TRIATLÓN

Pep Sánchez: “soy un adicto a la ultradistancia”

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Pep Sánchez se reconoce satisfecho del reto culminado "porque hasta ahora nadie lo había hecho". Es el primer 'Ultraman nonstop'.

(11-5-2016). Menos de una semana después de volver de la Titan Desert, Pep Sánchez se embarcaba en un reto sin igual. Completar un Ultraman de un tirón, es decir, 420 quilómetros en bici, 10 quilómetros de natación y 2 maratones. Nadie lo había conseguido antes. Hasta que llegó él.

37 horas 37 minutos y 59 segundos para entrar en la historia de la ultradistancia. ¿Cómo te encuentras ahora mismo, cuando han pasado 3 días de la culminación de esta bestialidad?

Estoy muy feliz por haber completado mi objetivo de este Ultraman en formato Nonstop. Hasta ahora, nadie había hecho los 420 quilómetros en bici, los 10 quilómetros de natación y los 84 quilómetros de correr, y todo ello sin parar, de tirón. Tenía la ilusión de hacerlo y ahora mismo estoy muy contento, por el final feliz, y por haber podido completar la prueba. No ha sido ni más ni menos dura de cómo me la había imaginado previamente.

Y eso que durante el reto tuvisteis que adaptar el recorrido sobre la marcha.

Empezamos por la bici, en lugar de la natación, porque el mar estaba muy movido. Y después de los 420 quilómetros de bici, tras 19 horas, seguía igual. De hecho, este mismo fin de semana, se tuvieron que suspender algunos triatlones por culpa del fuerte oleaje y la presencia de bancos de medusas. Así pues, buscamos la solución y decidimos nadar los 10 quilómetros en una piscina de 25 metros. Unas 4 horas para después poder correr los dos maratones consecutivos que me faltaban para completar la distancia total.

Hacer 400 largos en una piscina de 25 metros es muy duro a nivel mental, es una brutalidad

Cuando terminaste el sector de bici, viste nuevamente que el mar seguía impracticable, e incluso peligroso, para un reto así. ¿Fue el momento más complejo a nivel anímico?

Hacer 400 largos en una piscina de 25 metros es muy duro a nivel mental, es una brutalidad. Además, el cuerpo no estaba lo fresco que suele estar cuando en un Ultraman afrontas el sector de natación, que siempre suele ser el primero. Fue una lucha, sobre todo, contra el aburrimiento y contra el sueño. Debía estar concentrado para no dormirme mientras nadaba tras toda una noche pedaleando. Fue duro, pero esta decisión fue la mejor. Además de evitar el peligro de las olas, también pudimos combatir la baja temperatura del agua del mar. De hecho, durante la bici ya tuve un pequeño episodio de hipotermia. Pasé mucho frío, ya que me mojé en varias ocasiones. Y, con tantas horas, el cuerpo se debilita y poder nadar en una piscina era mejor, aunque psicológicamente más difícil.

¿Hay algún momento en concreto del Ultraman Nonstop en el que dudaste de si podrías completar toda la distancia?

(Se lo piensa). La verdad es que no. No pasé ningún momento tan dramático como para tener que dejarlo. Tampoco tuve ningún contratiempo mecánico. Eso sí, pasé algunos instantes malos, de pájara y, sobre todo, de sueño. Pero no supusieron ningún problema grave como para tener que abandonar. Aún así, al terminar el sector de bici, cuando vi cómo estaba el mar, pensé en dejarlo e irme hacia casa. Tenía la excusa perfecta para no continuar. En esos momentos buscas la solución fácil, ya que había pasado un mal momento con la bici. Pero comí un poco, me recuperé, y gracias a la ayuda del equipo y de los amigos encontramos una solución para hacer la natación en la piscina municipal de la Ametlla de Mar. Encontramos un nuevo camino y, por lo tanto, el reto continuaba.

