(11-10-2024). La Asociación Española de Guías de Montaña (Aegm) considera que los rocódromos deberían contratar a técnicos deportivos especializados en escalada, aunque no haya “una normativa clara sobre esta materia”. A su parecer, mejoraría el servicio porque este perfil tiene una formación más extensa.
Fundada en 1993, la Asociación Española de Guías de Montaña (Aegm) es la entidad que aglutina a 1.600 profesionales de media montaña, alta montaña, escalada y barranquismo. Cada especialidad tiene una problemática laboral distinta. En el caso de la escalada, uno de los retos pasa por los rocódromos.
“Mientras que en escalada al aire libre no hay prácticamente intrusismo por su nivel de especialidad y riesgo, en los rocódromos esto es distinto”, apunta el presidente de la Aegm, Raúl Lora del Cerro, a CMDsport.
“Es un tema complejo porque no hay una normativa clara que obligue a los empresarios a contratar solo técnicos deportivos en escalada, que es la titulación más extensa en este ámbito”, expone, recordando que “a nivel legal pueden contratar otros técnicos deportivos”. No obstante, el Técnico Deportivo en Escalada es el perfil con más conocimiento de la materia.
Respecto a la alta montaña, el reto pasa por adaptarse al cambio climático, mientras que en media montaña hay que “diferenciarse cualitativamente frente a otras titulaciones menores”. Por su parte, el desafío del barranquismo pasa por reducir la accidentabilidad, mientras que en la escalada al aire hay que adaptar la formación.
INTRUSISMO
Lora del Cerro considera que una problemática existente en general son las “personas que tienen titulaciones de menor nivel y que ejercen de guías de montaña, sobre todo en aquellas comunidades autónomas donde no hay una regulación en turismo activo como Andalucía, Castilla-La Mancha y Castilla y León”.
“Hay que especificar que cualquier actividad que tenga un riesgo agravado debe contar con un profesional con su especialidad correspondiente por los peligros que conlleva”, insiste, remarcando que “este intrusismo es más preocupante en las nuevas especialidades”.
“En alta montaña y barranquismo no es un problema dado su riesgo, pero en la media montaña se encuentran profesionales con diferentes titulaciones que ejercen sin tener la calificación necesaria”, critica.
“Pese a ello, tenemos la percepción de que esta tendencia está teniendo un ligero retroceso porque cada vez hay regulaciones más restrictivas, así como sentencias judiciales sobre casos en los que se han producido accidentes”, admite.
REGULAR EL TURISMO ACTIVO
“La administración debe proteger a los clientes en todas las comunidades autónomas con una regulación de las actividades de turismo, ya que deben velar por la seguridad de los usuarios”, subraya.
En España, cada año, salen entre 300 y 400 titulados que pueden ejercer como guías de montaña. “Hay que intentar que las formaciones siempre sean lo mejor posible y seguir evolucionando en el ámbito profesional, tratando de ofrecer el mejor servicio en cuanto a calidad”, opina.
Lora del Cerro destaca que “no hay ningún tipo de fricción ni solapamiento con los buenos clubes de montaña, ya que no se arriesgan porque lo que nos diferencia de otros deportes es que en la montaña hay un cierto riesgo, por lo que las actividades deben estar dirigidas por personal calificado”.
De hecho, “tanto las administraciones como los clubes cada vez lo tienen más claro, aunque es una pena que para haber llegado a este punto haya tenido que haber accidentes, puesto que a medida que se han dado cuenta de los peligros y de la responsabilidad, menos son los que quieren arriesgarse”.

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