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B+SAFE: los gimnasios optan por cámaras termográficas y acceso por control facial

B+SAFE los gimnasios optan por cámaras termográficas y acceso por control facial

Crece la demanda del control de accesos por reconocimiento facial que miden la temperatura de los usuarios y reconocen el rostro con y sin mascarilla y, en ocasiones, vinculado a tornos o portones para permitir o impedir el paso.

(29-6-2020). Según ha podido comprobar B+SAFE, las cámaras termográficas y el acceso por control facial, son algunos de los productos más demandados por los gimnasios. También sube la demanda de un control en zonas comunes, como cafetería y vestuarios, conectados a un sistema de pantallas.

B+SAFE, especialistas en tecnologías de la salud y seguridad para empresas, han comprobado que, tras el reinicio de la actividad, los gimnasios demandan más determinados productos. Destacan “los sistemas de medición de temperatura: cámaras termográficas fijas o móviles, control de acceso por reconocimiento facial y control de la temperatura con o sin mascarilla. También otros sistemas de medición de la temperatura autónomos a través de la muñeca”, detalla Nuño Azcona, Director de B+SAFE.

Asimismo, en cuanto al control de aforo, sube la demanda de la necesidad de un control “en zonas comunes como cafetería y vestuarios, conectados a un sistema de pantallas para informar a los usuarios del aforo que hay en cada espacio en tiempo real”.

En cuanto al control de acceso, los gimnasios optan por el “control de accesos biométricos con opción de tarjeta sin contacto, control de accesos por reconocimiento facial que miden la temperatura de los usuarios y reconocen el rostro con y sin mascarilla y, en ocasiones, vinculado a tornos o portones para permitir o impedir el paso”, afirma Azcona.

Gimnasios y control

El directivo de B+SAFE, explica que los gimnasios son “espacios donde, por la naturaleza de su actividad, hay muchas zonas comunes compartidas entre varias personas: salas de máquinas, zonas de spa, piscinas, sala de musculación, vestuarios…”.

Además, incluyen maquinaria, material deportivo y otras muchas superficies de contacto donde se puede transmitir el virus. A ello se suma que son espacios cerrados, como las salas de actividades, donde la temperatura es elevada. Por tanto, es difícil de evitar para los usuarios tocarse la cara debido al esfuerzo mientras practican deporte, asegura Azcona.

Por todo ello, “los gimnasios y centros deportivos están centrados en cumplir con las medidas de seguridad obligatorias, como es el aumento en los turnos de limpieza, el cumplimiento de aforos en las zonas comunes y las clases con monitores”.

También en “reestructurar el espacio para mantener las distancias de seguridad. Sin embargo, quieren ir más allá para transmitir una imagen de seguridad y tranquilidad hacia sus clientes, quienes tienen que sentirse totalmente seguros al acudir al centro. Hay una preocupación también hacia los empleados, cuya salud es fundamental para que los gimnasios y centros deportivos continúen retomando la actividad”, recuerda Nuño Azcona.

Perder el miedo

En opinión del director, como en la mayoría de los sectores, los usuarios y trabajadores del sector del fitness “irán perdiendo el miedo y volviendo a la normalidad, aunque las medidas tomadas por el sector durarán todavía varios meses. Poco a poco el aforo se irá ampliando y las clases irán recobrando la duración habitual”, prevé.

“Desde luego nuestros socios están deseando poder disfrutar de las instalaciones como antes de que todo esto empezara y volver a reencontrar a otros socios y amigos”, añade Azcona.


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