TRIATLÓN

Entrevista al nuevo subcampeón del mundo de triatlón

Mario Mola: “El que cree que lo sabe todo, que lo ha ganado todo, tiene poca vida por delante”

Mario Mola (izquierda), junto a Javier Gómez Noya, tras proclamarse campeón y subcampéon del mundo de triatlón. (Foto: Delly Carr/Triathlon.org)

(10-9-2014). Más que nadar, ir en bicicleta y correr, parece que lo suyo es subir escaleras. O, mejor dicho, peldaños del podio. Del tercero ha pasado al segundo. En 2014, Mario Mola ha terminado las Series Mundiales de triatlón alzándose con el subcampeonato. Superando al británico Jonathan Brownlee y mejorando el tercer lugar de la temporada pasada. En el futuro, para llegar a lo más alto deberá batir al mejor, a Javier Gómez Noya. Mola lo tiene claro: “Javi sólo dejará de ganar cuando él mismo quiera”. De Mario Mola, siempre se ha dicho que es la promesa del triatlón español. Con 24 años, el mallorquín ya se ha hecho mayor. Aun así, no le disgusta el calificativo de promesa. Sigue aprendiendo. Sigue disfrutando. Mola sigue entonando su particular escalera hacia el cielo. Maestro, que la música no pare de sonar…

Has acabado la temporada subiendo un peldaño en el podio del Campeonato del Mundo: subcampeón después de desbancar al británico Jonathan Brownlee de este puesto en la última prueba de las Series Mundiales, celebrada en Edmonton (Canadá). ¿Cómo suena Mario Mola, subcampeón del mundo?
La verdad es que suena muy bien. Sin duda, era un objetivo poder mejorar el resultado en la clasificación general que hice en la temporada pasada, cuando terminé tercero por detrás de Jonathan Brownlee. Sabía que no sería nada fácil, y más teniendo en cuenta que Jonathan también disputaba este lugar. Su hermano, Alistair, este año ha apostado más por el campeonato de la Commonwealth y era un rival importante que no estaba en la lucha. Aun así, había gente con muchas opciones de estar ahí como el sudafricano Richard Murray o el portugués Joao Pereira, que este año ha hecho una gran temporada. Al principio de temporada, sabía que no iba a ser tarea fácil, pero el hecho de poder terminar la última prueba en Edmonton en la segunda plaza y que ello sirviera para subir un peldaño más en el podio de la general es fabuloso. No se puede pedir más.

¿El hecho de ser subcampeón del mundo cambia alguna cosa de cara a la planificación de la temporada que viene?
No, no pienso que deba cambiar nada. He terminado el año con la alegría de ver que he podido ser muy regular a un alto nivel desde abril hasta septiembre. Y eso es un indicativo de que estamos haciendo bien las cosas. Pero mi objetivo sigue siendo el mismo: seguir trabajando para mejorar, y el año que viene estar en condiciones de poder disputar el Mundial. El objetivo es ir sumando base, quilómetros, ir haciéndonos fuertes, para llegar a los Juegos Olímpicos de Río, en 2016, en las mejores condiciones posibles.

El nivel actual del triatlón mundial, contigo, Gómez Noya, los hermanos Brownlee, Joao Pereira (POR), Vincent Luis (FRA), Richard Murray (RSA)… es espectacular. ¿Esto da más mérito a lo conseguido?
Como deportistas, nos gusta que todo el mundo pueda competir. Y cuanto más alto sea el nivel, mejor, ya que eso da más valor a lo que podemos conseguir. Los resultados de este año, ante rivales de tanta calidad, demuestran que se está trabajando bien. Y no sólo Javi y yo. En España también hay otros triatletas que están rindiendo a un gran nivel en las Series Mundiales. Es muy positivo que el triatlón español esté en este punto.

¿Ha cambiado algo en tu vida el hecho de haber sido medalla de plata en las Series Mundiales?
Mi vida es exactamente igual. El resultado, los títulos, no tienen porqué cambiar a nadie. Estoy disfrutando con esto y de la experiencia adquirida. Hay que mirar hacia adelante y que éste no sea mi tope. Espero que vengan cosas mejores y que podamos seguir siendo los mismos.

¿Y ahora qué? ¿Toca descansar en Mallorca?
No estoy descansando completamente, sigo entrenando, pero sí que he vuelto a casa. Y eso siempre es algo que se agradece. Aunque sólo sea mentalmente, es una desconexión. Estar en casa es algo que se echa de menos después de tantas semanas fuera compitiendo. Estoy disfrutando, pero el tiempo aún acompaña y aún hay algunas pruebas interesantes por hacer antes que concluya la temporada. Por este motivo, seguiré entrenando un par de semanas más. El parón fuerte, de no hacer nada, llegará en octubre.

Antes de las dos últimas pruebas de las Series Mundiales, estuviste 3 semanas en Font-Romeu entrenando en altura. ¿Este tipo de entrenamientos, viendo el final de temporada, ha dado sus frutos?
La verdad es que no se si me ha ayudado o no. Puedo decir que sí ha sido un aliciente a la hora de entrenar durante el verano, una época donde puede resultar más duro o pesado salir a entrenar. La gente está de vacaciones o en la playa y tú debes seguir acumulando quilómetros. En este sentido, al ser un sitio nuevo, un sitio que me gustó para entrenar, sí que me ayudó para preparar las dos últimas pruebas del campeonato. Me sirvió para mantener la motivación y el ánimo de cara al final de temporada y llegar en un gran estado de forma. Ahora bien, si he podido sacar algo de entrenar en altura a lo que habría podido sacar entrenando a nivel del mar, pues eso sí que realmente no lo sé.

