores cometidos hasta tener que lamentar el peor episodio de la historia en el mundo de las carreras por montaña. Claro está que dicho suceso, en una gran parte evitable, no volverá a repetirse. Y de dicho estudio saldrá un antes y un después dentro del mundo del trail running en China. Un país en el que esta disciplina ha crecido de forma exponencial en la última década, tanto a nivel de corredores como de organización de eventos.


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