ESENCI@L

Son instalaciones antiguas que requieren grandes inversiones

Demmero estudiará seis concursos para crecer en Valencia

Dos de ellos pertenecen a su red, mientras que otros dos los gestiona Supera

patraix

El Grupo Demmero espera poder renovar la concesión de los centros deportivos de Patraix y Orriols, cuya concesión saldrá a concurso en los próximos meses

(13-5-2022) El Grupo Demmero, que gestiona seis instalaciones deportivas en la Comunidad Valenciana, aspira a reforzar su posición en esta comunidad. La compañía está pendiente de conocer los pliegos de hasta seis instalaciones deportivas en Valencia que está previsto que salgan a concurso público en los próximos meses.

Demmero aspira a crecer con nuevos centros concesionales. La gestora valenciana está pendiente de que salgan a concurso hasta seis centros concesionales, para conocer las condiciones de los pliegos y decidir si presentarse o no y ampliar así su red en Valencia, la ciudad donde llevan más años establecidos y donde quieren poner su foco de crecimiento. 

Anunci-SALTER

Las seis instalaciones, que está previsto que salgan a concurso entre finales de 2022 y principios de 2023, se encuentran en régimen de prórroga desde hace varios años, circunstancia por la cual tanto ésta como otras compañías del sector hace tiempo que están atentas a que el Ayuntamiento de Valencia mueva ficha. 

“Estudiaremos las seis concesiones porque Valencia es nuestra plaza, pero habrá que estudiar al detalle los estudios de mercado y las condiciones que se plantean, porque son instalaciones antiguas que hay que revisar totalmente y hacer muchos cambios. Y eso implica hacer grandes inversiones, por lo que hará falta tiempo para poder amortizarlas”, apunta el responsable de marketing de Suma Fitness, Javier Muñoz. 

Dos de las que podrían salir primero a concurso están gestionadas actualmente por Sidecu a través de su cadena de gimnasios, Centros Supera. Se trata de la Piscina Municipal Ayora y del Centro Deportivo y Cultural Abastos. Como ya explicó CMDsport en marzo, el Ayuntamiento de Valencia estudia sacar a concurso de urgencia ambos centros tras el cierre de sus zonas de agua por los incrementos de los costes energéticos. Pese a la presión de algunos grupos políticos, se trata de un movimiento que, en el mejor de los casos, podría tardar unos tres meses. 

INSTALACIONES CON DOS DÉCADAS DE VIDA

Ambas son instalaciones con casi dos décadas de vida, ya que fueron construidas en 2003, pero situadas en ubicaciones estratégicas. Ayora, cercana al litoral marítimo, aglutina más de 1.500 metros cuadrados e incluye una piscina cubierta de 25 metros, otra de enseñanza, una sala de musculación y otra de actividades dirigidas. 

El centro Abastos, por su parte, está ubicado en una zona muy céntrica, dispone de una superficie de 11.600 metros cuadrados que incluyen una piscina de 50 metros, otra de 25 metros, una piscina de rehabilitación, una sala de musculación, tres salas de actividades, una de spinning y una zona spa. 

También del 2003 es el Polideportivo Municipal Ricardo Ten de Benimámet, centro ubicado en la zona noroeste de Valencia. Lo gestiona la Federación de Natación de la Comunidad Valenciana y tiene una superficie de 7.800 metros cuadrados. Incluye una piscina de 25 metros cubierta, otra de enseñanza, dos pistas de tenis indoor, un frontón indoor, una pista polideportiva cubierta, una sala de musculación, una de actividades y otra de spinning, además de un campo de fútbol sala y otro de césped artificial. 

En 2003 también se construyó el Polideportivo Marxalenes-Saïdia, instalación ubicada en la zona norte de la ciudad, de cerca de 8.500 metros cuadrados, gestionada por Centre Esportiu Marxalenes, SL. Incluye una piscina de 25 metros, otra de actividades, un solarium, una sala de fitness y cardiovascular, una sala de actividades, una sala de spinbike, tres pistas de pádel indoor, tres pistas de tenis, un campo de fútbol 5 y un solarium. 

DOS RENOVACIONES EN EL AIRE

En paralelo a estos cuatro centros, gestionados en la actualidad por otros operadores, Demmero también está pendiente de poder renovar la concesión de dos concesiones municipales. Como ya explicó este medio hace un año, la idea del grupo es poder mantener su gestión y poder adaptarlos a la identidad de marca de su marca de gimnasios, Suma Fitness. 

Una de ellas es el Complejo Orriols, centro construido en 2000 y gestionado por Esportinat SL, empresa que gestiona otros centros junto a Demmero. El complejo, ubicado en la zona norte de la ciudad, tiene una superficie de 6.400 metros cuadrados que incluyen dos piscinas climatizadas, dos salas de cardio, una sala de spinning, otra de actividades dirigidas, zona de solarium y jacuzzis, tres pistas de tenis y cuatro de pádel. 

Un año antes, en 1999, vio la luz el Complejo Patraix, ubicado en una zona bastante céntrica. Dispone de 5.800 metros cuadrados en los que se encuentran dos piscinas climatizadas, una sala de fitness, dos de actividades, una sala de spinning, una pista de squash, sauna, solarium y jacuzzi. 

La intención de Demmero es que estos dos centros sigan los pasos de las otras concesiones administrativas que gestiona, y que operan bajo esa marca: Suma Fitness Club Alfafar, Patacona y Piscina Valencia. Summa Fitness Club también gestiona un centro privado, el de Rafalafena.

RECUPERACIÓN PROGRESIVA

Las seis instalaciones operadas por el grupo Demmero siguen, mientras tanto, inmersas en un proceso de progresiva recuperación de abonados y de ingresos tras los dos primeros años de la pandemia. Para mitigar un poco los aumentos de costes (calculan que los incrementos energéticos les supondrán unos 200.000 euros de más a lo largo de todo el año 2022), la enseña aplicó ligeras subidas de cuotas en algunos de sus gimnasios a principios de año y recuperó las matrículas de entrada a las instalaciones. 

Ahora sus centros se encuentran, de media, con entre un 20% y un 25% menos de abonados de los que tenían en 2019. Algunas instalaciones, eso sí, ya rozan el 100%. En total, los seis centros del grupo aglutinan actualmente unas 18.000 cuotas (unas 15.000, de los cuatro locales de Suma Fitness) que representan unos 23.000 socios. Esta cifra no incluye los cursos de pádel y natación de estas instalaciones. De cara a finales de año, esperan una recuperación “paulatina, sin grandes subidas”. 

Desde el grupo celebran el positivo efecto que ha generado la retirada de las mascarillas, aunque matizan que, de momento, más que altas ha ayudado a reducir el número de bajas. “Toda la gente que se quedó pese a entrenar con mascarilla, ahora han mejorado la calidad de la práctica deportiva y esto afecta positivamente a la capacidad de retención del centro”, admiten desde la compañía. La cadena ha retirado toda la cartelería vinculada al covid para recuperar la imagen de normalidad que sus centros tenían antes de la pandemia. 


No hay comentarios

Añade el tuyo