Rafa Botello: “He corrido 30 World Major Marathons y sigo pasando desapercibido”

botello

 

Ha participado en más de 30 World Major Marathons. Es un referente mundial para España en silla de ruedas. Rafa Botello encara la segunda parte de la temporada con Chicago y NY en el punto de mira. Habla claro sobre el deporte y la discapacidad. Sin límites. Sin barreras y sin paternalismos.

Repasando tu palmarés de este año, cabe destacar que has sido campeón del Maratón de Treviso, campeón de España de duatlón y subcampeón de la Grandmas Marathon en Estados Unidos. ¿Qué valoración haces, por ahora, de la temporada?
Por ahora, ha ido bien, porque he conseguido la mínima para el Campeonato del Mundo de octubre en Qatar. A parte de los resultados que comentas, estoy muy orgulloso del tercer puesto del Medio Maratón de Lisboa, tras los dos mejores atletas del momento, como son David Weir y Marcel Hug. La pena ha sido mi rendimiento en Boston y Londres. En ambos casos llovió, y con lluvia no voy bien. Pasan los años, pero no encuentro el material idóneo para correr en mojado.

¿Cómo titularías tu temporada hasta la fecha?
Muy buena. Lo que pasa es que yo vivo de Boston y Londres y ahí pinché. Siempre queda esa espina clavada durante toda la temporada, aunque haya ganado carreras. Soy atleta, maratoniano, y quiero hacerlo bien en los grandes maratones mundiales. Lo de quedar campeón de España de duatlón, está de más. Lo hago como entrenamiento. Cambiaría mil veces ganar en Boston o subir al podio en lugar de ser, por ejemplo, Campeón del Mundo de duatlón. Ganar un maratón de nivel mundial sería un sueño.

Con lluvia no voy bien. Pasan los años, pero no encuentro el material idóneo para correr en mojado

En octubre, tomarás parte otra vez en el Maratón de Chicago, por quinta vez, y en noviembre en el de Nueva York, en la que será tu décima participación. ¿Esperas desquitarte en alguna de estas dos pruebas?
Sí, en el tramo final de temporada haré el Grupa Great North Run de Newcastle, uno de los medios maratones más importantes del mundo, y después Chicago, el Campeonato del Mundo sobre 5.000 metros y Nueva York. En Chicago espero desquitarme de la experiencia del año pasado, cuando en los primeros 300 metros pinché una rueda y ya perdí todas las opciones. Chicago siempre me trae buenos recuerdos. En 2010, fui tercero, en el que considero uno de los mejores resultados de mi carrera. Siempre es difícil estar ahí delante en una World Major Marathon. Pero me gustaría llegar al final con el grupo. Y si me ganan al sprint porque son mucho más rápidos que yo, pues ya está. Chicago es un buen circuito para mí, a diferencia de Nueva York, que tiene muchas subidas y bajadas y no se adapta a mis características.

¿En tu caso, como te lo haces para salir a entrenar con este calor?
Sólo descanso el lunes. Entreno de martes a domingo. Salgo sobre las 9 o las 10 de la mañana. Me gustaría poder salir a entrenar más temprano, pero tampoco puede hacerlo. Algunos días, tengo gimnasio antes del entreno y mi gimnasio no abre hasta las 9 de la mañana. O sea, que pocas opciones tengo (y se ríe). Haga calor o no, entreno igual. Quizás salgo un poco más tarde, pero no varío mis planes. Ahora en agosto, además, haré un stage en Sierra Nevada para preparar la segunda parte de la temporada.

Ganar un maratón de nivel mundial sería un sueño

El año pasado te convertiste en el primer paratriatleta en terminar un Ironman (en Lanzarote). ¿Te has planteado hacer otro o bien con uno basta?
Fue algo personal. Quería ver si era capaz de hacerlo. No digo que algún día no haga un Ironman llano para intentar hacer una buena marca, pero soy atleta. Y, por ahora, no me tira el triatlón para nada. Me di cuenta que en este deporte no se valora a los atletas con silla de ruedas. Gané un IM de Lanzarote y casi no hubo ni repercusión mediática a excepción de una noticia en el diario Marca. Mi idea era clasificarme para Hawai, pero debería haber asumido inscripción, viaje, etc. No hay ayudas.

Una situación muy diferente a la de tomar parte en un maratón de la World Major League.
El mundo del atletismo está mucho más profesionalizado. Si gano un maratón como NY, Chicago, Boston o Londres tengo un sueldo que me permite estar seis meses sin preocuparme de hacer otro buen resultado. Me invitan, me pagan viaje, inscripción, etc. Es otro mundo. No hay color. En España te hacen pagar… ¿Y en cuánto a los premios? Somos “minusválidos” y con una copa ya debemos ser felices.