Sigo teniendo en mente el proyecto de subir 12 cimas de más de 3.000 metros en la zona del Valle de Arán

Dices… “y el reto continuó”. Pero, ¿y ahora? Tras todo esto ¿qué?

Ahora, lo más importante es la recuperación. Sin embargo, es probable que este fin de semana participe en La Rioja Bike Race, en Logroño. Es una prueba a la que no debería ir, ya que no puedes competir cada semana. Pero me comprometí con unos amigos antes de cerrar la fecha definitiva del Ultraman Nonstop. Por lo tanto, me tomaré los 3 días de mountain bike con mucha calma y a intentar disfrutar al máximo. Por otra parte, sigo teniendo en mente el proyecto de subir 12 cimas de más de 3.000 metros en la zona del Valle de Arán en modo multideporte (esquí de montaña, bicicleta de carretera y mountain bike) y con unas 30-40 horas de duración. Es un proyecto que llevo preparando todo el invierno.

De hecho, ya hablamos de ello en una entrevista anterior con CMDSport. ¿Tienes ya alguna fecha cerrada o prevista, teniendo en cuenta aún el buen estado de la nieve en la zona?

No descarto hacerlo antes de que llegue el verano. Como bien dices, aún hay buena nieve en altura, y es posible que lo intente a finales de mayo o principios de junio.

El vacío que te queda después de un reto así es tan grande que el único ‘parche’ posible es buscar otro objetivo

Leyendo estas líneas, muchos lectores pueden preguntarse: ¿por qué lo haces¿ ¿A nivel personal, qué hay detrás de todos estos retos?

Me gusta el deporte y esto no deja de ser una adicción más de la vida, mejor o peor. Hay quien es adicto al alcohol, otros al tabaco o incluso a las drogas. En mi caso, tengo una adicción por la ultradistancia. Los corredores de utradistancia estamos acostumbrados a que nos cataloguen de locos. El vacío que te queda después de un reto de estas características es tan grande que el único ‘parche’ posible es buscar otro objetivo. Y otro motivo por el cual seguir entrenando cada día. A nivel personal, todo este tipo de retos colman mis ansias. Seguramente no son del todo saludables, pero, al fin y al cabo, sigo recuperándome bien y me siento un punto más fuerte cada vez. Si al final resulta que vivo 10 años menos, pero he podido hacer todo lo que me planteado, pues supongo que habré vivido con la máxima intensidad, y como a mí me gusta.

En un Ultraman, los ritmos son muy ‘diesel’

¿Hay alguna parte de tu cuerpo que haya protestado de forma específica durante este Ultraman Nonstop?

La verdad es que no. Estoy bastante bien, con las agujetas clásicas. Considero que es peor correr un maratón a tope, a un ritmo máximo, que completar este tipo de carreras. En un Ultraman, los ritmos son muy diesel y el impacto es mucho menor. Es una cuestión de saber dosificarse, de comer y beber bien y saber dominar la cabeza, que juega un papel primordial. Lo único a destacar es que he terminado con la planta de un pie, en la zona lateral, maltrecha. Pero ello se debe a que quizás no llevaba los quilómetros necesarios para afrontar los dos maratones seguidos, ya que este invierno he cogido mucho más la bicicleta y no he corrido tanto.

¿Has hecho un cálculo de las calorías que has quemado en total?

En esta ocasión, no lo he mirado. Pero en una prueba similar, cuando completé los 1.000 quilómetros en bici de carretera en el circuito de Montmeló, el desgaste calórico fue de alrededor de 40.000 calorías para 39 horas de reto. En este caso, habrá sido similar. Está claro que no puedes reponer todas estas calorías y el cuerpo se va desgastando y comiendo así mismo para que el estómago aguante. Cuando llega un momento en el que ya no puedes comer, en mi caso lo que hago es tomar batidos de carbohidratos, combinados con alimentos que puedas asimilar bien. Y si empiezas con 80 quilos y terminas con 75, pues tampoco pasa nada, ya que lo recuperas posteriormente.

 

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