Patin a Vela

A instancias del 'embajador' Jordi Sanahuja

Proponen un ‘desembarco patinista’ en Venecia el año que viene

Con motivo de la Regata Velalonga el 19 de mayo de 2019

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Los dos patines a vela participantes en la Sukabaruka 2018 momentos antes de iniciarse el proceso de salida.

(28-11-2018). Nuevamente el patín a vela ha vuelto a enamorar a Venecia. Ha sido con motivo de la regata Sukabaruka 2018, celebrada a mediados del pasado octubre. En esta ocasión tomaron parte dos patines a vela. Sus artífices fueron Jordi Sanahuja y Roger Ventosa. Ambos patinistas anuncian que Venecia espera a más regatistas de la clase el 19 de mayo del año que viene.

Hablamos con Jordi Sanahuja y Roger Ventosa, los dos ‘embajadores’ que el patin a vela tiene en los mercados de Austria, Croacia e Italia. Su última incursión a vuelto a ser en la Laguna de Venecia. Como en el debut realizado con motivo de la Regata Velalonga del pasado mes de septiembre, en esta ocasión la participación de dos patines en la Regata Sukabaruka provocó doble admiración e interés hacia nuestra embarcación por parte de los asistentes. 

A mediados del pasado mes de octubre tomasteis parte ambos por primera vez en la regata Sukabaruka 2018 organizada por el Circulo Velico Casanova de la Laguna de Venecia. ¿Qué valoración hacéis de dicho debut?

Roger Ventosa: Para mi era la primera vez que navegaba en La Laguna y creo que, a pesar de ello, salí bastante airoso y obtuve una clasificación digna (quinto de la general).

Jordi Sanahuja: Esta regata Sukabaruka creo que ha sido la prueba definitiva que ha validado la Laguna veneciana como un ‘tablero de juego’ ideal para el patín catalán. Personalmente, la satisfacción de que participásemos dos patines fue muy importante y la competitividad surgida de modo instintivo al ser dos embarcaciones de la misma clase, pienso que añadió más valor si cabe a la experiencia.

Roger Ventosa, con bermudas, escucha divertido los comentarios de uno de los regatistas que se interesaron por las peculiaridades del patín a vela en el Circolo Velico Casanova situado en la Laguna de Venecia.

Jordi, esta era tu segunda participación en una regata de aquella zona de Venecia. ¿Qué la ha diferenciado de la primera?

Aunque ha habido una gran participación en la regata, la cifra de 50 embarcaciones resultó más ‘digerible’ que la regata de la Velalonga (entonces fueron 150 embarcaciones). Asimismo, el ambiente era más calmado y los participantes eran en su gran mayoría de Venecia. 

Por otro lado, el recorrido ahora fue más corto y aunque ello le restara ‘glamour’ en relación a la regata Velalonga, las condiciones de viento fueron mucho mejores. Y es que aunque recuerdo que al regresar, y con un viento de popa, éste fue cayendo justo antes de la tempestad que hubo, durante la primera parte del recorrido (sobre un triángulo) hasta la primera boya estuvimos navegando de ceñida con un viento de unos catorce nudos.

Otro hecho diferenciador fue la gran cantidad de trampas de pesca que pueblan la laguna de Venecia durante el otoño. Éstas son una multitud de palos alineados y que llegan a cubrir hasta cincuenta metros sobresaliendo del agua y que obligaron a las otras embarcaciones participantes a tener que maniobrar muy frecuentemente para sortearlas.

Finalmente, el otro rasgo diferenciador fue que en esta ocasión el primer dia de la prueba no hizo viento y decidimos seguir el consejo de los autóctonos y marcharnos de tapas por Venecia. Fue espectacular.

¿Cuál fue la reacción de los regatistas de la Sukabaruka al ver el patín a vela? ¿Se animó alguien a probarlo o mostró interés en hacerlo?

Antes de la regata, los patrones de las otras embarcaciones se fueron acercando donde estábamos Roger Ventosa y yo montando nuestros respectivos patines. Recuerdo que nos ‘cosieron’ a preguntas. Estaban muy interesados en conocer las diferencias técnicas existentes entre el ‘Grop’ (patín más nuevo) y el ‘471’ (patín de los años sesenta). Posteriormente, también vimos que causaba sensación la capacidad de controlar con el ‘piano’ la caída y tensión del palo en medio de la regata. Y, por supuesto, los que no habían estado con motivo de la regata Velalonga y, por tanto, no había escuchado las explicaciones sobre cómo se maniobra con un patín, no dejaban de preguntarnos al vernos “pero como c… podéis navegar sin timón”?

Una vez terminada la regata, durante la tarde, quedamos con algunos regatistas que querían probar el patín de primera mano. Las condiciones meteorológicas, sin embargo, no lo permitieron. Y es que, durante la comida social que organizó el club tras la manga, el viento subió hasta los 30-35 nudos y ya tuvimos bastante faena para conseguir fijar los patines al remolque y evitar que salieran ‘volando’. El mail tiempo no cesó durante los días siguiente y fruto de ello fueron los episodios de Aqua Alta en la ciudad de Venecia y las tempestades que se vieron por la televisión y que conllevaron algunos desperfectos en el club

Roger, ¿cuando empezaste a navegar en patín a vela y dónde?

Fue a principios de los años 90, en Vilanova y la Geltrú. Fue con Ignacio Serra; compartíamos el viejo patín de su suegro, el pintor Joan Ill. Con Ignasi aprendimos de modo autodidacta. Recuerdo que, por aquella época no existía el Club de Mar Vilanova y varábamos el patín en la playa del Faro de la localidad. Era el único patín a vela. La gente nos miraba los días de mucho viento y su incredulidad crecía cuando veía que metíamos el patín en el mar.

