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En OCP reconocen que son un servicio prescindible para algunas instalaciones

Centros deportivos estudian cerrar sus piscinas para ahorrar costes

Recomiendan las compras grupales de energía

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Los costes que generan las piscinas cada vez son más difíciles de asumir ante la caída de abonados que han sufrido las instalaciones deportivas.

(3-11-2020). La obligación de recortar gastos para minimizar las pérdidas provocadas por la pandemia está obligando a algunos centros deportivos a plantearse la posibilidad de prescindir temporalmente de sus piscinas para ahorrar los costes que éstas generan.

La llegada del frío supone un impacto energético -y, por tanto, económico- que no todos los centros deportivos podrán asumir en estos tiempos de pandemia. Es por ello que muchos operadores están analizando de qué forma pueden reducir o suprimir costes que les permitan operar con menos costes durante unos meses que se antojan muy complicados.

Según el director de la consultoría Optimización de Costes y Procesos (OCP), Lucas Peñas,  “algunas piscinas son eficientes a nivel energético y consumen unos 2.000 euros al mes, pero las hay que funcionan con tecnología de hace 20 años y que pueden llegar a costar entre 6.000 y 7.000 euros mensuales, lo que las hace imposibles de mantener”. El problema de las piscinas más caras, añade, es que ahora sus operadores no tienen el suficiente dinero para renovarlas con proyectos de eficiencia energética.

Desde OCP, empresa especializada en la gestión de centros deportivos, reconocen que trabajan con al menos cuatro instalaciones que se están “planteando seriamente” cerrar sus piscinas durante varios meses. “Sobrevivir con el fitness es más sencillo, porque genera menos gasto. A nivel de personal, en una piscina necesitas un monitor para cada cinco o seis niños, además de socorristas, mientras que en una sala de fitness te cabe más gente y solo requieres un técnico. Además, solo necesitas limpiar el material, mientras que la piscina requiere de calentadores y productos químicos, entre otros gastos añadidos”, aporta Peñas.

VIABILIDAD COMPLEJA

Las reducciones de aforo de los grupos han complicado la viabilidad de las piscinas en centros deportivos, aunque según OCP las que peligran realmente son las piscinas pequeñas de centros deportivos que no tienen una gran dependencia de ellas. “Depende mucho de la zona, porque en Catalunya, donde hay una gran tradición de agua, los usos de las piscinas se acercan al 40% de los usuarios, mientras que en otros territorios apenas llega al 10% o 15%”, puntualiza.

Con respecto al personal de los gimnasios, Peña considera que muchos operadores fueron “demasiado optimistas” en verano, cuando levantaron el ERTE de algunos trabajadores que ahora, pocos meses después, han vuelto a sufrir otro expediente del mismo tipo por la falta de recursos de las empresas.

COMPRAS GRUPALES DE ENERGÍA

En OPC trabajan codo a codo con los centros para optimizar su funcionamiento. Para reducir su estructura de gastos, la mayoría de operadores está optando por regular y minimizar la potencia energética de sus centros. Una estrategia que, según Peñas, es peligrosa, especialmente de cara a un período como el invierno en el que pueden haber importantes picos de consumo.

El consejo del experto es seguir una iniciativa que ya siguen otros sectores como la hostelería, y que consiste en comprar bolsas de energía. “Hay empresas como E-Energy que compran energía para 1.000 hoteles o 500 comunidades de vecinos, y que ahora también lo hace para centros deportivos. Y esta energía es mucho más barata que la tradicional. Ahí veo ahorro inmediato para el sector deportivo”, aporta Peñas.

El responsable de OCP alerta a los operadores que, primero, revisen sus contratos con sus respectivos suministradores de energía, dado que suelen tener largas permanencias y penalizaciones importantes. Según este experto, empresas como E-Energy trabajan con un algoritmo de inteligencia artificial que determina en qué momento la compra de energía es más barata, lo que puede suponer un ahorro considerable.

TRABAJAR LAS BAJAS

Otra de las estrategias que Peñas recomienda a los centros es trabajar activamente las bajas de los centros deportivos, algo que ellos hacen a través de su servicio Canal Escucha. Peñas recomienda hablar con esos exabonados y tratar de convencerles para que regresen.

“Este octubre ha habido entre un 50% y un 60% más de bajas que hace un año. Por ello, es vital el marketing digital, que no requiere de una gran inversión, para comunicar todas tus medidas y lograr retener a alguna de las posibles bajas. Aunque sean pocas cada mes, al final suponen unos ingresos que pueden determinar si sigues abierto o tienes que cerrar”, alerta el responsable de Optimización de Costes y Procesos.

Igual que ocurrió en la crisis de hace una década, en OCP han detectado una gran variación entre los porcentajes de pérdida de socios de distintos centros. “Algunos han sufrido un 30% de bajas, otros un 60%. Algunos están en la cuerda floja. Hay variabilidad, en función de la ubicación, pero también de lo que hacen los centros. Hay que hacer una campaña de marketing digital y no cansarte de comunicar”, insiste.


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