¿Te planteas repetir la experiencia?
Sí, por qué no. Por el simple hecho de estar en la montaña, de nadar en una piscina a más de 1.800 metros… Es evidente que hay una demanda de oxígeno que no la hay a nivel del mar. Son pequeños elementos que en la suma total hacen que sea interesante entrenar en altura. Realmente, teniendo en cuenta que los veranos son muy calurosos en España y en mi tierra, Mallorca, escaparte a la montaña es una buena opción. Además, el descanso es mejor. Sí que lo tengo como una opción a valorar y a utilizar en los próximos años de cara a nuestra preparación.

En la última prueba del Mundial le batiste en la lucha por el segundo puesto por un margen de 3 segundos. ¿Se le puede ganar a Javier Gómez Noya?
Javi es el mejor. En el caso de la última prueba, en Edmonton, él no tenía ninguna necesidad de disputar ese segundo puesto para asegurarse la victoria en el Mundial. Poco hay que decir de Javi. Cuando está bien es invencible, muy difícil de ganar. Sí que es posible ganarle en alguna carrera, ya que en un Mundial hay muchas pruebas y no en todas se puede estar al 100%, pero es algo normal, es humano. Lo que hay que hacer es aprovechar esos días para estar más cerca de él (y se ríe con sinceridad), para intentar ponérselo un poco más complicado. Es muy bueno tener a alguien como Javi, que hace subir el nivel y hace crecer este deporte. Lo que hay que hacer es no bajarse del carro e intentar estar lo más cerca posible de él.

Javi te ganó en un sprint infernal en la tercera prueba de las Series Mundiales en Yokohama para hacerse con la victoria. ¿Tienes alguna espina clavada de esos últimos metros y de ese sprint?
No, para nada. En su momento ya dije que creo que no gestioné ese sprint de la mejor manera posible tras dos horas de carrera y en una competición donde fuimos al límite y casi no hubo ni un momento de descanso. En un sprint de ese tipo, cualquiera puede ganar. Y, en ese caso, Javi estuvo mejor que yo y lo hizo. Quedé muy satisfecho de haber podido correr a ese nivel y competir tan cerca de él y por delante incluso de los hermanos Brownlee o Richard Murray. No es una espina clavada, sino que me dejó un buen sabor de boca y me supone un buen recuerdo.

¿A parte del subcampeonato global, con qué momento o carrera de las Series Mundiales te quedas?
A todos nos gusta ganar. Y la carrera de Londres (la cuarta del campeonato) supuso mi primera victoria en las Series Mundiales. Es, sin duda, el mejor momento del año para mi.

Siempre te han llamado la joven promesa del triatlón español. Pero esa promesa es ya una auténtica realidad.
El que cree que ya lo sabe todo, que ya lo ha ganado todo, tiene poca vida por delante. Creo que aún tengo mucho que aprender, mucho por trabajar. Por lo tanto, todavía me gusta verme como la promesa, como aquél que aún tiene mucho por aprender y mucho recorrido por delante. Así que no me disgusta, no es un mal calificativo (y se ríe).

¿Después del gran resultado de este año, temes la presión de tener que hacerlo bien, la presión que se pueda añadir a tus competiciones?
Es evidente que cuando las cosas van bien, la gente espera que sigas rindiendo, que sigas mejorando. Y subiendo al podio. Y cuanto más arriba estás, más complicado es repetirlo. Por ejemplo, en el caso de Javier Gómez Noya, en el mejor de los casos, él puede repetir su clasificación en el Mundial, que es quedar primero. Y eso no es nada fácil, pero ya querríamos todos estar en esa situación. No creo que sea nada fácil, simplemente una motivación añadida. Y los resultados obtenidos son una muestra de que las cosas se están haciendo bien. Así que hay que aprovecharlo. Sobre todo, el interés de la gente debe llevarte más en volandas y no lastrarte.

¿Es inevitable que te comparen con Gómez Noya?
Por el hecho de ser los dos españoles y competir en las Series Mundiales de triatlón, y por estar consiguiendo buenos resultados, seguramente es inevitable. Puede parecer fácil la comparación. Pero no creo que tenga mayor importancia. Los dos hemos tenido crecimientos muy diferentes. Él ha sido siempre muy buen nadador y desde un principio fue capaz de correr como un corredor. En mi caso sí que nadaba, pero para lo que siempre he tenido mayor facilidad es para correr. Y yo sigo trabajando para nadar mejor. Somos triatletas diferentes, pero que me comparen con Javi no es nada negativo y no me importa (y sonríe).

Gómez Noya acaba de ganar el cuarto campeonato del mundo. ¿Le ves algún tipo de límite?
Javi dejará de ganar cuando él ya no quiera ganar más. Son muchos años los que lleva rindiendo al máximo nivel y eso conlleva una exigencia y una preparación muy grande. A veces, uno mismo decide que ya es suficiente. Yo creo que, llegado el caso, ese será el punto en que Javi deje de rendir a este nivel. Entrena de forma muy inteligente y afronta las carreras al máximo. Yo no creo que tenga ningún tope, a no ser el que él quiera ponerse.

Entiendes el deporte con la filosofía de disfrutarlo, de pasarlo bien. Una mentalidad muy parecida a la de otro crack, el corredor de montaña, esquiador de fondo y aventurero Kilian Jornet.
Tiene que ser así. Al final, para que las cosas salgan bien, cuando requieren tanto sufrimiento, debes tratar de disfrutar al máximo. El deporte de alto nivel lleva consigo una serie de sacrificios, pero si eres capaz de apartar esos pequeños elementos que te pueden recordar que el deporte es más duro que estar haciendo otra cosa, lo disfrutas. Entiendo que es la forma de seguir hacia adelante cuando los resultados no van tan bien como deseabas.

Más sobre Mario Mola en:
http://mariomola.wordpress.com/
@mariomola


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