¿Qué provocó que tu también te vinieras a estas tierras?

Trabajo para la compañía Hella en Eslovenia omo responsable de proyectos. Con mi familia vivimos en Ljubljana, que es la capital de Eslovenia. Es un país precioso con costa en el Mediterráneo y muchos lagos alpinos. De hecho, ya tenemos mirados un par de esos lagos con Jordi Sanahuja para navegarlos cuando pare de nevar.

Roger, ¿qué propició que te aliaras con Jordi Sanahuja en este reto de promover el patín a vela tan lejos de Cataluña?

Jordi es un gran embajador del patín. Su pasión mueve cielo y tierra para poder navegar. Es capaz de viajar 4 y 5 horas para poder navegar el fin de semana en Croacia. 

Creía que os habíais conocido en Vilanova pues los dos descubristeis el patín en aquella localidad…

(Roger Ventosa ríe). Pues no. Si bien es cierto que los dos descubrimos el patín en Vilanova, durante nuestros respectivos descubrimientos de la embarcación no nos conocíamos. Jordi y yo nos conocimos después. De hecho, la primera vez que nos vimos, él vivía en Dinamarca y yo en México. Ahora, en cambio, vivimos a apenas dos horas de distancia en uno del otro.

Durante la regata Sukabaruka, el patín de Roger (el ancho) fue por delante del 471 (estrecho). Esa hegemonía del modelo nuevo sobre el más antiguo ¿fue cosa del barco, del patrón o de los dos factores?

(Jordi Sanahuja ríe). ¡Vaya pregunta! Resumiendo podría decirse que fue consecuencia de muchos factores pero en ningún caso la diferencia la dictaminaron los casi 40 años que se llevan un modelo y el otro. De hecho, durante gran parte de la regata, Roger y yo nos fuimos intercambiando las posiciones. Tanto es así que, durante el primer tramo, hasta la primera boya y en la ceñida, siempre fui yo por delante con el 471. De regreso, sin embargo, y con el viento de popa, Roger pasó a ir delante y mantuvo la posición hasta la línea de llegada. Durante la comida tras la manga, con los compañeros de la Clase A (que dominaron la prueba con gran diferencia) el  reto que nos propusimos fue probar de ponerles las cosas más difíciles en la próxima temporada.

CLASIFICACION FINAL de la Sukabaruka 2018 celebrada el 21 de octubre de 2018 bajo la organización del Circolo Velico Casanova de Venecia.

¿Pudiste hablar con los responsables del Circulo Velico Casanova para ver si el próximo 2019 podría participar una flota más grande  de patines en alguna de sus competiciones?

Esa fue una de las razones de que Roger Ventosa y yo acudiéramos de nuevo a la zona. Con nuestra participación en la Sukabaruka (la regata que cierra la temporada de la entidad) pretendíamos demostrar nuestra voluntad de consolidar la relación con dicho club.

Los responsable del Circolo Velico Casanova ya nos han dado las fechas de la Vevalonga 2019. Será el 19 de mayo. Nuestra intención y la del club veneciano es que en dicha regata puedan participar tantos patines como sea posible. Nosotros (Roger y yo) repetiremos seguro y haremos todo lo posible para que un tercer patín recientemente llegado a Italia también tome parte. La Adipav ya está al corriente de ello y, como siempre contamos con dicha asociación, y me consta que ya están contactando con posibles participantes para que puedan venir a regatear a la Velalonga como ‘embajadores’ del patín a vela.

Precisamente, a raíz de esa posibilidad de aumentar la presencia de patinistas en la Velalonga 2019, estamos hablando con la gente del Circolo Velico Casanova para que la organización de la regata solucione y afine todo lo relacionado con los cálculos de los tiempos compensados de cara a las clasificaciones de dicha competición.

Por otro lado, más adelante existe la posibilidad de concretar una segunda fecha hacia finales de verano o en septiembre para realizar una regata que incluiría embarcaciones de hacta 18 pies. En este caso, la invitación para que puedan participar patines a vela nos llega de la mano del presidente de la Micro Class Italia, Marco d’Alba, que tiene el objetivo de promover la socialización de la vela en el marco de la Lacuna veneciana.

¿Cuáles son vuestros objetivos con el patín a nivel de competición, promoción y arreglos de embarcaciones para lo que resta de este año y para el próximo 2019?

Nuestra intención es fijar un calendario de regatas y actividades tanto en el Adriático como en Austria que nos permita dar la máxima visibilidad posible al patín. Por supuesto, y gracias a CMDsport, podemos compartir con el resto de patinistas este calendario y hacer extensible la invitación de que participen todos aquellos regatistas que lo deseen. Somos conscientes de que estamos lejos y de que la motivación para venir hasta aquí debe incluir algun elemento complementario a la navegación y por eso buscamos escenarios como Venecia. 

Por otro lado, Croaciá y Eslovenia son costas espectaculares para navegar en ellas. De ahí que la poximidad de Roger Ventosa al mar nos ayuda mucho a descubrir nuevos lugares con posibilidades de establecer vínculos como los que ya tenemos en Italia.

Por último, en Austria, donde estoy yo, ya estamos en contacto con la Federación de Vela y tenemos la previsión para la próxima primavera de organizar encuentros con la gente interesada en probar el patín a vela en los lagos que tenemos cerca de la ciudad de Graz, como ya hemos estado haciendo durante este último verano pasado.

 


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