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La creación de una nueva piscina, congelada por la pandemia

El Club Natació Rubí celebra su 50 aniversario pendiente de una nueva piscina

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El presidente del Club Natació Rubí, David Ortiz, busca devolver a la entidad a la posición que tenía antes de la pandemia para, entonces, reanudar el proyecto de reformas que presentaron al Ayuntamiento, y que incluye la construcción de una nueva piscina

(17-11-2021) El Club Natació Rubí cumple esta semana 50 años de vida con la esperanza de dejar atrás la pandemia, recuperar la masa social perdida y afrontar un ambicioso proyecto de reforma que incluye la creación de una nueva piscina con techo retráctil.

El 18 de noviembre de 1971, Miquel Prats fundó el Club Natació Rubí, entidad que fue ganando peso y seguimiento con el paso de los años y que mañana, jueves 18, cumplirá medio siglo de vida siendo la más importante de esta ciudad del Vallés Occidental. 

La pandemia ha diluido buena parte de los actos que el club quería celebrar a lo largo de este 2021 para celebrar los 50 años de vida. “A nivel económico nos ha hecho mucho daño y nos está marcando el no poder hacer muchas cosas”, admite el presidente del club, David Ortiz, que espera poder cerrar el año con una cena institucional con autoridades como el presidente de la RFEN, Fernando Carpena, o la alcaldesa de Rubí, Ana María Martínez. 

Uno de los grandes eventos que querían albergar con motivo de este hito era la Copa de la Reina, que finalmente tuvo lugar en el Club Natació Sant Andreu el pasado mes de abril. Un torneo que no pudieron acoger porque, a pesar de que el coste de organizarlo se reparte entre la Real Federación Española de Natación (RFEN) y los clubes participantes, suponía tener que cerrar la instalación tres días. “No nos veíamos capaces de hacerlo, ahora es inviable, por los socios, pero queremos hacerlo con tiempo en el futuro”, precisa. 

Antes de la pandemia, el CN Rubí aglutinaba 6.050 socios. En el peor momento desde el estallido del covid registraron una pérdida de unos 2.800 socios, el 46% de su masa social. Desde el pasado mes de marzo volvieron a registrar entre 50 y 100 altas mensuales, y ahora ronda los 4.000. Este año, eso sí, no han logrado el boom de altas que habitualmente se produce en septiembre. “Hemos logrado recuperar una parte y estamos subiendo poco a poco, pero la gente aún tiene miedo y las restricciones han hecho mucho daño”, anota Ortiz. El reto de la entidad es cerrar esta temporada (en agosto de 2022) con unos 5.000 socios. 

PROBLEMAS DE ESPACIO

El presidente del CN Rubí aclara que las restricciones de aforo, sumadas a los problemas de espacio que arrastraban, fueron un freno a la hora de potenciar las altas. “Por más que quisiera hacer promociones, no podía meter a más gente en la sala. Tenemos a muchos deportistas en poco espacio”, lamenta. 

Las instalaciones municipales que gestiona el CN Rubí constan de una piscina principal de 26×16 metros, otra de 25×12 metros que se cubre en invierno y se descubre en verano, una piscina pequeña de 16×16 metros y otra pequeña para niños. En estos espacios, la entidad acogía antes de la pandemia 1.300 niños procedentes de cursillos y unos 200 deportistas de distintas secciones (natación, waterpolo, triatlón, colegios e incluso sincronizada). 

Los problemas de falta de espacio que arrastran tienen una solución, que no es sencilla ni se presenta factible a corto plazo: ampliar las instalaciones. Antes de la pandemia el club y el Ayuntamiento de Rubí negociaban una reforma de las instalaciones. El proyecto planteado por la entidad consistía en crear una piscina con cubierta retráctil en un campo anexo al club, además de nuevos vestuarios, dos salas grandes de actividades y distintas pistas de pádel. “La ciudad necesita una piscina más, y si se hace en otro sitio que no sea en nuestras instalaciones sería deficitaria”, apunta Ortiz. 

El plan fue presentado al Consistorio, que en un primer momento aseguró que la idea les gustaba y que se iba a trabajar. A falta de concretar el proyecto con más detalle, el coste de las reformas se movería entre los 4 y los 6 millones de euros. Una inversión que, en teoría, debería asumir (si no su totalidad, la gran mayoría) el mismo Ayuntamiento. Sin embargo, todo ello quedó congelado por la pandemia. Ortiz quiere que se desarrolle este proyecto, pero antes asume que necesitan “salvar al club” de la difícil situación provocada por la pandemia. Hasta que el club no recupere masa social y, con ella, solvencia económica, no retomará las negociaciones para este proyecto. 

NEGOCIAN LOS REEQUILIBRIOS

Club y Ayuntamiento llevan varias semanas negociando de qué forma la administración reequilibrará patrimonialmente a la entidad, cuya concesión vence en 2029. Según ha podido saber CMDsport, las conversaciones están ya avanzadas y pasarían por que el Ayuntamiento condone la totalidad o parte del pago de los suministros que el club le debe desde el primer cierre. 

La cifra total asciende a casi 500.000 euros, cantidad que corresponde a tres ejercicios (unos 200.000 el 2019-20, 150.000 el 2020-21 y una parte proporcional, aún por concretar, del 2021-22). El club espera que a finales de este mes de noviembre el pleno del Ayuntamiento apruebe este principio de acuerdo, que permitiría a la entidad no tener que pagar los suministros hasta que no vuelva a tener un determinado número de socios.

SOLVENCIA FINANCIERA

El CN Rubí cerró el ejercicio 2019-20 con unas pérdidas de 270.000 euros y el de 2020-21 con unos números rojos de 270.000 euros. El último ejercicio previo a la pandemia (2018-19), la entidad había generado unos beneficios de unos 35.000 euros que reinvirtió en la mejora de sus instalaciones. 

La entidad está resistiendo la pandemia gracias a la solvencia financiera que arrastraba de los últimos años. “Hemos sido un club prudente en todos los sentidos, llevamos años trabajando bien, sin deudas importantes, y hemos tenido liquidez para aguantar sin muchos problemas la pandemia”, expone el presidente del club, quien se muestra “optimista” con respecto al futuro de la entidad pese a las complejidades ocasionadas por el covid. 

Las ayudas de la Generalitat por los cierres autonómicos (50.000 euros en julio y 36.000 en diciembre) ayudaron a reducir el déficit del último ejercicio. El club estima en unos 50.000 euros el coste del gasto de sus instalaciones durante cada uno de los meses que estuvo cerrado por la pandemia. Durante esos meses, la entidad no cobró cuota a sus abonados. 

A nivel de ingresos, el club culminó el pasado mes de agosto el ejercicio 2020-21 con una facturación de unos 1,196 millones de euros, cifra sensiblemente menor a los 2 millones de euros que acostumbraban a facturar, de media, antes de la pandemia.


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