En el triatlón no se valora a los atletas con silla de ruedas y en el atletismo, en España, te tratan de minusválido y creen que con una copa ya eres feliz

De cara a los Juegos de Río es más asequible poder participar en una disciplina nueva como es el paratriatlón (con mínimas asequibles) que en el Maratón. ¿Tienes clara ya tu decisión?
Como te decía antes, soy atleta. Y quiero ir a Río como atleta. Si voy, seré muy feliz. No tendrá ningún sentido tener la camiseta llena de patrocinadores si no soy capaz de ir a los Juegos. Prefiero ir a Río con la camiseta de España y sin ningún patrocinador, que tener muchos y quedarme fuera. Eso sí, en función de lo que pase en la capital brasileña, quizás sí me planteo participar en la prueba de ciclismo en Tokio, en 2020. Pero el triatlón, nada de nada, fue un año de mi vida y punto. Cuando deje el atletismo será para irme al ciclismo, pero no al triatlón. No me llena.

Después de Juegos Paralímpicos, mundiales, europeos, Diamond League, ¿cuál es tu motivación o qué te gustaría hacer que no hayas hecho o conseguido?
Varias cosas. Me encantaría volver ir a mis terceros juegos Paralímpicos; ser el primer español en realizar una carrera de 100 kilómetros en ruta o pista; hacer lo posible para que Eva Moral vaya a unos Juegos Paralímpicos; conseguir que en el 2016 me inviten al maratón de Tokio y así hacer todas las World Major Marathons, además de batir el récord de España de media maratón.

Muchos sueños. Y tú siempre dices que los sueños no se cumplen, se entrenan.
Es algo aplicable al mundo del deporte, pero también a mi faceta personal. Sin esfuerzo, sacrificio, no consigues lo que quieres. Llevo 10 años en la élite. Toda mi vida está planificada entorno al deporte. Todo lo que tengo, me lo he ganado yo. Nadie me ha regalado nada. Me dedico en cuerpo y alma a ello. No tengo internet en el móvil, ni tampoco en casa. Sólo me conecto al mundo al mediodía, en casa de mis padres o cuando tengo wifi. El resto del tiempo vivo de entrenar. Lo que me hace feliz es que cada año me llamen de Nueva York, Boston, Chicago o Los Ángeles para competir allí. Y, si me sale bien, me gano bien la vida.

Siempre has desdeñado la pena y el trato paternalista que, en demasiadas ocasiones, se otorga a los atletas discapacitados. ¿Vivimos en un país hipócrita, en este sentido?
En cierto sentido, sí. Te pondré un ejemplo. En 2013, coincidí con Chema Martínez en Nueva York. Él ha sido uno de los mejores atletas de España en toda la historia. Se merece todos mis respetos. Él corrió una vez en NY y salió en todos los medios. Yo he corrido 10 veces allí. Y cuando digo que he corrido 10 veces, me refiero a que el mismo trato que recibió él como profesional, lo he recibido yo. Soy un deportista de élite. También me pagan un fijo por participar. He corrido 30 World Major Marathons y sigo pasando desapercibido. He corrido por todo el mundo, incluso 3 Diamond League. Desde Barcelona, nunca me han llamado, y los organizadores del Maratón de Madrid pretendían que me pagara la inscripción de 100 euros por correr. Voy en silla de ruedas porque no muevo las piernas, pero entreno mañana y tarde, como cualquier atleta de élite. Mi vida se basa en el deporte. Me cuido, hago dieta, etc. Como cualquier deportista profesional de primer nivel.

Todo lo que tengo, me lo he ganado yo. Nadie me ha regalado nada. Me dedico en cuerpo y alma al deporte

¿El problema es que la prensa no entiende ni de valor ni de sacrificio?
Soy muy crítico con los medios y también con algunos deportistas con discapacidad. Muchas veces, no tienen ni idea del deporte adaptado. No valoran el esfuerzo y el sacrificio que puede haber detrás del deporte adaptado y se quedan con la anécdota de ejemplos de superación de personas con silla de ruedas que no tienen nada de valor. No me considero un ejemplo de superación, sino simplemente un deportista que entrena mañana y tarde para conseguir sus objetivos. ¿Me duelen los brazos? Pues sí, como a otro le van a doler las piernas. Esto es muy simple. En silla de ruedas, como en el caso de atletas con piernas, hay gente buena y gente mala. Si tienes una discapacidad, es tu problema. No hay que tratarlo con paternalismo. Esto es deporte. El que gana es bueno, y el que no, pues no (asevera, convencido). Vaya en silla de ruedas o no. El deporte es competición.

Dices que no necesitas dos piernas para ser feliz. ¿Pero qué se necesita para serlo?
El deporte te priva muchas veces de la familia y de tu pareja o los amigos. Viajo mucho. Estoy mucho tiempo fuera. El deporte te quita muchas cosas. Es muy sacrificado. No es fácil de llevar. Pero intento conjugarlo todo en la medida de lo posible.

 

Información de contacto:
www.rafabotello.com
@rafabotello79

botello3